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sábado, 11 de octubre de 2008

Doki vs Lobo Malo (off-topic)

Como todos los sábados, EBP se pone a jugar playgo con su pequeña sirenita del mar (Camila), a ella le gusta hacer hablar a los muñecos que fabrica con sus manos y obliga a su anciano padre a crearles voces y hacerlos hablar también..
En esta ocasión ella toma a su peluche "Doki" (perrito bonachón, popular personaje de Discovery Kids) y él coge a un "Lobo" armado por Camila con 3 piezas de playgo (EBP piensa que los lobos tienen personalidad)... ambos personajes (Doki y Lobo) se enfrascan en la siguiente conversación surrealista... (ahora que están de moda los audios) ...





Lobo: Tu no eres el que sale en Discovery Kids?

Doki: Siii!

Lobo: Y porqué estás acá?, Como te has materializado?

Doki: No, Porque....

EBP (en Off... advierte): El lobo es achorado Camila, ten cuidado ah...

Camila (valiente): Ya..

Lobo: Habla pe' oe .. o sea que... Tu qué te computas? Te computas bravo porque sales en televisión?

Doki (parando macho): Yo no le tengo miedo a los lobos!

Lobo: Porque sales en televisión te computas bravo, dime pe' habla... Habla tu, porqué habla Camila? Qué? Camila es tu "Madrina"?

Doki (Camila intenta explicarle a Lobo malo que él y Doki solo son juguetes...): Es que, cuando compras un muñeco, las personas le hacen hablar a los muñequitos...

Lobo (resistiendose a su condición de muñeco): Que osea tu no tienes voz?.. Y como yo si hablo?

Doki (Camila nada delicada se lo dice de frente): Y cuando Pepe... Pero Pepe te está hablando...

Lobo (sorprendido): Qué?.. Oe.... NO SEAS ATORRAN!

Doki (Camila señala a EBP, quien con cara de cojudo sigue impostando la voz de Lobo): Siii... Mira!

Lobo (sufre): Nooo!!... Pepe no habla por mi, yo tengo mi voz propia...

Doki (malvado): Mira pues! Mira pues!

Lobo: Qué voy a mirar si no tengo ojos.. soy de Playgo!.. Qué tienes? Estás loca no? .... (En eso el lobo mira cara a cara a EBP y se da cuenta de la verdad, se dirige a él..) Ah ya verdad.. Y tu quién eres porque hablas por mi?.. Porqué mueves la boca cuando yo abro la boca??

EBP (asustado, este juego ha ido demasiado lejos): Camila, este perro me está hablando, dice que yo estoy hablando por él, Porqué me dices eso?

Este punto es crucial.. Camila cree que el lobo malo va a hacerle daño a su padre y rapidamente arma con 3 piezas de playgo otro lobo malo (Lobo 2) para que saque a su padre de ese apuro..

Lobo 2: Oye perro.. ven para acá!

Lobo (reconoce que ese lobo nuevo es de su manada): Oe yo no te he dado confianza para que... Ah ya! es mi amigo lobo, si, con mi amigo lobo es chévere porque es una "punta positiva".. Habla lobo!

Lobo 2 (inesperadamente se hace amigo de Doki, el enemigo..): Ah... Yo me voy con Doki chao...

Lobo (traidoooooorrr...): Qué? Te vas con Doki??.. Pero Doki no es de la mancha... DOKI NO ES DE LA MANCHA AH!... Ta' que eres traidor.. ERES BIEN ATORRAN!!

Lobo 2 (Lobo malo 2 encima parece ser gay, se sube encima de Doki y lo monta): No pero, parece un caballito.. UUUUUUUU VAMOS YEEEE!!!

Lobo (derrotado...): Ta que... Ni mas contigo cholo...


Fin del audio.




Pd1: En serio les digo.. QUE DIVERTIDO es ponerse a jugar con los hijitos!! :-D


Pd2: Cómprale un chupetín a Camilita!



