sábado, 4 de agosto de 2007

El Loco


Escribo porque tengo una necesidad innata de escribir. Escribo porque estoy molesto con el mundo. Escribo porque adoro sentarme en un cuarto todo el día escribiendo. Escribo porque puedo participar en la vida real solamente si la cambio. Escribo porque es una pasión. Escribo porque tengo miedo de ser olvidado. Escribo para estar solo. Escribo porque me gusta ser leído. Escribo porque todos esperan que escriba. Escribo para ser feliz. (Orhan Pamuk).



Esa noche yo estaba haciendo mis tareas y era el único de la familia despierto en la casa, serian como las 12 de la noche cuando vi un rostro en la ventana que daba a la calle, dos enormes ojos negros y sin brillo me miraban desde afuera: era mi padre.

Corrí a despertar a mi madre quien se asustó mucho porque pensó que alguien había entrado a la casa a robar o algo así, le dije que papá había vuelto y se levantó rápido, cogió la llave y abrió la puerta, mis dos hermanos también se levantaron, todos hicimos un circulo alrededor de él. Por lo tarde de la hora y las circunstancias que rodeaban aquella extraña reunión familiar a media noche, aquello parecía mas un sueño que algo real. Mi padre abrió su maleta y empezó a sacar una serie de objetos que fue entregando uno por uno a sus destinatarios, casi al final saco un par de zapatos marrones y una chompa de alpaca, "Esto es para el bebe", todos en la casa me llamaban así porque yo era el menor, el bebe de la casa a pesar que ya tenia como seis años.

Algunos días después fui con mi madre a visitar a mi padre al hospital, por recomendación de sus jefes, mi padre había sido internado en el área psiquiatrica del hospital de la policía, al parecer los tres meses que había pasado en Ayacucho en plena época del apogeo senderista lo habían trastornado, le contó a mi madre que sus propios compañeros habían querido matarlo mientras tomaba cerveza con ellos, y todo porque a mi padre se le ocurrió contarles, ya algo borracho, que algunos primos de mi madre (de origen Ayacuchano) eran senderistas.

Mi madre me puso la chompa y los zapatos que me trajo mi papá de Ayacucho, recuerdo que la chompa picaba como mierda y los zapatos se parecían a los del chavo del ocho, pero acepté únicamente porque pensé que mi padre se alegraría de verme así, vestido con la ropa que él me regaló. Cuando llegamos al cuarto de mi papá en el hospital la enfermera le dijo a mi madre que por favor sacara al niño del lugar y que entrara sola, que mi papá se encontraba algo indispuesto, mi madre entró sola y yo me quedé jugando fulbito con mi amigo imaginario y una pelotita que hice con una hoja de papel periódico.

Ese día ni nunca me dejaron entrar a ver a mi padre en el hospital, resultó que cada vez que íbamos a visitarlo con mi mamá, mi padre estaba "indispuesto", yo no entendía que carajos significaba esa palabra, así que camino a casa solicitaba las explicaciones respectivas a mi madre, ella solo me decía que papá estaba muy bien y que ya muy pronto regresaría a la casa con nosotros, luego de eso se ponía a llorar bien bajito con la cabeza pegada a la ventana del microbús para que yo no me diera cuenta.

A mi hermano Beto, 9 años mayor que yo, si lo dejaron entrar varias veces. Así que fue él con su gran experiencia lingüística y pedagógica quien se encargó -luego de mil favores a cambio- de explicarme que demonios significaba "indispuesto", me dijo ...

-Escucha webon y ya no jodas, mi viejo está loco, la vez pasada que fuimos a verlo con mi mamá al hospital, se había cagado en el calzoncillo y de ahí se había metido a bañarse a la ducha con todo y pijamas, la enfermera rosita, que está buenaza por cierto .. puta que tal culo que tiene esa..

-¡¡Beto!!

-Ya ya .. La enfermera rosita nos dijo la otra vez que el viejo hasta la había amenazado de muerte y no está mintiendo webon, porque yo mismo escuché la ultima vez que fui, que mi viejo le decía a mi mamá que se iba a tirar por la ventana si no hacia algo para sacarlo de allí ya mismo, así que ya sabes mierdita, no estés jode y jode a mi mamá con ese tema porque la vieja esta sufriendo un culo, entiende ¿ya?

Mi hermano me decía "mierdita" de cariño cuando yo era niño y siempre cuando íbamos al colegio juntos hacia que me bajara sin pagar del micro para agarrarse mi pasaje, yo lo adoraba. No volví a preguntarle a mi mamá por mi papá, ni volví a insistirle para que me llevara al hospital a visitarlo.

Luego de 4 meses de tratamiento psiquiatrico mi papá regreso a la casa un domingo a la hora del almuerzo en un taxi con mi madre, estaba un poco mas flaco y llevaba el cabello bien corto, cuando me vió me dijo que había crecido y me sacó un conejo de la oreja, ese día mi madre para agasajarlo le había preparado su comida favorita: jalea de pescado.

2 comentarios:

Julio Arguedas dijo...

Que loca historia por cierto,
Pero esta buenísima , corta!
ahora pasando al tema de la locura
En mi opinión personal, creó que la locura no es una enfermedad la locura la llevan todos dentro, solo que algunas personas suelen desarrollarla aun más, la locura es parte de nosotros es parte del humano.
La locura se va desarrollando en la vida ya sea con el tipo de persona que te críes tu locura va tomando forma una forma a veces temida por las personas sin darse cuenta que ellos la llevan oculta, todos tienen un gramo de aquella “Locura”
SOLO VASTA VER LAS ACTITUDES DEL HUMANO NO CREEN QUE SON VASTANTE “LOCAS” EN SIERTOS ASPECTOS, PERO CLARO UNA VEZ MAS REITERO QUE TODOS LA LLEVAN, ALGUNOS SE CREEN CON EL DERECHO DE JUSGARLA Y QUIEN LOS JUSGA A ELLOS?

HEY LA PROXIMA VEZ QUE LE VALLAS A DESIR LOCO A ALGUIEN PIENSALO POR LOMENOS ANALIZALO.




(NO HAY PEOR LOCO QUE EL QUE NO ADMITE SU ENFERMEDAD)
CLARO ESO VA PARA TODOS!

--EBP-- dijo...

Gracias Ignacio, pero... te gustó, o no te gustó weon? jajajajj..
Saludos desde Lima..