domingo, 16 de septiembre de 2007

¡Aun estoy viva!




“La vida que las ficciones describen no es nunca la que realmente vivieron quienes las inventaron, escribieron, leyeron y celebraron, sino la ficticia, la que debieron artificialmente crear porque no podían vivirla en la realidad.” (M.V.LL.)




Soy una mujer que se arrepiente de la vida que lleva. Una mujer incompleta, emocionalmente mutilada, e infeliz. Vivo recluida en una covacha inmunda en la que nunca merecí vivir, rodeada de gente a la que algún día pensé querer y ahora odio en secreto. Sé que es feo decirlo, pero es la verdad. Ya no aguanto vivir aquí, en este barrio mugroso donde nunca merecí terminar.
La vez pasada tuve un reencuentro con gente de mi promoción, la reunión fue en la casa de una ex compañera de colegio, en surco, barrio en el que viví casi toda mi vida y donde realicé mis estudios primarios y secundarios. Todos me recibieron muy bien, la mayoría de ellos (chicos y chicas) siguen manteniendo estrecha comunicación, salen juntos a discotecas de moda, sitios bonitos y exclusivos a los cuales yo no puedo ir. Me encantó oír sus historias, sus anécdotas, lo bien que les va en la vida, por un momento, aligerada por unos vasos de vodka con naranja, me sentí como ellos. Bebimos bastante esa noche, nos tomamos fotos, nos divertimos, y cuando llegó la hora de irse, una pareja de amigos (que ahora son esposos) quisieron llevarme a mi casa, yo no quise (¡qué vergüenza!), les dije que tomaría taxi, entonces me jalaron hasta la Benavides y me embarcaron en un tico amarillo, menos mal que tenia algo de plata y pude llegar a mi casa. Cuando llegué él no estaba, así que me bañé y me cepillé el cabello, me gusta mi cabello, es lacio y dócil, desde niña siempre he pensado que es lo más bonito que tengo, me lo cuido bastante, le hecho cremas, lo cepillo cien veces antes de acostarme. Prendí la televisión y hallé un canal de cable donde transmitían un desfile de modas, lo dejé allí, y así, viendo a chicas lindas caminar por la pasarela, me quedé profundamente dormida.

***o***

Un ruido de motores en la puerta me despierta, me hago a la dormida cuando él prende la luz, escucho que abre mi cajón y saca algo, luego apaga la luz y se va. Intento seguir durmiendo, pensando “¿A donde se irá a gastar la plata del diario?”, me quedo dormida de nuevo.
Al poco tiempo regresa, siento que se echa a mi lado, percibo su aliento a alcohol, me recuerda al aliento de mi padre cuando era niña, “Si no hubieras sido tan borracho papá…”, siento su cuerpo pegándose al mío, siento su mano hurgando en mi calzón, bajándolo, quiero gritar, botarlo de la cama, pero no puedo. Siento su miembro erecto rozando mis nalgas, “Si no te hubieran botado del trabajo papá…, tal vez... nunca lo hubiera conocido”, siento como se mueve detrás mío como un loco asqueroso, “te odio conchatumadre, no sabes como te odio”, lo oigo gemir en mi oreja mientras acaba, y de nuevo silencio.



***o***


Viernes en la noche, estoy en una discoteca con Penélope, sentadas en la barra, ella paga los tragos. A Penélope la conocí hace poco, cuando fui a hacer unos tramites a la reniec, estábamos sentadas esperando nuestro turno, y de la nada comenzamos a contarnos nuestras vidas. Ella es madre soltera de un niño precioso, vive con sus padres en una urbanización bonita del mismo distrito en el que yo vivo, sus padres son dueños de una cadena de bazares que ella administra, Penélope tiene plata.
La discoteca está llena de gente de mi edad, en un rincón, una banda de muchachos alista sus instrumentos, es un concierto de aficionados, hay bonito ambiente, full gente noventera, a mi me encanta la música noventera, me hace acordar mis épocas felices en mi colegio de monjas, mis primeras cartas de amor, mis primeros besos en el parque.
De pronto alguien entra en la discoteca, es Coco con unos amigos, entran haciendo bromas, empujándose entre ellos.
A Coco lo conozco desde hace años, fue uno de los primeros chicos de quien me hice amiga cuando me mudé a este barrio, es un tipo lindo, gracioso, de esos tipos que se adueñan de la reunión con solo poner un pie en ella. Él no me ve, se sienta con sus amigos en una esquina del local y piden varias cervezas.
- Penélope, ahorita vengo ya?
- Uh?, a donde te vas?
Me dirijo al baño, cierro la puerta, me saco la casaca, me mojo el cabello, me acomodo los senos por encima de mi blusa negra, me pinto los ojos, me miro al espejo: “Estoy linda, soy linda.”. Salgo del baño, me acerco a la barra, la jalo del brazo a Penélope y me acerco a la mesa… “¡Hola Coco!”…

