viernes, 22 de abril de 2011

Arial

Cuando Julie salió a ver quién tocaba la puerta de su oficina ese viernes por la tarde, se encontró con Mark y su enorme mochila… “¿Qué haces acá?” dijo ella sorprendida… “¿Almorzamos?” preguntó él…

Se habían conocido tan solo unos días antes, lo primero que ella pensó de él fue que tenía pinta de fumón, lo primero que él pensó de ella fue que tenía la mirada triste, y desde ese momento, y sin saber ambos porqué, no se dejaron de ver un solo día hasta ese viernes en que almorzaban juntos en esa mesa al aire libre con vista al rio…

- ¿Por qué estás acá? - dijo ella
- No lo sé - dijo él, y en verdad hablaba en serio

Luego que terminaron de almorzar se pusieron a caminar por la orilla del rio…

- ¿Y ahora qué vas a hacer?
- No lo sé, supongo que daré vueltas por allí hasta que se haga de noche y salgas del trabajo

Ella lo miró extrañada…

- ¿Qué tienes ah? ¿Por qué haces esto?
- Te lo juro que no sé, lo único que sé es que me siento muy bien aquí...
- Bueno… si quieres puedes quedarte en mi casa viendo una pelicula hasta que salga, o no sé, pero te vas a aburrir…
- No, no… está bien… te aseguro que eso está bien…

Minutos después, sentado en esa extraña silla, en esa extraña casa, en ese extraño pueblo que quedaba a miles de kilómetros de su hogar, Mark también se preguntó “¿Qué es lo que hago acá?”, e inmediatamente, varios flashbacks se le vinieron a la mente, recordó la noche de su cumpleaños, noche que no pensaba salir a ningún lado porque se encontraba realmente cansado y sin embargo aceptó debido a la insistencia tan “cariñosa” de Julie: “¿O sea que el viejito ya quiere dormir? ¡Cómo no vas a salir por tu cumpleaños! ¡Vaya que eres aguado ah! ¡PTM que no pareces aries! ¡Qué aburrido habías sido oye!”

Le bastó entrar a la primera discoteca y escuchar Jump around para animarse, luego con ayuda de varias cervezas y varios red bulls se puso a tono y bailó y saltó como hacía tiempo no lo hacía, aquel lugar tenía una magia que le fascinaba, había gente de todas partes del mundo y todos estaban allí con solo una consigna: Pasarla bien (igual que él)… nunca tanta gente lo había saludado por su cumpleaños en tantos idiomas diferentes… estaba FELIZ…

Recordó lo bien que la pasó con Julie esa noche, viéndola bailar tan cerca de él con esa sonrisota que iluminaba todo, balanceándose de un lado a otro y moviendo los hombros de arriba a abajo con esa gracia y coquetería que solo las mujeres poseen, hacía mucho tiempo que Mark no conocía a una mujer que le llamara tanto la atención…

...

Como a las siete de la noche Julie regresó del trabajo, y cuando abrió la puerta se dio con la sorpresa de que Mark había limpiado y ordenado un poco, “¡Oye gracias!” le dijo, “No me agradezcas, en verdad que esto estaba bien cochino y yo ya no aguantaba estar en un sitio así” le dijo él riéndose y ella le pegó un fuerte puñete en el hombro, “¡Oye no me molestes ah!”…

Julie subió a su cuarto y se cambió de ropa, luego ambos se fueron a caminar por el pueblo, cuando se cansaron se detuvieron frente a una iglesia derruida que quedaba frente a una pequeña plazuela, se sentaron en una de las bancas y se pusieron a hablar de sus cosas, de sus vidas… a Mark le impresionó mucho la energía que tenía Julie, los muchos viajes que había hecho por los lugares más recónditos del País, también le dio mucha pena cuando ella le contó de aquella vez que corrió de extremo a extremo todo el circuito de playas limeño luego que su madre murió, y cuando ella le explicó el por qué lo había hecho él la entendió perfectamente, porque él también había corrido mucho una vez para olvidar...

Fue en ese momento que ambos divisaron a una pareja de viejitos borrachos acercándose, eran como las 9 de la noche y una luna impresionante iluminaba todo volviendo la escena aún más surreal, el borrachito cogió a su esposa y la apoyó en la puerta de la iglesia, luego se puso a cantarle una canción en quechua que sonaba muy triste... Mark miraba la escena embelesado pensando que aquella era una de las cosas más románticas que había visto en su vida, y cuando Julie comenzó a traducirle con voz suave lo que el borrachito cantaba, fue que Mark al fin entendió el por qué estaba en ese extraño pueblo a miles de kilómetros de su hogar... había ido hasta allá para darse cuenta que quizás... con un poquito de suerte... aun podía ser feliz...


