Ella tenía unas Converse moradas y yo unas negras… así que por una simple cuestión de lógica, era un hecho que tarde o temprano estaríamos juntos. Pero ya había pasado una semana, y luego otra, y yo aun no me había animado a hablarle, era medio cojudo en esas épocas, la verdad…
Pero no vayamos tan rápido y retrocedamos unos diítas…
Eran las vacaciones de verano del año milnovecientosqueteimporta, y mi vieja, viendo el prospecto de fumón que tenía en casa, decidió matricularme en un pequeño instituto, a estudiar la carrera de moda en esas épocas: Computación.
La verdad sea dicha, a mi me gustaba la computación. Desde los 13 años me divertía creando pequeños jueguitos en un computador atari que mi viejita me había traído de Arica. Así que cuando doña Elsa me informó que me había inscrito en un instituto, no le puse fea cara, es más, hasta me emocionó un poquito la idea.
Pero todo cambió el primer día de clases, cuando bien bañadito y oloroso, hice mi ingreso en aquel instituto del centro de Lima. Creo que no había transcurrido ni quince minutos y yo ya estaba completamente desencantado. El instituto era misio y feo (seamos honestos), el profesor era un huevón (lo odié desde que lo vi), y con respecto a las clases me había dado cuenta de que allí no aprendería nada de lo que en verdad me gustaba, no aprendería a programar, ni a diseñar, ni a crear ni mierda, y todo eso porque a mi vieja se le había ocurrido matricularme en unas aburridísimas clases de 'Office'…
Cuando por fin llegó la hora de salida, a mí lo único que me había quedado claro, era que no volvería nunca más a esas clases de mierda, ya encontraría mejores y más productivas cosas que hacer en esas horas, como irme a Galerías Brasil a que me graben música, o practicar mi flip 360 con el skate (truco que por cierto, nunca me llegó a salir carajo). Y en esas estaba, despidiéndome de ese feo lugar para siempre, cuando la vi… estaba parada a un lado de la entrada, con su carita de mala y su zapatilla morada apoyada en la pared. Debía tener como 17 años (2 más que yo, que por esas épocas tenía 15), pero eso a mi no me importó porque desde ese preciso momento, quedé templado como un becerro de aquella chica desconocida, ¿no regresar al instituto?, ¡las huevas!, tenía que seguir yendo nomás y encima quedarme todo el tiempo que pudiera para poder conocer y estar con esa flaquita..
Y ahora si volvemos al principio de esta historia, como les digo, ya habían pasado 2 semanas, y de hablarle a la flaquita nada. No se si a ustedes les haya pasado, pero a mi de chibolo, cuando una chica realmente me gustaba, me ponía más cojudo que de costumbre y me quedaba mudo. La cosa es que estaba decidido a hablarle a Sandrita, que así se llamaba la susodicha (se lo había escuchado decir a una de sus amigas), pero para mi mala suerte, Sandrita no estudiaba en mi mismo horario, yo estudiaba de 3 a 5 de la tarde, y ella de 5 a 7, o sea que ni con el horario la había chuntado mi vieja!, todo era más difícil para su amigo ECHP (en esas épocas, El CHibolo Pepín), ya que solo tenía aproximadamente 10 ó 15 minutos (entre mi salida y su entrada) para intentar hacerle el habla..
Pero cuando las cosas tienen que pasar, pasan, y un día que nunca olvidaré, me la pasé toda la primera hora de clases, lucubrando como conocer a Sandrita, “Ya basta de mariconadas carajo, hoy mismo te quitas un poco más temprano, sales y le hablas, no hay de otra”, y así pensando huevadas estaba, cuando de pronto sentí un lapicero en mi espalda, “¿Qué fue, qué pasó?”, le dije a Miguel, el pata que se sentaba atrás mío, y al toque este me indicó la pizarra, donde el profesor me estaba mirando con cara de asado..
“Señor, hace como 2 minutos estoy que le digo que conteste una pregunta, y usted está todo ido, pensando en los huevereques del gallo seguramente…”, (todo el salón ríe), “Por favor, le repito la pregunta, ¿Cuál sería la formula para hallar el promedio ponderado en esta serie en Excel?”, entonces yo me quedé mirando la pizarra por un largo rato con cara de cojudo sin decir nada, porque no entendía ni mierda de Excel, ni de computación en general, porque yo a la única que me quería 'computar' era a Sandrita, la chica con cara de mala y zapatillas chéveres que entra a las 5 profesor, y yo en vez de estar afuera con ella intentando hablarle, estoy aquí mirando su cara de huevón profesor, porque vaya que usted está cagado profesor, porque yo 'cuando sea grande' profesor, no voy a ser ni cagando como usted, yo no voy a enseñar esta mierda de Office en un instituto 'medio-pelín', yo voy a estudiar Publicidad en la Toulouse y voy a trabajar de creativo en una empresota y voy a ganar un sueldazo y voy a tener mi carrazo y mi casota y mi esposota y…
- Señor, ¿hasta qué hora cree que le vamos a esperar, va a responder la pregunta o no?
