EBP llega a la oficina y nota que su jefe tiene una pulsera rara en la muñeca...
EBP: Qué es esa wada?
Jefe: No se, mi mujer me la regaló...
EBP: Y para qué sirve?
Jefe: La verdad no sé cholo, dicen que te da energías...
Días después, en la matineé del hijo de un amigo, nota que dos amigos suyos usan la misma pulserita de mierda...
EBP: Oe para qué sirve esa wada ah? (señalando la pulsera de Amigo1)
Amigo1: Puta no se weon, a mi me la regaló mi flaca... Pa' la buena vibra me dijo...
EBP: Oe y tu sabes para qué sirve esa wada??... (señalando la pulsera de Amigo2)
Amigo2: Emite iones negativos pes ignorante...
Amigo1: Y pa' qué chucha sirve eso?
... (Silencio incomodo) ...
Amigo2: Puta la verdad no se weon, pero dicen que ayuda con el stress...
Al día siguiente mientras EBP hacia sus compras navideñas en el Centro Comercial, nota que en uno de los módulos venden la famosa pulserita...
EBP: Señorita para qué sirve esa pulsera ah?
Señorita: La verdad no se amigo, la chica que las vende se ha ido a almorzar y me dejó aqui cuidando, yo solo se cuanto cuestan...
Entonces EBP pasea la vista por el pequeño modulo y ve un montón de fotos de deportistas famosos que la recomiendan, a todos se les ve recontra felices usándola, pero por más que busca y busca, y por más que lee y lee, no encuentra ni un solo lugar en el módulo donde haya una explicación coherente de para qué coño sirven...
Señorita: Va a querer la pulserita amigo?
EBP: Si señorita, deme una...
Días después, durante una comilona del trabajo…
JuanCa: Oe tío, para qué sirve esa pulsera ah?, puta que toooodoo el mundo tiene carajo..
EBP: No se weon, a mi también me la regaló una amiga...
Fin.
¿Y que milagro que te pones terno? –me dice la K-
Es que hoy día tengo una reunión en Ostranerg –respondo yo, haciéndome el importante con mi mujer-
8:45 a.m. : Estoy en la puerta de la oficina de Roberto Molina (gerente de mi chamba). Toso a propósito para que me mire. "¿Nos vamos?", me pregunta y yo le respondo que si con la cabeza. Cierra su laptop, se pone el saco y juntos nos vamos a buscar a Fernando Yañez (gerente de Naftaperú, nuestro cliente).
8:50 a.m. : Los tres salimos apurados del edificio de Naftaperú, la reunión en Ostranerg es a las 9 a.m. y no queremos llegar con retraso. Roberto se adelanta y detiene un taxi..
- Buenos días ¿Cuánto nos cobra hasta el edificio principal de Ostranerg que queda en Magdalena?
- ¿10 soles? -propone el taxista-
- 8 pues, si está cerca -responde Roberto-
- Ya pe, suban –se resigna el taxista-
"Puta que eres duro Roberto carajo, ganas como 15 lucas y regateas por 2 miserables mangos…", pienso yo, mientras subo al asiento trasero de ese cochambroso taxi…
8:55 a.m. : Cerca de Camino Real, Fernando señala un restaurante ficho y le pregunta a Roberto..
- ¿Has venido aquí a almorzar?
- No, ¿Qué tal ah?
- Bacán, sirven rica comida y las que sirven también están bien ricas ja, ja..
- ¿Ah si? –se interesa Roberto-
- Ajá… y encima hay días en que hacen desfiles de ropa interior y de bikinis..
- Buen dato ah jaja –se ríe cómplice Roberto-
8:59 a.m. : Llegamos al edificio de Ostranerg, Fernando se acerca a anunciarnos con la recepcionista quien le responde que el señor Javier Paredes (gerente de Ostranerg) aun no llega y que por favor lo esperemos un momento. "La putamare, para que nos cita a las 9 de la mañana si el huevón es demorón", pienso pero no digo nada, Fernando se sienta en uno de los sillones vacíos del hall y Roberto se sienta a su lado. Yo decido sentarme en una silla un poco lejana ubicada al frente de ellos, desde ahí me les quedo mirando por un rato y como no tengo nada que hacer me pongo a fijarme en como están vestidos. Roberto lleva zapatos negros, medias grises, terno gris, camisa blanca y corbata guinda, "Mas o mierda", pienso, Fernando en cambio, lleva zapatos negros, medias blancas, pantalón plomo, camisa celeste, corbata azul y saco negro, "Con las medias blancas nomás ya la habías cagado, pero ¿saco negro con lompa plomo?… ¡no seas pendejo!"
