domingo, 16 de marzo de 2008

Pastilla para la felicidad


La semana pasada unos ladrones aprovechando que no había nadie en casa, entraron a la casa de mis padres por el techo, rompieron la ventana de mi hermana con un cincel y un martillo y se robaron el poco dinero que mi hermana (sin empleo actualmente) tenia en su cajón. Cuando mi hermana regreso del trabajo y vio como habían dejado su cuarto… puso una cara…. no se como explicarlo… una cara muy triste, mi mama se puso a llorar, y mi sobrino con su carita le dijo que también le habían robado algunos de sus juguetes (un gameboy, un mp3, un celular…), mi hermana abrazo a su hijo, lo besó y luego se sentó en la cama, “ni siquiera puedo llorar… Por qué me pasan estas cosas a mi?”, dijo como preguntándole a dios,

- No tengo trabajo… y encima me roban… ¿Qué es lo que he hecho mal?… -dijo sin mirar nadie-
- No has hecho nada mal, esas cosas pasan –dije yo-

Le dije un par de cosas más para reconfortarla, luego de ello me acerqué, la abracé y al fin ella pudo llorar en mi hombro. Luego de un rato, ayudé a arreglar un poco las cosas del cuarto, hablé con mi papá -quien en su nerviosismo trató mal a mi madre y a mi sobrino culpándolos del robo por dejar la casa sola-, y cuando todo eso acabó mas o menos a las 12 de la noche, fui a mi casa, me acosté en mi cama y suspiré hondo, todo eso había sido muy intenso.

Salgo de mi casa, camino hacia la tienda y toco la puerta de metal, la señora sale…
- ¿Si Pepito?
- Señora deme una pastilla para la felicidad por favor…
- Ya hijito

Regreso a mi casa y utilizo la pastilla, casi al instante una voz suena en mi cabeza, una voz que me tranquiliza…

***

Mi hija está sentada junto a mi en el auto, lleva en sus manos un peluche rosado que lleva a todos lados, no habla, está calladita…

- ¿Qué pasa mi amor?
- Nada...
- En serio, ¿no tienes nada?
- Ajá
- ¿Quieres que te ponga música de Johnny?
- Siiii...

Enciendo la radio y pongo un par de canciones de el grupo “Nectar”, que a mi hija le gustan desde que vió la serie del mismo nombre en la televisión.
Veo de reojo a mi hija y sigue quietecita en su sitio, no se mueve, está como pensando…

- ¿Qué piensas? –le pregunto, y al instante me doy cuenta de que es una pregunta muy difícil para una bebe de 3 años-
- ¿Ah?
- Nada, nada bebé… ¿no te gusta Johnny?, deberías bailar así, mira…

Y me pongo a bailar en mi sitio, moviendo los hombritos, con gracia y salero, riéndome, para que mi hija me viera y me imitara, y entonces veo con alegría que ella también ríe y mueve sus hombritos, verla reir por un momento me reconforta y sigo conduciendo.

En el supermercado mi hija se divierte, me pide un globo naranja, y escoge entre dos loncheras la que mas le gusta (una rosadita de flores), luego salimos del lugar y me pide frunas. Luego vamos a la librería para comprar los libros que le faltan en el colegio y ella siempre está pegadita a mi, mirándome, de ahí descubro que sus manos están embarradas y melosas por las frunas que ha comido, no la grito, y hago que se limpie en mi pantalón, le pregunto…

- ¿Muñeca, quieres ir adelante o atrás con tus cositas nuevas?
- Atrás –me dice-
Luego de unos minutos miro a mi hija por el retrovisor, está sentada y calladita
- ¿Bebé estás feliz?
- Si…
- ¿Segura?
- Si papi… mírame

Y es en ese momento que mi hija sonríe con esa sonrisa fingida que ha aprendido y que siempre hace para no hacerme sentir mal, sonrío con ella y me volteo rápidamente, no quiero que ella me vea llorar.

Llegamos a la casa de mi hija, pero cuando quiero dejarla me dice que quiere ir a “saltar”, lo cual significa que quiere que la lleve al parque a los juegos, entre ellos la faja saltarina que es lo que a ella mas le gusta, asi que bajo las cosas, las dejo en su casa, y la intento subir al carro de nuevo, “No, quiero ir caminando”, me dice, asi que subo de nuevo al auto para cuadrarlo bien, ya que estaba medio salido, y cuando enciendo el motor, mi hija empieza a llorar pensando que me voy a ir, “No llores, papito no se va, solo esta acomodando el carro”, le dice su tía, y entonces me da ganas de llorar de nuevo, pero me controlo porque no quiero que mi hija ni nadie me vea así.

Camino con mi hija en mis hombros hasta el parque, salta en la faja elástica por quince minutos y luego me dice que quiere un “helado de hielo”, entonces vamos hasta una tienda y sentaditos nos ponemos a comer un helado, le digo que me cuente de su colegio y ella se pone a decir nombres de niños que no logro identificar. Al terminar el helado la llevo a su casa, en el camino la cargo y la pego mucho a mi, la abrazo fuerte, la beso una y otra vez, y ella se incomoda, “Papi, me aprietas”, “Ya hijita disculpa”, “Si me sigues apretando me voy a ir con otro papa ah…”, “¿Ah si?”, le pregunto sonriéndome, “¿Y con quien te vas a ir?”, y en eso ella ve a un muchacho con polo azul que venia hacia nosotros, “Con ese chico, el de azul…”, abrazo y beso a mi hija de nuevo, “¡Te pasas bebé!”

Dejo a mi hija en la casa de su tía, ella no quiere entrar, su tía sale y la coge del brazo, “Pasa bebé”, le dice, pero ella no quiere, se sienta en el descanso de la puerta y me mira, yo le digo que pase pero ella no quiere, me acerco, la beso y le digo “Chau mi amor”, pero ella no me contesta el beso, solo me mira… con aquella misma mirada perdida que tenia cuando estaba conmigo en el carro…

Voy de camino a casa, pero antes me detengo en la tienda, toco la puerta de metal y la señora sale…
- ¿Si Pepito?
- Señora déme una pastilla para la felicidad por favor…
- Ya hijito

Entro a mi casa, corro hacia el cuarto y utilizo la pastilla…… pero esta vez, la voz no aparece.

3 comentarios:

KaLyA dijo...

Siempre te leo, pero no dejo huella de mi paso, esta vez no puedo, en este post hay demasiado para que no te diga aunque sea: lo lei. Me has dejado una parte de esa tristeza honda y algo de tu desesperacion por cambiar las cosas. Me encanta como escribes.
KaLyA

Jose Arguedas [ [ EBP ]] dijo...

Muchisimas GRACIAS Kalya, siempre es bonito saber que alguien lee.. y si me entiendes alguito siquiera.. pues.. ya es lo MAXIMO!!
Tu comentario me hizo FELIZ.. :-D

Anónimo dijo...

como siempre dejando asombrada x las historias q escribes, me alegra conocerte y sabes q puedes contar conmigo ;) bye martita