- No, profesor…
- Ok, preguntémosle a alguien con cerebro esta vez…, (todos vuelven a reír), Alumno Demóstenes, haga el favor de responder la pregunta que le hice a su compañero
- =AVG(A1:A5)…
- ¿Ya ve qué simple señor?, ¿eso no puede hacer usted?
Como dije al principio de la historia, mi relación con el profesor fue mala desde el comienzo, supongo que yo le caí mal porque del saque se dio cuenta de que mi interés por su curso era nulo. Y a mi él no me caía por muchas razones (todas estúpidas y superficiales), se le notaba pedante, acartonado, creído, siempre iba a dictar clases vestido con sus zapatitos marrones bien lustrados, su pantalón crema medio ajustado, y su camisita celeste manga corta bien planchadita, planchadita como su pelo, el cual usaba todo para atrás bien peinado con harto gel. Era un tipo joven el profesor, debía tener máximo unos 27 años, lo recuerdo alto, trigueño, bien plantado…
Pero bueno, a la mierda con el profesor, sus insultos cojudos no me iban a afectar, porque esa tarde a la salida yo tenía una cita con el destino, el destino se llamaba Sandrita, usaba converse moradas y yo le tenía hartas ganas, así que saliendo nomás me fui al toque al baño, me lavé un poco la cara, y me miré al espejo, “Hoy día es el día huevón, así que sales y le hablas, nada más”, así que salí del baño, bajé por las escaleras y la busqué con la mirada, pero no logré ubicarla, no estaba por ningún lado, no era posible, “No era posible que justo hoy que estaba decidido a hablarte no vinieras Sandrita, eres mala, me cagas la vida carajo, me la cagas…”, cuando de pronto, una voz femenina sonó detrás mío, y me dijo “Hola”…
Díganme mentiroso, estafador, cuentero, florero, lo que quieran, pero en serio les digo, que era la misma Sandrita en persona. Teniéndola frente a mí me di cuenta de que era unos centímetros más alta que yo, “pero eso no importaba, en un par de años yo crecería más y la pasaría, así es la naturaleza carajo, las mujeres desarrollan más rápido que los hombres pero luego allí se quedan, en cambio nosotros crecemos hasta los 18…”, pensaba yo todo cojudo mientras ella me miraba divertida…
- Oye chibolo, me puedes hacer un favor…
(¿Chibolo?)
- Si, mira, ¿tú conoces al profesor Zanetti?
(¿Profesor Zanetti?)
- ¿Ah?... si, si… yo conocer… Zanetti… profesor… mío
- Chévere entonces, mira, entra y dile que Sandra lo está esperando en el laboratorio ¿ya?
