“Yo por la noche hago viajes astrales y me meto a las mejores bibliotecas del mundo a leer libros”, dijo mi primo Bragindra, mientras yo lo miraba con la boca abierta hecho un cojudo, “¿Ah si primo? Poota que chévere”…
Este pequeño dialogo sucedió hace ocho años en un bus que nos traía desde “Chacra y Mar” (refugio de los Hare Krishna en Huaral, al norte de Lima). Lugar al cual mi primo nos había invitado a mi novia y a mi a pasar un fin de semana, y la verdad que la pasamos muy bien, fue toda una experiencia, ya que por un fin de semana completo nos olvidamos de la comida chatarra y la cerveza, y la pasamos comiendo sano y aprendiendo algo de la cultura de esta gente. Siempre que recuerdo este fin de semana, lo hago con mucho cariño...
Ocho años después…
“Camilita, qué te parece si mejor, en vez de ver al panzón de Papa Noel, te compro un peluchito bien bonito de Lumpy… ¿Qué dices?”, intenté negociar con mi cachorra, “No papi, yo quiero ver a Papa Noel”, contestó mi sirenita, poniendo ese pucherito triste que a mi me parte el corazón. “Ok, está bien”, arrugué, “Pero antes de hacer ese colón, vamos a comer algo porque me muero de hambre”. Y mientras nos retirábamos del lugar con destino al Campo de Marte, la mamá de Cami y yo cruzamos miradas perplejas, aquella monstruosa cola tenía una extensión aproximada de ¡cuatro cuadras!...
Luego de cuadrar bien el carro, ingresamos hambrientos al Campo de Marte, habíamos divisado desde lejos que en el centro había algo así como una feria de comida, “¡Pucha que tengo unas ganas de comerme una vaca entera oye!”, le decía a la Kari, quien ese día nos había hecho el 'honor' de acompañarnos en nuestra salida dominguera ( olvidé contarles que toooda la mañana nos la habíamos pasado caminando y haciendo compras navideñas, así que demás está decir que a parte de hambrientos los 3 estábamos cansadazos ).
Cuando llegamos al centro del Campo de Marte pudimos comprobar que en efecto había una feria de comida allí, pero no era una feria “normal”, se trataba de una feria titulada “Aprenda a comer sano”, y estaba organizada por la gente “Hare Krishna”…
“Sabes qué Kari, al toque demos media vuelta antes de que…”, “¡Primo!”, demasiado tarde…
Pues si, allí estaba mi querido primo, todo peladito, con su colita, sus diez cuntis en el cuello, su tuniquita blanca y sus chaplas…
“Hola primo, ¿Cómo estás?”, dijo mi primo, dándome un afectuoso abrazo, y entonces descubrió a Cami y a Kari a mi lado, “Ella es mi hijita primo, y ella es su Mamá”, las presenté, “Ah hola, mucho gusto, mi nombre es Bragindra”, les dijo mi primo sonriente, Kari le devolvió el saludo con respeto y Cami se le quedó mirando un poco confundida…
“¿Y qué haciendo por aquí primo?”, “Aquí pues primo, veníamos a co…….” (Ayyyy se me escapó que cojudooo… pensé, mientras la Kari me miraba con cólera…), “¿A comer?, Ya pues, ¡Aquí hay mucha comida!, pasen… pasen…”, dijo amablemente mi primo e inmediatamente y con mucho respeto se dirigió a una de las señoritas que estaban detrás de uno de los puestos “Madre por favor, hágalos pasar a la sombrita”…
Luego de almorzar una especie de adobo de chancho pero con carne de soya ( que en honor a la verdad a mi me pareció rico ), nos disponíamos a retirarnos cuando descubrimos que una bandita de aficionados se disponía a tocar música en un escenario ubicado en medio de la feria. Y como tanto a mí, como a la Kari, nos gustan las tocadas, decidimos quedarnos un ratito más para ver que tal lo hacían estos chibolos.
