miércoles, 5 de febrero de 2014

EVP (El Viejo Pepín?)

Ayer domingo pasó algo que se veía venir: mi novia me dejó atrás en una carrera. Todo empezó a las 8 de la mañana, N vino a buscarme para ir a correr los 25kms que tocaba este mes (me estoy preparando para correr mi 1ra maratón el año que viene y estoy subiendo 1km cada mes hasta llegar a los 42kms). La verdad ninguno de los dos tenía muchas ganas de correr, pero al final de puro tercos nos cambiamos y salimos.
Hace tiempo que quería bajar a correr por la playa, así que salimos de mi casa con el objetivo de correr por todo el circuito de playas hasta llegar a Chorrillos y luego media vuelta y regresar a Jesús María, donde completaríamos los 25kms dándole 1 vuelta al parque de mi casa.
Todo iba bien hasta que llegamos al km 18, allí algo me pasó, me empecé a sentir cansado, el muslo derecho me dolía, las piernas las sentía débiles, pero no le di importancia y seguí corriendo, "Carajo el mes pasado corrí 24kms y los acabé bien, qué me pasaba ahora?", así que comenzamos a subir a paso lento la empinada pendiente que va desde la playa hasta la avenida El Ejercito, pero faltando poco para llegar comencé a sentirme muy débil y de repente sentí mareos y hasta nauseas, así que tuve que parar, y conmigo N, "Te sientes bien?". Era la primera vez en 2 años de correr juntos que N estaba entera y yo no, y eso me hizo sentir "raro" por un instante, luego de 2 minutos de descanso decidí seguir, tenía que terminar esos 25kms como sea.
2 kms después paré de nuevo, necesitaba tomar líquido así que paramos en un grifo y compramos un botellón helado de hidratante mora azul que me supo a Dioses. Luego continuamos por Salaverry, pura subida, faltaban solo 4kms, yo iba lentísimo y sentía que estaba retrasando a N, "Adelántate nomás, no me esperes", "Cómo te voy a dejar? tenemos que acabar juntos" (son este tipo de cosas las que me enamoran de N, siempre tiene la frase precisa en el momento preciso). Así que motivado por ello seguí arrastrandome hasta que al fin terminamos los 25k, habíamos corrido durante 3 horas con 17 minutos, un tiempo increíblemente lento considerando que apenas un mes atrás habíamos hecho 24kms en menos de 2 horas y media.
Cuando llegué a mi casa apenas podía subir por las escaleras, me bañé con agua fría para relajar los músculos y cuando me acosté empezaron los horribles e incontrolables calambres en la pierna derecha, me retorcí de dolor en la cama mientras la pobre N no sabía qué hacer.
N dice que eso me ha pasado porque un día antes había comido grasa y -luego de mucho tiempo- tomado un par de cervezas con un amigo. Otro amigo (que también corre) me dijo que 25kms por la playa, con terreno tan disparejo y tantas cuestas, son demasiado esfuerzo luego de una semana en la que no había entrenado nada.
Pero lo que yo realmente creo es que la cercanía a los 40 ya me está pasando factura.. será?

3 comentarios:

Eduardo Ramon dijo...

Siempre he dicho que se le puede engañar a cualquiera, menos a tu madre y al tiempo. Pero no creo que sea la edad, he visto tios de mas de 60 corriendo parejo en pleno invierno a dos grados de temperatura, asi que te quedan aun muchos años en buena forma!

Ivonne Lazo dijo...

UNA MARATÓN DE VERDAD???
WOW!!!

Mel Sweet dijo...

Que linda N, definitivamente no creo xD para mi que te callo mal la cerveza y la grasita que comisntes.. Vamos que tu puedes Pepin.!!

Saludos.