Fin.

20 comentarios:

Onix dijo...

De primera el relato...

Chanex! dijo...

No? Con un poquito de suerte, todos tendríamos que ser feliz. Creo que es una de las misiones del ser humano: ser feliz. Pero si no, dime, dónde queda el exilio para aquellos que no lo son?

Como siempre, leerte levanta los ánimos.

Un abrazo.

[ [EBP]] dijo...

Onix..
Muchas gracias man !

Chanex!..
Ya te he dicho que mi enorme par de orejas están a tu disposición cuando quieras Chanita :)

Caƒeιnomana® dijo...

A veces es necesario irse lejos, muy lejos para encontrar un chorrito de ilusiones en esta vida, ilusiones que muchas veces no encontramos a nuestro alrededor.

Chris dijo...

¡Muy paja!
y ese pueblito el cual citas, ¿no es Cusco?

[ [EBP]] dijo...

Cafeinomana..
Así es Chica Café, que chévere no! :)

Chris...
No, no es Cusco ;)

Munani dijo...

El quechua es hermoso, parece como si hablaras con el corazón. Muy buena la historia, tienes razón, sólo en lo más íntimo de nuestra escencia encontramos la respuesta a esas cosas que no podemos descifrar.

[ [EBP]] dijo...

Munani..
Gracias por leer Munani!, yo solo se una palabra en quechua, pero es una que dice mucho :)

OKIPERU ® dijo...

Puxa, que bacán el relato brother.

Felicitaciones.

OJT dijo...

Y ES QUE TODOS QUEREMOS SER FELICES.

Angel dijo...

Solo cuestion de tratas ...y ya.

un abrazo, buen relato.

HIKY dijo...

hey hoy al ir por un pueblo algo lejano y muy pequeño en una de us pequeñas calles, encotré en el umbral de una casita una inscripción q decía algo asi:" cuando esteis triste sólo busca en el fondo de tu corazón y te daras cuenta de que esa trizteza es sobre algo que t hizo feliz, y ahora t da trizteza..." y me puse a pensar en la tristeza de mi corazón y el recordar porqué y por quien es la razón de mi tristeza, me hizo feliz el recordar cada momento feliz q tuve a su lado... la felicidad está donde menos crees y donde menos esperas... Digua

Anónimo dijo...

la felicidad es algo que todos queremos pero podemos encontrarla dodne menos creemos... suert... Digua

Mamishula dijo...

Leerte me hace pensar que puedo volver a ilusionarme en algun momento, que puedo volver a ser feliz, que este herida ha de sanar en algun momento

[ [EBP]] dijo...

OKIPERU...
Que bueno que te guste, muchas gracias por leer tio

OJT...
Así mismito es :)

Angel...
Suena fácil no? jaja

Digua...
Que chévere y sabia esa inscripción, y es increible la forma como la vida se las arregla para darnos ese tipo de señales

Mamishula...
Exactamente,, de eso se trata :)

Luciana F. dijo...

Me gusta como escribes, me pareces muy sincero transparente; no todos somos así.
La vida es para vivirla y ser feliz, porque se nos va de las manos cuando menos esperamos.
Está linda tu corbata ;)
Cuidate muchísimo.
Besos.

[ [EBP]] dijo...

Luciana F...
Oye muchas gracias por leer!!, tu también cuidate mucho!!

hikyyyyy dijo...

la felicidad son momentos que uno los recuerda y los tiene siempre en su mente ,cosas y frases q te ilusionan y te dan esas ganas de seguir viviendo a pesar de las adversidades
es una historia muy linda .¡
los recuerdos bellos es lo mas valioso que te da la vida
y mejor si con solo pensar al leer es como si los estuvieras viviendo ..

alE dijo...

De PTM xD en verdad siempe que te leo salgo motivado n.n

Un abrazo.

Exilio virtual

Anónimo dijo...

que historia tan bonita........ me gustaria volver a vivirla....... y cambiar algunas cosas... ya vez , la vida es asi ..... nunca sabes como acabara.......tqm