jueves, 29 de junio de 2017

LuchaLibro

"LuchaLibro" es una especie de "batalla", donde sientan a 2 participantes frente a una laptop, y ellos deben escribir un cuento en 5 minutos, utilizando 3 palabras que les dan al azar. Mientras tanto, un proyector va mostrando a los asistentes lo que escriben. Al finalizar el tiempo, un jurado (compuesto de 3 escritores) elige cuál de los cuentos es el mejor y el ganador de la batalla pasa a la siguiente fase. Esto último se repite hasta que queda solo un solo ganador.

El premio para el ganador es la publicación de un Libro, un libro de cuentos que deberá escribir en máximo 6 meses.

Hace más o menos 1 mes, leí por casualidad de este concurso en el FB de un amigo, había que mandar un cuento de máximo 1 hoja y así lo hice (mandé uno de los cuentitos que escribí, como parte del Taller que asistí hace poco). De todos los cuentos enviados, ellos elegirían a los autores de los 16 mejores para participar en las batallas. Ayer en la noche, mientras caminaba bien enchalinado hacia el paradero, recibí una llamada telefónica de un número desconocido, indicándome que mi cuentito les había gustado y que yo era uno de los 16 participantes.

Me dijeron que antes de las batallas debía asistir a un Taller Literario y a un Taller de Expresión Corporal, yo les pregunté si ambas cosas eran gratis (siempre es bueno preguntar), y cuando me dijeron que si, yo acepté al toque antes que se arrepintieran. Finalmente me dieron la bienvenida al concurso y colgaron, dejándome recontra confundido.

Ya en la combi, saqué el celular y me puse a ver vídeos del concurso en Youtube. Para ser honestos, el formato no me gustó mucho, eso de salir a una especie de "ring literario" con una máscara puesta, me causó un poco de aprensión, a parte me di cuenta de que el Jurado era demasiado estricto y que la mayoría de participantes eran más jóvenes y algunos de ellos con mucho mejor prosa que yo. Y así, lleno de temores, llegué a mi casa.

Durante la cena se lo conté a mi Familia, mi esposa y mi hija se emocionaron mucho. Mi hija se ofreció a hacerme una máscara bonita y mi esposa me dijo que haría un cartel para darme ánimos. Cuando les hablé de mis temores, las dos me levantaron el ánimo con frases alentadoras: "¡Pero si tu escribes bonito, papi!", "¡Que seas mayor es una ventaja, porque tienes más experiencias que contar!". Yo las escuché agradecido, forzando de rato en rato una broma, para que no notaran lo nervioso que estaba.

Minutos más tarde, en la cama, me puse a pensar en varias cosas, como por ejemplo, si era realmente necesario que participara en ese concurso, que me expusiera de esa forma, ¿Lo hacía por el premio?, ¿Por hacerme conocido?, la respuesta era no. Así que me dije a mi mismo que no debía estar nervioso, porque ganar un premio no fue lo que me impulsó a mandar mi cuento para participar, lo que me motivó desde un principio fue vivir la experiencia, y visto de esa forma, todo era positivo: asistiría a talleres artísticos, aprendería cosas nuevas, conocería gente con mi mismo gusto por la escritura, y tal vez, hasta haría nuevos amigos. Viviría una experiencia súper loca (una más) a mis 42 años, y eso es, siempre, algo bueno que agradecer al destino.

Y pensando de esa forma, ya mucho más tranquilo, me quedé dormido.

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