Muy grata fue nuestra sorpresa cuando luego de algunos minutos de afinamiento, la banda de chibolos se puso a tocar rock fuerte, pero no cualquier tema, ¡Se mandaron al hilo con tres de mis temas favoritos!, y la verdad que no lo hacían nada mal eh. Comenzaron con “Breed” (de Nirvana), luego siguieron con “Creep” (de Radiohead) y finalmente cerraron su presentación (en GRANDE ah.. jaja) con el tema “Munición” (de la banda Peruana Cuchillazo. Dale play en la sección "Un Temita"). Fue algo muy loco (y de hecho surreal) el escuchar tocar, gritar y hacer ruido a esos chibolos rayados en medio de una feria de gente espirituosa que predica la compasión, la limpieza y la no intoxicación de ningún tipo. Hubieran visto las caras de todos cuando los chibolos tocaron “Munición”, el último de los temas...
Para que me entiendan un poquito, aquí les dejo este videito (ja, ja..), vayan mirándolo mientras “produzco” un poco aquí en el trabajo (es que estoy sin pc en casa y temporalmente estoy posteando por aquí… pero shhhh…), ahora en la hora de almuerzo termino este post, que en verdad promete ah… aun no han leído nada :-)
Luego de gozar con las canciones de los chibolos rockeros, los 3 (Kari, Cami y quien escribe) estábamos con las pilas cargadas para hacer la monstruosa cola de 4 cuadras para ver al papa noel de coca cola.
Busqué con la mirada a mi primo Bragindra para despedirme de él, y cuando lo encontré estaba jugando futbol en uno de los jardines circundantes con un pequeño niño de unos 10 años de edad, el cual resultó ser su hijo mayor. Cuando le dije que me iba a ver al papa noel de coca cola me dijo que él también quería llevar a su pequeño, entonces los 5 nos subimos al auto presurosos y emprendimos el viaje hacia el parque de la reserva.
--- o ---
“Un momento, espera…”, me dijo mi primo Bragindra cuando ya casi íbamos a llegar al extremo de la cola, “¿Qué pasa primo?”, le pregunté, “Ustedes esperen acá, yo voy a ver qué puedo hacer para ingresar más rápido”, dijo mi primo, juntando las manos, con esa actitud reflexiva tan característica de él, “Ok primo, aquí te esperamos”, le dije un poco desconfiado, tomando posición en el ultimo lugar de la fila. “¿A donde se va tu primo?”, me preguntó La Kari, y yo le dije “No lo sé, pero mi primo tiene como poderes oye, de seguro va a hipnotizar a alguno de los de seguridad o algo así para que nos dejen entrar antes”.
Minutos después regresó mi primo sonriente, se dirigió a nosotros tranquilo y confiado y nos dijo “Vengan… Vamos adelante”. “Ya ves”, le dije a la Kari, quien no lo podía creer, “¿Y como lo hizo ah?”, me preguntó incrédula, “No lo se, pero él es así, mi primo hace cosas muy raras, una vez me dijo que él podía hacer viajes astrales… Para él hipnotizar a alguien debe ser una huevada recontra fácil”, “¿Ah si?, mira tu”, dijo la incrédula Kari, y los cuatro (Kari, Cami, Rodrigo el hijo de mi primo, y yo) nos dirigimos hacia el inicio de la cola.