- Es queeeee…
- Ya pues… no seas malito, ¿ya chibolo bonito?, yo aquí te espero…
Con lo de “chibolo bonito” me cagó, así que contra todo pronóstico, le estaba llevando un recado de mi hembrita al profesor Zanetti, que así se llamaba el hijo de puta de mi profesor, “porque estaba claro para mi que Sandrita era mi hembrita, bueno, y si aun no lo era, lo sería de aquí a un tiempo corto, porque si pues, no me gustó que me dijera chibolo, pero al menos me veía bonito, y eso ya era algo positivo, así que tiempo al tiempo nomás, yo me la sabría ganar a Sandrita, que ahora que la he visto de más cerca, hasta los ojitos un poco claros tiene, ¿y que rica que está por detrás no?, nada que hacer que tengo buen gusto carajo, así que ahora llegando a mi casa, me meto dos ‘harakiris’ en su nombre, temporalmente nomás eso sí, porque como dije antes, en corto tiempo, ya no tendría la necesidad de hacer eso porque ella sería mi hembrita oficial, la más oficial de las oficiales”…
Cuando llegué al salón mi profesor no estaba, así que lo odié más aun, porque justo en este momento en que en verdad me iba a servir de algo conocerlo, no estaba en su sitio este huevón, “Ta' mare, ¿Y ahora?, ¿Cómo le hago el favor a mi Sandrita?, que seguro quiere hablarle de sus notas o algo así, porque seguro que este huevón del profe la odia como a mi, porque con esa pinta que tiene, segurito es un poquito relajada la pobre, y como a mi, no le entran las formulas del Excel de mierda en la cabeza”…
Así que bajé a la primera planta del Instituto pero Sandrita ya no estaba, “Putamadre, ¿y donde se metió?”, entonces se me ocurrió que como me había demorado mucho, ella se había adelantado y se había ido de frente para los laboratorios, “Esperando tal vez que yo, su futuro enamorado, llegaría de la mano con el profe, para que juntos lo convenzamos para que le suba un poquito la nota o lo que sea”.. Fue entonces que caminé presuroso hasta el laboratorio, abrí la puerta sin tocar, y los vi… el profesor estaba apoyado en el pupitre y tenía a Sandrita cogida de la cintura, se estaban besando…
Todo pasó muy rápido, ellos voltearon para verme pero yo ya había desaparecido…
Aquella fea tarde, de ese feo verano, salí de ese feo instituto para nunca más volver, y me fui caminando por toda la avenida arequipa, sintiendo como si algo hubiera reventado dentro de mi pecho, hasta que llegué a la playa, y una vez allí, me quedé mirando el mar hasta que se hizo de noche…
Fin.
PD1: Me acordé de esta historia ayer, cuando vi a una linda chica con unas All Star moradas en el Centro Comercial...
PD2: Tiempo que no publicaba una historia tan larga, espero que no los haya aburrido mucho...
Luego de cumplir con las labores hogareñas (ir al supermercado, lavar la ropa, limpiar la casa, etc, etc…) debía almorzar rapidito porque a las 2 de la tarde tenia que llevar a la K hasta Surco para que asistiera al taller de Scrapbook que se había ganado en el blog “Mamá de Dos Chancletas”…
A las 2 y 40 llegamos al punto de reunión frente al hipódromo, y cómo nos encontrábamos en plena avenida, le dije a Lu que mejor la seguía en mi auto hasta el lugar donde sería el taller. Así que la buena Lu arrancó y yo me dispuse a seguirla relajado y a una distancia prudente. Pero grande sería mi sorpresa cuando alcé la cabeza y de Lu ya no quedaba ni el polvo!, estaba como 200 metros más adelante!, una piloto de cuidado había sido la buena Lu! jajaja…
Bueno, 15 minutos después ya nos encontrábamos en el estacionamiento del C.C. Chacarilla, y al fin allí pudimos saludarnos como se debe, me dio mucho gusto poder abrazar a Lu y conocer a su preciosa hijita Anacé. Me pareció recontra loco darme cuenta que tanto ella como yo sabíamos muchas cosas del otro por el hecho de leernos en nuestros respectivos blogs. Y bueno, luego de dejar a la K en el taller, sentadita, sana y salva, y de tomarnos una fotito con Lu para el recuerdo tuve que despedirme y retirarme porque tenía que ir a comprarle ropita a la Cami para una matineé que teníamos al otro día. Tres horas después la K nos dio el alcance en Primavera Park, me mostró el trabajo que había hecho en el taller de Scrapbook… estaba súper lindo.. GRACIAS POR TODO LU! :)… 
Eran casi las nueve de la noche cuando llegué a mi casa, estaba cansadazo y tenía dos reuniones blogueras a las cuales asistir, una en la casa-hostal de Pibot (a la cual me había comprometido en ir desde hace 2 meses creo) y la otra en casa de Maguita (a la cual también me había comprometido en ir). La K, que supuestamente me haría la taba a ambas reuniones me dijo que estaba cansadaza, “Además ya es muy tarde para dejar a la Cami en casa de mi mamá”, agregó. Eso me desanimó un poco, así que me saqué las tabas, me tiré a la cama y mis viejos huesos se sintieron complacidos de poder descansar un momento, sin embargo por mi mente pasaban marquesinas titilantes de color verde que decían “Vas a quedar hasta el culo con la gente bloguera”, fue justo en ese momento en que recibí un mensaje del Beto Mesones diciéndome que de todas maneras él iba a la reunión y que esperaba verme allí. “Ta mare” me dije a mi mismo, “Tengo que ir aunque sea un rato” le dije a la K y ella me dijo que porque no iba solo.. que por ella normal...
