sábado, 21 de mayo de 2016

Lalito

Ella, una bella y curvilínea chica de Marketing que vivía en San Borja y venía al trabajo conduciendo un Peugeot color cereza con Stickers de Hello Kitty.

Él, un muchacho humilde de Almacén que vivía en Tahuantinsuyo y venía apretujado como ropa sucia en el Metropolitano.

¿Quién iba a pensar que ambos mundos colisionarían frente a mí?

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A pesar de su casi metro noventa de estatura, todos le decían “Lalito”, era un muchacho robusto y achinado que trabajaba en Almacén. La primera vez que lo vi pensé que tenía unos veintitantos, pero luego me enteré que apenas tenía 19. Como Lalito era muy tímido y no hablaba mucho, una vez le dije para dar una vuelta luego del almuerzo, él aceptó.

Nos fuimos caminando hasta un Supermercado que quedaba cerca y durante todo el camino quise hacerlo hablar sin mucho éxito, intenté de todo pero a Lalito no parecían interesarle ninguno de mis temas, estaba a punto de tirar la toalla cuando Lalito vio algo que lo deslumbró, yo pensé que se trataba de un hembrón de aquellos pero no, lo que Lalito estaba viendo era un auto color azul eléctrico estacionado a unos metros, “Mira!!” me dijo emocionado, “Si, está bonito el carro”, respondí yo, un poco palteado porque el dueño estaba dentro del auto mirándonos.

“Bonito?, este es un Porsche GT4 y los Porsche son mis carros favoritos” dijo Lalito, importándole un soberano rábano el dueño del carro, “Toma, tómame una foto”, me dijo Lalito dándome su celular. Entonces vi de reojo al dueño del carro y como este nos miraba divertido, le tomé la foto. Todo el camino de regreso, Lalito se la pasó hablándome de autos, sin querer había descubierto la pasión de Lalito.

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Un día Viernes, 2 Meses Después…

Por la tarde, un compañero del área de Recursos Humanos me llamó al celular, “Estoy en la Cafetería, puedes venir?, quiero hablar contigo”, me dijo, y yo acudí lo más rápido que pude.

- Conoces a Eduardo, de Almacén?

- A Lalito? Claro, qué pasa con él?

- He recibido una queja sobre él, algo delicado, y como me han dicho que es bien apegado a ti, quería preguntarte unas cosas

- Si, claro, dale

- Tú crees que Eduardo sea capaz de acosar a alguien?

- Qué? –No podía creer lo que estaba escuchando-

- Mira, tú eres mi pata así que te lo voy a contar sin rodeos, conoces a Sandra del Piso 2? La de Marketing?

- Si claro, Sandra, ¿Qué pasa con ella?

- Entró a mi Oficina hoy por la mañana, nerviosa, y me contó que Eduardo se había sobrepasado con ella

( No sé cómo explicarlo, pero en ese momento como que me desconecté y mi mente voló al pasado, apenas una semana atrás. Lalito y yo caminábamos como de costumbre hacia el Supermercado y nos encontramos con Sandra que bajaba de su auto. “Hola chicos” nos saludó con una sonrisa y luego ingresó al Local.

- Qué te parece Sandra?

Me preguntó Lalito, un poco tímido, y como era la primera vez que Lalito me hablaba de una Mujer desde que empezamos a hacernos amigos, me mandé con todo

- Sandrita? Sandrita es un cueraso pues tío, la mejor cara y el mejor cuerpo de la Chamba, 90-60-revienta, encima tiene plata, es inteligente y es Linda con el trato, o sea paquete completo. Y a ti qué te parece?

- Sandrita, es la más linda y buena de todas

Y eso fue todo lo que dijo Lalito, por más que quise hacerlo hablar más del tema, eso fue todo lo que dijo. )

- Sobrepasó? Lalito? No puede ser Diego, Lalito es como un niño, no hay forma que eso haya pasado. Exactamente qué es lo que te contó?

- Me dijo que hoy por la mañana ella estaba sola en su Área y Eduardo entró a dejar unas cajas. Y luego que las dejó, se acercó a ella y la saludó con un beso, pero ella sintió como que el beso fue exagerado, y me dijo que no era la primera vez, que ya en varias ocasiones había sentido eso pero no le había dicho nada porque le dio vergüenza.

- Y eso es sobrepasarse? Dar un beso cariñoso?

- No. Espérate. Me dijo que luego que la besó se quedó parado un rato mirando las Cajas y como ella se sentía algo incómoda con su presencia, sacó su celular y se puso a ver el Facebook. Y entonces de repente, sintió que él vino rápido por detrás y la rozó.

- La rozó? Como así la rozó? No entiendo.