Cuando ya faltaban como 10 metros para llegar a la puerta mi primo nos detuvo, “¿Y ahora que hacemos primo?, ¿Dónde está el vigilante que hipnotizaste?”, ¿Ah, Cual Vigilante?”, dijo mi primo concentrado en la cola, “El que nos va a dejar pasar pues”, le respondí muy seguro de las habilidades sobrenaturales de mi primo Bragindra, “Que vigilante primo… ¡aquí hay varios patas que venden cola por una luca!, solo hay que esperar que uno nos pase la voz, le pagamos su luca y listo, ¡Zas!, ¡Nos metemos en la cola con toda la pana!, respondió mi primo con una jerga barrunta que no le escuchaba desde aquellos tiempos en que lo iba a visitar al colegio Leoncio Prado (lugar donde mi primo terminó la secundaria), “¿Queee?”, no lo podía creer, ¡Mi primo quería comprar cola!, yo nunca había comprado cola, ni mucho menos me había zampado en una, la Kari me miraba desde su sitio asustada, definitivamente yo no las iba a exponer a eso, “Primo… no creo que sea…”, “¡Ya!, ¡métete! ¡métete!”, dijo mi primo Bragindra, y cuando reaccioné, mi primo ya se había colado delante de un señor chato que estaba con toda su prole (eran como 5 chibolos igualitos y con cara de cuyes), la cola comenzó a avanzar rápido, y yo lo miraba a mi primo estupefacto, ¡putamare se habia metido en la cola!, ¿Cómo habia podido hacer eso?, ¡él es un Hare Krishna carajo!, ¿no se supone que esa gente practica los buenos modales?, ¡que nunca eligen el camino más fácil?, sino que por el contrario, llevan una vida sacrificada y servil, “¡Metete primo!”, seguía gritándome Bragindra, sin hacerle caso al tío chato que le gritaba lisuras para que se saliera de la cola, así que fue un momento de decisión ( disculpen el lapsus, pero en este momento recordé aquella vez en que luego de hacer cola por casi 2 horas, no logré que Collective Soul, mi banda favorita, me firmara un autógrafo, y todo por ser como soy, respetuoso de los turnos y toda esa mierda, eso definitivamente no pasaría de nuevo, ¡mi hija vería a papa noel!… ), y decidí meterme, la jalé a la Kari y a la Cami delante mío, y corriendo nos metimos delante de mi primo, ya faltaban apenas unos metros para llegar a la puerta, cuando el tío chato empezó a gritar “¡Sáquelo guardia! ¡Ese de colita se ha metido con toda su manchaaa!”, “Callate viejo de mierda”, pensaba yo, inmutable, mirando hacia delante con mis gafas oscuras, sin decir nada ni mover ni un solo músculo de mi cara, el guardia entonces escuchó los gritos del tío chato y de otra gente que empezó a hacer chongo para que nos sacaran, dirigió su mirada hacia mi primo quien inmediatamente juntó sus manos y adoptó una posición tranquila de extrema concentración para pasar piola, “¿Quién se ha colado?”, dijo el guardia, y todos comenzaron a gritar, “¡Ese monje huevón se ha colado con su mancha! ¡Sáquelo! ¡Sáquelo!”, y entonces mi primo volteó a mirarme con cara de conejo asustado, pero yo ni lo miré, seguí mirando al frente bien abrazado de Kari y de mi hija, el guardia agarró a mi primo de la tunica y lo sacó de la cola, y como su hijo vio eso, se salió y fue detrás de su padre, Kari, la bebe y yo, sin embargo, logramos cruzar la puerta triunfantes, “En esta contienda de dioses, mi Diosito le ganó al tuyo primo ah…”, pensé para mis adentros, mientras cruzaba el umbral de la puerta, ante la mirada furiosa del chato y su gente vocinglera…
Fin del Post :-)
PD1: Este post debió ser más largo, pero quiero dejarlo aquí nomás. Pero les cuento que mi querido primo Bragindra logró entrar minutos después desafiando las leyes de la naturaleza y la lógica (le pagó 2 soles a un vendedor de cola) :-)
PD2: Quiero contarles también, que en mi chamba fui elegido el “Mejor amigo secreto”, haciéndome acreedor a una cena doble en un restaurante bonito, aquí les dejo unas fotitos del momento de la premiación…



PD3: Y por último… quiero aprovechar este, mi pequeño rinconcito virtual, para enviarles un cariñoso abrazo navideño a todos los confundidos lectores que se caen siempre por aquí a leer las pastruladas que escribo, y decirles que todos ustedes se han vuelto muy importantes para mi, los estimo y valoro un montón, y así no los conozca a la mayoría (bueno, a algunos si…), les deseo que pasen una muy muy muy ¡FELIZ NAVIDAD! con toda su familia y sus seres queridos…