Así que le mandé un mensaje al Dammy preguntándole si él también iría y minutos después (justo cuando me encontraba en el baño, enviandole un fax a Evo Morales) sonó mi celular y una voz (que según mis cálculos debía pertenecer a una niña de 11 años o quizás menos) me dijo “Hola, soy Pukaxaki, ya estamos aquí con Dammy”. Intenté conversar con ella pero no me entendía nada debido al eco del baño así que me colgó. Cinco minutos después me estaba despidiendo de la K y la Cami, y no se porqué pero tuve un mal presentimiento con respecto a esa salida, sentí como que “algo” me iba a pasar, no se,,, en fin,,, unos veinte minutos después, luego de dar más vueltas que pollo a la brasa llegué al famoso hostal “Las Fresas”, cosa que no hubiera logrado (porque ese hostal está más metido que la putamadre) si no me lo encontraba al Beto Mesones en un taxi preguntando todo perdidaso donde quedaba la calle las fresas jajaja, así que cuando lo vi, solo tuve que seguirlo…
Cuando entramos al hostal, en la sala estaban todos los blogueros, saludamos a todos, a algunos los conocía (dammy, larita holmes) a varios los saqué de las fotos que habían en sus blogs de otras reuniones (webero, pibot, javier, gatoreloaded). Valgan verdades a primera vista el ambiente no se mostraba muy alentador, quiero decir, la gente no se conocía bien, todos se miraban curiosos, algunos con cara de aburridos, todos estaban sentados alrededor de una caja de chelas, un único vaso comenzaba a circular por allí, pensé “Me quedo una horita y de ahí arranco para la casa de la Maguita”, ya que tenía mucha curiosidad de conocerla a ella y a Allan (el perro andaluz), a quienes leo siempre.
El anfitrión Píbot dijo que iba a poner música y puso chacalón (no me jodan pues), esto me desanimó aun más y no veía la hora de zafar rápido de allí, pero de pronto, algo increíble pasó, algo grandioso, algo hermoso, y fue… que al fin la chela… llegó a mis manos (jajajajaja)… y bueno todo cambió luego de tomar ese primer vaso de cerveza heladita, que rico carajo, me olvidé que todo el puto día había conducido, de todo el dinero que había gastado, en fin, de todo me olvidé... así que aspiré largo rato el humo de mi cigarro y luego lo boté mezclado con mi mala onda, me concentré solo en el momento y me dispuse a pasarla chévere con toda esa gente que no conocía, al costado mío el Beto Mesones se puso a hablarme de las chicas blogueras que habían asistido, un análisis minucioso de todas ellas así todo sincerazo como es él, y me hizo cagar de risa con todo lo que me decía (porque el Beto Mesones es todo un personaje ah, tiene un “florinda meza” (floro) más braaaaaaaaavoooooo jajajajaja), luego me puse a hablar con Dammy y con Egody, un chibolo que había llegado minutos antes con unas all star alucinantes que llamaron mi atención (las Converse son mis tabas fetiche), con él hablamos un poco de ropa y de colonias, temas que a mi me vacilan harto (algún día escribiré de eso, es todo un tema), también conversé con Marco, de quien alguna vez había leído un post sobre rock peruano, así que nos pusimos a hablar un poco de eso. La noche seguía avanzando y la gente ya entraba más en ambiente, se formaron algunos grupitos, yo traté de integrar a Beto con Dammy (los blogueros que más conocía de esa reuna) pero no lo conseguí mucho, le pregunté a Egody que pensaba de una modelo famosa que a mi me parecía cuero y escuché que le decía a dammy que a él no le gustaba la “papaya” (jajajaja… tenía que escribir eso, lo siento :), y yo le dije para joderlo que la papaya era rica con su limón, pero él dijo que prefería el plátano, y yo le dije que el plátano engordaba y él dijo que no le importaba, y bueno, supongo que fue el dialogo más-archi-super-recontra-GAY de la reunión jajajajaja… pero fue chévere, me divertí mucho hablando con él y con dammy, siempre me he llevado de la putamadre con los gays, uno de mis mejores amigos de toda la vida es gay y yo lo quiero harto. Luego en un momento algunos se fueron a hacer el tour hostalero y yo aproveché en acercarme a Larita a quien veía medio tristona, pero luego me di cuenta de que no estaba triste sino enferma con gripe, así que me puse a conversar con ella, y luego se nos unieron Webero, Beto, Dammy, Fugitiva, Pukaxaki y Marco, y todos nos pusimos a tomar y a conversar de los temas más variados, llegado este momento yo ya me sentía recontra cómodo en esa reunión, algún atinado había cambiado de música y la gente cogía y abría una cerveza cuando se le antojaba (como debe ser), a esas alturas ya debían ser casi las 12, imposible pensar en ir a la otra reunión, a parte tenía aun ese mal presentimiento así que mejor no arriesgarme a manejar hasta Miraflores con toda la chela que me había metido. Así que nos pusimos a hablar de sexo pues, jaja, en verdad no recuerdo quien empezó (pero no se porque me late que fue el Beto Mesones jajaja)