9:07 a.m. : Aun nos encontramos sentados como cojudos en los sillones de Ostranerg, Fernando y Roberto ya no saben que conversar así que empiezan a jugar con sus blackberrys, la espera se hacia más y más aburrida cuando en eso diviso en la puerta una grácil y conocida silueta…
- ¡Chio!
- ¡Pepin!
Chio es una queridísima amiga a la cual no veía hace años, así que me puse a conversar de lo más chévere con ella, olvidándome por completo de que Roberto y Fernando me observaban con cara de cojudos desde su sitio. Luego de diez minutos de amena charla mi amiga se fue, así que yo regreso a mi sitio, me siento y cuando alzo la cabeza descubro que Roberto y Fernando me están mirando con cara de asados…
- Jose no seas malcriado ah –me dice Fernando muy serio-
- ¿Disculpa Fernando?
- Que no seas malcriado te digo…
- ¿Malcriado?, ¿Porqué ah? –me hago el cojudo mostrando mi mejor sonrisa-
- Malcriado pues, no presentas a tu amiga, aquí yo y Roberto estábamos pensando ¡a qué hora nos presenta a la flaquita!
- Jajajaja –nos reímos todos-
9:18 a.m. : Nos encontramos con otras 5 personas en el diminuto ascensor de Ostranerg, una etiqueta pegada en la pared dice capacidad máxima: 10 personas… "las huevas que aqui entran 10" pienso, sintiendo el aspero aliento de Fernando en mi cara..
9:20 a.m. : La secretaría (una amable y apretadita gordita de unos 24 años) nos hace ingresar a la oficina del "Ingeniero Paredes" (paréntesis: me parece recontra atorrante cuando a una persona la llaman "Ingeniero Fulanito" ó "Doctor Menganito", si alguna vez a alguien se le ocurre llamarme "Ingeniero Arguedas" o algo similar le pateo la cara…), quien al ver a Fernando lo saluda como si lo conociera de toda la vida "¡Fernaaaaaannnndoooooo!", le dice dándole un abrazo efusivo. Javier Paredes es un tío rechoncho y bonachón (calculo que tiene casi la misma edad que Roberto y Fernando, que ya andan por base 5), se sienta y nos dice "¿En qué puedo servirlos?", Roberto y Fernando voltean a mirarme y entonces yo abro mi fólder y saco 3 reportes impresos que les entrego al instante, luego me pongo a exponer cada uno de los 6 puntos por espacio de 20 minutos..
9:40 a.m. : Mi exposición ha sido un éxito, todos me entendieron perfectamente y el tío Paredes se comprometió en ayudarnos a resolver cada uno de los pendientes. Cuando pienso que la reunión ya se acabó y nos tenemos que ir, Fernando y el tío Paredes se enfrascan en una conversación de más de 1 hora donde tratan temas de los mas variados como: chismes de amigos en común (me entero de que ambos se conocen de una maestría que llevaron juntos), recuerdos de viajes y chupetas y una conversación bien subida de tono acerca de su secretaría (la gordita minifaldera que nos recibió)…
10:45 a.m. : Ya estamos en el taxi de regreso a Naftaperú, Roberto y Fernando en vez de conversar de los avances del proyecto y de felicitarme por mi buena performance en la reunión, siguen conversando acerca de las piernas de la secretaría…
11:05 a.m. : El taxi llega a las puertas de Naftaperú, Fernando y Roberto bajan apurados y me dejan a mi solo para que pague el taxi, así lo hago y luego me pongo a caminar detrás de ellos apurado hasta que los alcanzo. Cruzo con ellos el umbral de la puerta principal de Naftaperú, los vigilantes que siempre me miran con cara de mierda y nunca me saludan ahora si lo hacen con mucha pompa porque estoy con ellos, yo les devuelvo el saludo cordial y Fernando y Roberto se pasan de frente…
11:10 a.m. : Los tres llegamos a las puertas de la oficina de Roberto, me siento decepcionado porque nadie ha dicho ni una palabra de la reunión… "Quiero conversar algo contigo" le dice de pronto Fernando a Roberto y entonces yo, recontra prudente, me despido de ellos y me dispongo a retirarme cuando de pronto soy interrumpido por Fernando, "Ah verdad Jose… quiero decirte una cosa...", me dice, "Me va a felicitar por mi exposición" pienso y me preparo para recibir mi felicitación bien merecida…
- ¿Si Fernando? -le digo-
- Jose, con respecto a lo de hoy…
( silencio sepulcral )
- ¡Para la próxima presenta a tu amiga pues! Jajajaja –se ríe Fernando-
- Jajajaja –se ríe Roberto-
- Jajajajaja -Me río yo también-
11:50 a.m. : Me pongo a escribir estas líneas en mi PC, y pienso, que después de todo... no es tan dificil ser gerente...
