jueves, 5 de septiembre de 2013

Qué comen las mariposas?

Desde que me cambiaron de local, todos los días me voy al trabajo en la bicicleta que mi papá me regaló. Y como en ese local no tengo contacto con clientes, voy a trabajar en zapatillas, jeans y polo. La vez pasada me dirigía al trabajo como todas las mañanas, y en una calle poco transitada un auto me cerró y luego se detuvo delante mio. Cuando me disponía a increparle al conductor, me di cuenta que se trataba de un amigo de la Universidad..
Amigo: EBP! A donde te vas?
EBP: Habla compare a los años!, me voy al trabajo
Amigo: Ah sí? (dijo esto mirando mi ropa), y donde estás trabajando?
EBP: En XXXXX
Amigo: Ah sí? Y cómo te tratan ah? (dijo esto mirando mi bicicleta)
EBP: Bien tío, bien, estoy muy cómodo allí gracias a Dios…
Hablamos un par de minutos, de amigos en común y de algunos proyectos que tenía en mente con su Empresa, luego de eso nos despedimos afectuosamente…
EBP: Bueno tío, me voy yendo, sino llego tarde
Amigo: Ya pes chochera cuídate. Oye ten mi tarjeta por si quieres cambiar de aires, en YYYYY siempre nos hace falta gente pilas
Tomé la tarjeta, le agradecí y me fui, y mientras pedaleaba pensaba, ¿Por qué me ofrece trabajo?, o sea porque no uso terno ni voy en auto ¿Tengo pinta de que la estoy pasando mal?, recordé cuando ingresé a trabajar a BBB (una importante consultora internacional) hace ya muchos años, y me vi a mi mismo bien peinadito, usando EL terno, LA camisa, EL bobo y LA última corbata con el color de moda. Yo era uno de esos tantos “yuppies” que trabaja en uno de esos edificios grandes de San Isidro y tiene mínimo 3 tarjetas de crédito en la billetera. Me sentía bien, es la verdad, pero irónicamente ganaba la tercera parte de lo que gano ahora, que voy trabajar con mis jeans cochinos y encima barbón.
Esa tarde luego de almorzar salí a pasear con mi asistente por los alrededores del trabajo, no le conté lo que me había pasado en la mañana, pero hablamos un poco acerca de lo que es “ser exitoso” en estos tiempos, y luego de mucho hablar, llegamos a la conclusión (o al menos yo lo hice, porque mi asistente siempre me deja hablar y me escucha, pero en el fondo yo sé que piensa que estoy loco) de que ser exitoso es equivalente a ser feliz, y ser feliz para mí (en estos momentos) es vivir la vida lo más simple posible, es regresar a las raíces, a no gastar la plata en vanidades, es ahorrar, es leer libros que me gustan, es hacer un poco las cosas que me hacían feliz de niño, es correr, montar bicicleta, es salir a caminar por la noche en busca de algún postrecito de la mano con mi hija y escuchar las divertidas preguntas que me hace, “Papi, ¿Tu sabes qué comen las mariposas?”…
¿Qué será no? ¿Será que ya me volví viejo y estoy en la etapa de la añoranza? ¿Ó será que al fin me agarró la madurez?...

8 comentarios:

Gary Rivera dijo...

caray que bonita entrada!!
dices una verdades universales! en palabras sencillas!!!

[ [EBP]] dijo...

caray que bonito comentario
muchas gracias Gary :)

Piel Canela dijo...

lindo post :)
la madurez llega con la experiencia y eso no quiere decir que seas viejo sino que simplemente disfrutas de la vida como debe ser: valorando las cositas más sencillas que a la vez son las más bonitas, como las mariposas.

sinnombre sinapellido dijo...

que comen las mariposas ?
pucha esa no me la habían preguntado

jajaja muy buena entrada ebp

saludos :)

Anónimo dijo...

Yo pienso igual que tu, la felicidad no es en el material sino en lo que te hace feliz, no el que hace feliz al resto. Será que yo también estoy viejo? Voy a cumplir 23 años en unos días.

Munani dijo...

Las mariposas tienen un aparato bucal succionador (espirotrompa) por lo que suele alimentarse del néctar de flores y frutos abiertos, así chupando :) Saludos!

Mel Sweet dijo...

Nada como ser feliz y hacer lo que mejor le gusta.

Saludos.!

Caƒeιnomana dijo...

Yo voy a ser sincera, ya estas viejo jaja...

Pero es cierto hay cosas sencillas en esta vida (hasta como ir de compras y escoger la fruta con la princesa) que te hacen feliz.