jueves, 5 de julio de 2012

Notas en la Covida

Escribo esto desde el celular, acabo de salir del trabajo y estoy sentado en un asiento incomodísimo en la última fila de la línea Covida. A mi izquierda hay un sujeto flaco y ojeroso que viste una casaca roja y a mi derecha hay una señorita un poco gorda que está vestida totalmente de negro, ambos están dormidos, quien como ellos... Hoy ha sido un día de mierda en el trabajo, me ha tocado darle solución a varios problemas, en su mayoria causados por un mal manejo de los usuarios de las herramientas que utilizamos. Una vez, hace algunos años, durante un almuerzo de reencuentro con mis amigos de la universidad, uno de ellos me dijo que mi trabajo debía ser de lo mas aburrido porque solo me dedicaba a "apagar incendios" y no creaba nada nuevo como él, que era jefe de una área de negocios que constantemente creaba nuevos productos para los "afortunados" usuarios de la compañía de teléfonos para la que trabajaba. Yo no envidié a mi amigo por su trabajo, ni por su camioneta 4x4, ni por la vida holgada que llevaba, pero esto que dijo si me hizo pensar y deprimir un poco, porque en cierta forma era cierto. Han pasado como 3 años de ese almuerzo y aun pienso en esto que dijo mi amigo, porque sigue siendo cierto, ya que en mi actual trabajo honestamente no siento que lo que hago haga felices a mis compañeros de trabajo, por el contrario, casi todos los días recibo quejas y comentarios mala-onda hacia las soluciones que brindamos con tanto sacrificio, y es por ello que ultimamente ando desmotivado y sumamente estressado. Encima desde hace un par de meses, debido a un problema que tengo en la columna, he tenido que dejar de hacer aquello que me encanta y que me servia de terapia antiestress: Correr. Porque no se si les conté, pero desde hace como un año me volví adicto al running y esto cambió mi vida de un modo muy positivo, tal es así que cambié mis trasnochados y alcoholizados viernes por carreras nocturnas que empezaron con 5 kms y con el correr de los meses se convirtieron en medias maratones de 21 kms, carreras que me dejaban cansadaso hasta el culo (para que mentir) pero también sumamente motivado y de magnifico humor, porque era lindo llegar a mi casa los viernes en la noche (luego de una semana agobiante de trabajo), ponerse las zapatillas y salir a correr por las calles como un loco con los audifonos puestos escuchando música recontra power, y luego cuando acababa y lograba la distancia objetivo para ese día, me premiaba a mi mismo con una bebida hidratante heladita que me sabía mas rico que cualquier trago o droga que hubiera probado en la vida ... Era una sensación orgásmica se los juro... Pero nada, me fregué la columna y ahora no puedo correr como antes, el doctor me ha dicho que no puedo hacer ninguna clase de ejercicio y esto hace que me sienta un poco enojado y deprimido, y lo que es peor, que a veces desfogue esto con las personas que mas amo, que son mi hija, mi familia y mi novia, que mas de una vez se han tenido que bancar mi mal humor. Pero bueno, a seguir nomás con las terapias, que gracias a Dios aun hay salud y hay trabajo, que es lo mas importante, es solo un bache temporal nada más y vaya que últimamente he superado muchos...

3 comentarios:

Elmo Nofeo dijo...

Ya pues Pepín, a tu edad ya debes saber que hacerlo parado te friega la columna.

Caƒeιnomana dijo...

Como tu mismo dices, es solo un bache temporal y vamos deprimirse con webaditas a tal punto de fastidiar los buenos momentos que tengas con las personas que amas, no valen la pena, así que ánimos, quizás no puedas sobre-esforzaste corriendo, pero caminatas largas con la misma música power tan bien valen la pena, por lo menos a mi me resulta. =) Buenas vibras EBP.

Ah, y hazle caso a Elmo (él sabe), ya llegando o pasando los cuarenta no hay que andar en esos trotes jaja :P

Munani dijo...

Sí, esos comentarios que uno mismo siente justificados son los que no salen así nomás de la cabeza. Espero que mejores lo de la columna sino, como dice Cafei, la caminata o algo más tranqui estaría bien. Que sólo sea un bache más porque sorpresas en la vida nunca faltan. Un abrazo!