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martes, 15 de julio de 2008

Playgo


Cuando era niño me la pasaba jugando playgo todo el día. Mi cómplice en estas lides era mi mejor amigo de todos los tiempos: el buen Manolo. Todos los días, muy temprano, se sentía la débil tocada de mi amigo en la puerta “Toc toc..”.

“Ya llegó el Manolito”, decía mi madre con una sonrisa, e interrumpía su sesión de maquillaje frente al espejo para ir a abrirle la puerta. “Buenos días señora, ¿está José?..” decía Manolo respetuosamente, llevaba pantalones cortos, las rodillas sucias y un balde de playgo en su mano derecha. “Si está hijito, pasa” decía mi madre, riéndose un poquito porque Manolo le hacía la misma pregunta todos los días: “¿Está José?” (¿En donde más podría estar un niño de siete años a las ocho de la mañana?). Por lo general cuando Manolo llegaba a mi casa yo me encontraba recién desayunando “¿Tu ya desayunaste Manolito?” le preguntaba mi Mamá, “Si señora, ya desayuné” respondía él todo serio, luego se sentaba en la mesa, colocaba su balde de playgo encima y al fin me hablaba “¿Hay que jugar?”. Algunos minutos después, ambos estábamos sentados frente a frente con las fichas divididas en dos montoncitos iguales, uno para él y otro para mí.

Jugábamos a muchas cosas, pero la que mas recuerdo era una especie de parodia que hacíamos con unos personajes que nosotros mismos creamos y construimos. Uno de ellos era “Fonzi”, que estaba basado en el personaje de la popular serie (por aquellas épocas) “Días felices”, un tipo rudo de larga cabellera azabache que siempre estaba rodeado de chicas. La otra era “Vivi”, una chica rubia y bonita por la que todos los personajes masculinos del barrio morían de amor. El tercer personaje era una genialidad creada por Manolo, se llamaba “Volteado” y era el archienemigo natural de Fonzi, un tipo negro, feo, y encima chueco que vivía en “otro barrio” y que siempre llegaba dispuesto a dar problemas.

Por lo general siempre jugábamos a lo mismo: Volteado llegaba de improviso al barrio de Fonzi y armaba la bronca por cualquier cosa solamente para llamar la atención de la buena Vivi, de quien estaba perdidamente enamorado.

Y es así que Fonzi y Volteado se pateaban en espectaculares partidos de fútbol, se retaban a bailar breakdance en los tonos, se agarraban a duelo de tacles, corrían el uno contra el otro en mortíferos piques, o simplemente se agarraban a combazos frente a todos. Obviamente en este juego, el que ganaba las peleas y el que terminaba siempre quedándose con Vivi era Fonzi, pero a veces, solo a veces (y estos episodios “sorpresivos” eran los mejores), era Volteado quien se hacia de la victoria, y lograba al final, un besito lastimero de la buena Vivi. Como era yo quien había inventado al personaje, yo interpretaba a Fonzi, le hacia hablar, le daba vida a sus movimientos, trataba siempre por todos los medios de rodearlo siempre de cosas chéveres: casas con piscina, autos modernos, ropa cara y bonita… (Ahora que lo pienso, tal vez Fonzi era el personaje que yo soñaba ser de pequeño, un hombre guapo, interesante, exitoso, y por su puesto con mucho dinero… aunque ahora que me doy cuenta, nunca, ni Manolo ni yo, le inventamos un empleo, pero de haberlo hecho, estoy seguro, segurísimo, que no sería el de aburrido “analista de sistemas”…)

Manolo en cambio, se sentía contento interpretando a Volteado, un villano simpático que se ganaba siempre el cariño del público. A diferencia mía con Fonzi, Manolo construía los accesorios de Volteado sin poner ningún énfasis en la estética, pasando totalmente por alto teorías básicas como la simetría ó la combinación adecuada de los colores, a Manolín parecía llegarle al “chopin” todo eso, lo único que él quería era terminar sus cosas rápido…

Y así jugábamos todo el día metidos en mi casa, haciéndonos negar cuando otros amiguitos de la cuadra nos venían a buscar para jugar pelota. A mi me gustaba mucho el fútbol, no es por vanagloriarme, pero yo jugaba en el mejor equipo de fútbol de todo el barrio “Los Tigres FBC”, con quienes campeonabamos todos los años, pero debo confesar que vivir una 2da vida a través de Fonzi y los demás personajes del playgo me gustaba más, creo que siempre, desde pequeño, me gustó mucho fantasear con personajes interesantes diferentes a mi.