- La rozó “allí atrás” pues, se le pegó mucho, tú me entiendes. Entonces ella no aguantó y le metió una cachetada y lo botó de la Oficina. Luego de eso me llamó para contarme, estaba toda alterada.

- Loco esto es muy raro, Lalito no es así, yo lo conozco, deberías hablar con él y preguntarle.

- Eso es exactamente lo que voy a hacer, pero primero quería hablar contigo, como tú lo conoces.

- Y porque lo conozco, me parece rarísimo que algo así haya pasado, en serio, estoy seguro que debe hacer una explicación lógica, conversa con él por favor

- Ahorita mismo, ¿Más bien me puedes hacer un último favor?, ¿Puedes ir a su sitio y decirle que venga a la Cafetería?

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Curiosamente aquel día, debido a la carga de trabajo, no había podido ir a caminar con Lalito luego del almuerzo. Así que cuando fui a buscarlo era la primera vez que lo veía en el día.

- Habla Lalito

- Hola Marito

- Lalito, ¿Conoces a Diego de Recursos Humanos?

- Si lo conozco

- Pues te está esperando en la Cafetería, quiere hablar contigo

¿Han visto la cara de un niño, cuando la Maestra le dice que lo van a suspender del Colegio si mañana no trae a sus Padres?, Pues esa misma cara puso Lalito: Una cara de preocupación que nunca le había visto.

- ¿Y sabes de qué quiere hablar?

- No. (mentí). Pero debes ir ahorita mismo.

Entonces vi a Lalito ponerse de pie, y pálido como un papel, dirigirse hacia la escalera que iba a la Cafetería. Y aquella fue la última vez que vi a Lalito dentro de ese Edificio.

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3 años después:

Lalito y yo nos encontramos de casualidad en los pasadizos de un Fast Food. Y como los dos estábamos solos, nos sentamos a almorzar juntos. Hablamos de muchas cosas. Me contó de su nuevo trabajo y yo le conté del mío. Luego me preguntó por todas las personas de nuestro anterior trabajo y yo traté de contarle lo poco que sabía. Y casi al final del almuerzo, cuando pensé que nunca tocaríamos ese tema, me lanzó una pregunta sorpresiva

- Y qué sabes de Sandrita? La de Marketing

- La verdad no sé nada de ella

- Tú sabes lo que me pasó con ella, ¿no?

- Algo

- ¿Y por qué no me preguntas? ¿No quieres saber?

- No quería incomodarte, pero si quieres contarme dale

- Ese día yo fui a dejar unas Cajas a su Oficina y ella estaba sola, estaba linda ese día, con su pelito corto y sus anteojos y olía riquísimo, y bueno, yo nunca te dije, pero ella a mí me gustaba mucho, y como ese día estaba sola me propuse hacerle la conversación, pero no sabía de qué hablarle, me puse nervioso, la tenía allí solita de espaldas pero nada me salía de la boca

- ¿Y qué pasó?

- Entonces vi algo en su celular que me puso muy feliz, y entonces me acerqué para hablarle de eso, pero de mala suerte tropecé y la choqué por detrás, y ella se molestó, pensó que yo había querido manosearla o algo así, y me tiró una cachetada y me botó, luego le contó al de Recursos Humanos, y este me preguntó que si era cierto lo que había pasado en la mañana, y yo le dije que sí, que si la había chocado, pero que había sido por la emoción de lo que vi en el teléfono, de casualidad, pero no me creyó, me dijo que eso era acoso y me botaron

- ¿Le contaste todo lo demás?, ¿Que a ti te gustaba esa chica y que lo que querías era hablarle?

- No

- ¿Por qué?

- Porque tú sabes como soy yo Marito, no me salen bien las palabras, mira nomás cuanto me demoré en hablar contigo, además yo estaba muy asustado, nunca me había pasado algo así

- Pues bueno, ya pasó Lalito, y ahora todo está bien, incluso conseguiste un mejor trabajo, dicen que las cosas pasan por algo

- Si pues

Lalito y yo nos pusimos de pie y caminamos juntos unas cuadras hasta llegar a una esquina donde había un semáforo, nos despedimos y prometimos almorzar juntos de nuevo, segundos antes que cambiara la luz a verde y Lalito pudiera cruzar se me ocurrió preguntarle

- Lalito, ¿Y qué fue lo que viste en el celular de Sandra que te emocionó?

- Ella estaba viendo en su Facebook la Foto de un carro, un Porsche rojo GT3, y tú sabes Marito, que a mí me emocionan mucho los carros!

2 comentarios:

Demencia Artificial dijo...

Buena historia. Lalo lo describes como un buen tipo perjudicado por las circunstancias y por estar enamorado. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Jajajaja

Asi que te llamas Mario (Pensé que te llamabas Pepe por EBP El Buen Pepin).

MC