***o***

Penélope y yo bailamos con Coco y uno de sus amigos, una canción bonita de Depeche Mode,

When I'm with you baby, I go out of my head
And I just can't get enough, I just can't get enough
All the things you do to me and everything you said
And I just can't get enough, I just can't get enough

Todo el mundo salta en su sitio al compás de la canción, yo salto también, dando vueltas, las manos hacia arriba, en un momento las miro, mis manos, moviéndose como pájaros libres en el aire, termina la canción, regresamos cansados a la mesa, uno de los chicos nos sirve cerveza en unos enormes vasos, Penélope y yo los terminamos de porrazo, todos se ríen.
La banda está lista, el que parece ser el vocalista toma el micro, agradece a los presentes y presenta a los integrantes de su banda, alguien grita en el fondo “¡Ya toquen por la puta madre!”, todos en la discoteca ríen y yo golpeo a Coco en el hombro.

Son, she said, have I got a little story for you…

Unas uñas se clavan en mi brazo, una silla se cae al piso, me paro rápidamente y me dejo arrastrar por Coco al centro de la pista, nadie baila, todos escuchan sentados a la banda, hay bastante humo en el ambiente…

Yo soy Mia Wallace, soy una mujer peligrosa, tengo el cabello negro y lacio, visto de negro, estoy borracha, soy hermosa, todos me miran estupefactos…

What you thought was your daddy was nothin but a...
While you were sittin home alone at age thirteen
Your real daddy was dyin, sorry you didnt see him, but Im glad we talked...

No me gusta mi vida, es una mierda, pero aquí en este momento, soy lo máximo, estoy borracha, ¿ya dije eso no?, ¡que mierda!, bailo maravillosamente bien, mis movimientos son sexys, fuertes, mis ojos despiden haces de luz mortales que destruyen a quien ose mirarme, soy una diosa griega profanada y ultrajada, y estoy furiosa, ¡furiosa por eso!, quiero golpearte, arañarte, patearte, y gritarte, gritarte… ¡que estoy viva!... ¡oiganme todos!, ¡estoy viva por la puta madreeeeeee!

I, Im still alive
Hey i, but, Im still alive
Hey i, boy, Im still alive
Hey i, i, i, Im still alive, yeah
Ooh yeah...yeah yeah yeah...oh...oh...

Silencio. Abro los ojos, Coco está allí conmigo en medio de la pista, me toma de la mano y me lleva a la mesa, todos están callados, tomo la jarra y me sirvo un vaso lleno de cerveza, siento el líquido helado que refresca mi garganta, volteo a ver a Penélope, me está mirando con lagrimas en los ojos, está borracha…
- ¿Estás llorando?
- No,
- Si, estás llorando… ¿Porqué lloras cojuda? –le digo-

Pero ella no me responde, me rodea con el brazo, y me da un beso en la mejilla,
- Te quiero como mierda huevona ¿Lo sabes?
- Si, lo sé… yo también te quiero.

3 comentarios:

Maby dijo...

Enroque de links... también te puse en mi Blog. Anduve un rato por acá y me entretuve con varias historias.

No me parecieron muy desconocidas algunas sensaciones! Ja!

Un abrazo. (te vi de arañazo en el comentario ya q lo dejaste en un post anterior, pero fue un gusto)

coco dijo...

Me gusto mucho tu relato, muy interesante... pero no recuerdo la discoteca...

Jose Arguedas [ [ EBP ]] dijo...

jajajajj.. es que estabas tan borracho que ya no te acuerdas!!..jaja.. pirateé tu nombre vilmente (y a propósito) para esa historia, sorry.