Siempre que mi papá llegaba borracho a la casa y comenzaba a pelearse con mi mamá, Manolo y yo nos apresurábamos en bajar todas las fichas debajo de la mesa, y allí, ocultos tras el largo mantel, seguíamos dándole vida a nuestros personajes ficticios, caracterizando sus divertidas voces… tratando de ignorar, por todos los medios, los gritos, los insultos, todo lo feo que acontecía allá afuera…

--- o ---

Cuando mi bebé era pequeña me aburría jugar con ella, Camila hacía que le bajara todos los peluches de su repisa (¡que son un montón!) y me insistía que los hiciera hablar uno por uno y moverse como si fueran títeres, a ella le divertía mucho que yo imitara las voces de Barney, Tiger, y Winnie Pooh, sus muñecos favoritos de aquellas épocas.

Ahora con sus casi cuatro años, las cosas han cambiado para bien, mi hija ya está mas grandecita, y casualidades deliciosas de la vida: ¡Le encanta jugar al playgo!, así que ya me ven todos los sábados, sentado frente a mi hija, las fichas desperdigadas por toda la cama, construyendo animalitos y casitas y aviones y castillos y todo lo que a mi hija se le ocurra.

Fue recién la semana pasada que me atreví… cogí tres fichas del playgo de mi hija, y sintiendo muchísima nostalgia, construí (luego de muchísimos años) un “Fonzi”…

- ¿Que es eso Papito? –preguntó Camila-
- Es un muñequito… un muñequito con el que jugaba papá cuando era niño… se llama Fonzi… ¿Te gusta? –le pregunté algo emocionado-

Camila me miró a los ojos (he notado que ella se da cuenta cuando me emociono) y luego recién miró al muñeco…

- ¡Si me gusta!… ¿Y tu muñequito habla papá?
- ¡Pues claro que habla!
- ¡A ver!

Y fue entonces que Fonzi se presentó educadamente (como el caballero que siempre fue) ante mi señorita hija, su aspecto había cambiado en algo: su cabello que toda la vida había sido negro, era ahora verde (me voy a quejar con los señores de “Playgo” porque ya no hacen piezas delgaditas de color negro, no hay derecho oiga usted..) y su voz, antes fina y aguda, se había tornado un poco mas gruesa…

- ¡Y no sabes Camila…!
- ¿Qué cosa papá?
- ¡El muñequito Fonzi tiene su novia!

Siempre que juego con mi hija, le hablo así, de manera histriónica y exagerada para captar su atención…

- ¿Si?… ¿Y como se llama?
- ¡Se llama la muñequita Vivi!… ¿La quieres conocer?
- ¡Siiiiii….!

Y entonces comencé a buscar entre el montón de fichas, las piezas necesarias para construir el cabello de una “Vivi” (que son dos, una larga y delgadita, y otra de forma triangular (para su colita), ambas de color amarillo, porque recordemos que Vivi era rubia...), pero de pronto, no sé porqué extraño impulso, en vez de buscar piezas de color amarillo, mis ojos buscaron dos piezas verdes, y mis manos, en vez de construir una muñequita “Vivi” clásica, alta, rubia y espigada, terminaron construyendo una más pequeñita, un poco rechoncha, y de largo cabello verde…

- ¿Ella es la muñequita Vivi Papito?
- No mi amor…… ella es la muñequita Camila, ella es ahora, el único amor de Fonzi…

FIN.

PD: ¿Cuando nos visitas Manolín?, quiero que le enseñes a Camilita como construir a un “Volteado”…

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