El día martes 19 de junio el jefe de mi Área nos convocó a mi y a dos de mis compañeros, a una urgente reunión, y luego de que estuvimos todos sentados, procedió a comunicarnos la noticia:
“Muchachos, a partir del día jueves se van para San Isidro”
Todos nos miramos las caras, y Elmer –que así se llama el boss- continuó con su discurso..
“El área de Cobranzas tiene problemas y nos está pidiendo refuerzos.. motivo por el cual los estamos enviando a ustedes tres. Renán va porque conoce mucho de varios aplicativos de Cobranzas, puesto que él ya trabajó allí antes. Otto va porque conoce mucho de .NET, y bueno, el tercero que estaría yendo a apoyar es Jose...”
(¿Se dieron cuenta de que no pronunció ningún adjetivo halagador hacia mi persona?)
“De ahora en adelante la Casilla de Sistemas Distribuidos estará siendo atendida únicamente por Piero Paz, así que Jose, es necesario que le transmitas todo el Know-How a Piero en estos días..”
“Y nada estoy seguro que, tu Renán.. estarás muy bien por allá, espero que tu trabajo siga siendo tan bueno como hasta ahora. Tu Otto, espero que llegando allá te consolides como el buen Analista que has demostrado ser en este corto periodo de tiempo. Y tu Jose… bueno… esperamos que le pongas más ganas allá de las que pusiste aquí. Caballeros, esta reunión ha terminado.”
A continuación todos nos retiramos a nuestros sitios meditabundos.
Regreso a San isidro (donde ya llevo cinco años trabajando), regresan los paseos a Tottus, Saga y Ripley luego del almuerzo, regresan los almuerzos con mi ex-compañeros de chamba, las chelitas en Chinchón, la lustrada de tabas al paso y a mecharse por el estacionamiento en el parque.
La verdad, ya me habia acostumbrado al centro de Lima, me queda más cerca de mi casa, y los paseos por la Lima “Vieja” me resultaban reconfortantes para el alma, en serio, extrañaré mucho las caminatas por el jirón de la unión, las conversas con el viejito del estacionamiento, los ricos, deliciosos y nutritivos “Toffos”, las bromas y las chapas ingeniosas de los muchachos (¡Habla taxi viejo! jaja), sobre todo las de la gente “al otro lado del vidrio” a la que pertenecí casi todo el ultimo mes (en especial las que se gastaban Renzo y Lucas! Jajaja… “Si o no pelón?”, “Es tan pero tan cochino!” jajajajaja), la barriga desparramándose por debajo de la chompa al buen gordo Salinas, uno que otro almuerzo fugaz con alguien a quien aprecio mucho, y la visión de la catedral y el puente Santa Rosa iluminados cuando me retiraba por las noches…
Ahora lo que sigue es irse a San isidro y –como dijo Elmer- ponerle mas ganas, porque valgan verdades, desde que ingresé a esta nueva chamba la pendiente se me ha empinado como nunca imaginé, aquí en estos tres meses de permanencia me han sucedido cosas que no me habían pasado en 6 años de carrera, pero bueno, eso es lo bonito, vivir y experimentar nuevas cosas, esto se ha convertido en un gran reto, y será muy chévere cuando empiecen a llegar los reconocimientos… porque van a llegar!!!!