Pero la cosa es que un momento estábamos hablando de las ventajas del “beso negro” (en serio! jajaja), y en otro momento una de las chicas hizo una pequeña encuesta de que si a los hombres nos gustaba practicarle sexo oral a las mujeres (jajajaja… sorry, pero también tenía que escribir eso… fue demasiado gracioso!), luego le dije a una de las chicas (men munita ella) que yo pensé que ella era lesbiana y ella me dijo que nada que ver (que tal patinada! jaja)... y bueno seguimos hablando y hablando y ya la gente animada por el alcohol hablaba totalmente desinhibida, contaba sus anécdotas más avezadas (hasta yo me mandé con una, no se si se acordarán, jajajaja) y la verdad yo me sentía recontra cómodo con toda esa gente que recién conocía y que sin embargo me caía tan bien porque tenía tanto en común conmigo… no se… el ser tan extrovertidos, el tener esa necesidad de expresarse, el ser bien borrachos también jajajajaja… y bueno… debo decir que me encantó compartir con ustedes y conocerlos un poquito más, como dice Dammy en su post: las blogueras por lo general son guapachosas y los blogueros más bien estamos un poquito chancados jajajaja… y bueno, como a la 1 y cuarto decidí quitarme a mi casa, me hubiera encantado quedarme más tiempo pero al otro día tenía que hacer temprano y a parte ya me sentía un poquito mareado y tenía que manejar hasta mi jato...
Así que nada, desde este humilde espacio les mando un fuerte abrazo a todos los blogueros y blogueras chéveres que conocí, así mismo unas disculpazas del tamaño de una montaña para la buena Maguita y el buen Allan por no poder asistir a la otra reu, para la próxima si estoy de cabeza... bueno... si aun me quieren invitar! :)
Esto del apadrinamiento no representa ninguna novedad para mí, ya que yo ya era padrino (de bautizo) del mismo Dogor y de mi otro sobrino Diegoncho (hijo de mi hermano). No está demás decir, que me siento halagado de ser padrino de mis sobrinos, ya que los quiero como si fueran mis hijos y me encanta la idea de fortalecer (aun más) los lazos de sangre y cariño que me unen con ellos.
Así que allí me tienen, domingo por la mañana… sin nada en el estomago, “enternado”, sentado en una banca diseñada para un hobbit y encima muriéndome de calor… en la iglesia de mi barrio, tratando por todos los medios de sobrevivir despierto, al aburridísimo sermón del padre Jacinto, párroco de la iglesia… “Yo confieso, ante dios todopoderoso… que siempre he odiado al padre Jacintodemierda, por odioso, por aburrido y por gritón... porsuculpa carajo... porsuculpa…”
No se si la ceremonia de la 1ra comunión ha cambiado (o es que solamente había acudido a una sola en mi vida: La mía), lo digo porque la misa duró ¡como 2 horas!, y hubo un momento en que el padre Jacinto hizo parar a todos los chibolos y les hizo prometer un montón de cosas chistosas, entre ellas… “¿¡Prometen renunciar a satanás!?”… a lo que los chibolos en coro repitieron ¡¡SI… PROMETO RENUNCIAR A SATANÁS!!... cosa que a mi ipso facto me hizo cagar de la risa, lo cual provocó que el padre Jacinto me mirara con cara de culo y que yo lo odiara aun más…

Otra cosa que llamó mi atención fue el hecho de que el padre remojara la hostia en vino antes de dársela a los chibolos, “Por eso, es que hay tanto borracho en este barrio...”, pensé, y al toque nomás me paré a comulgar, UNO, porque no había desayunado nada, y DOS, porque un Arguedas nunca desperdicia un sorbito (¡UNA GOTA!) de trago gratis…
Una vez concluida la ceremonia fuimos todos a la casa de mis padres a almorzar, así que aproveché un sagiro que Dogor entró solo a su cuarto, para entregarle lo que le había comprado unos días antes, como regalo por su 1ra comunión.
Y debo confesar que me dio mucha alegría, que a mi pequeño sobrino Dogor le encantó el regalo :-D, en realidad, yo sabía que le iba a gustar, pero no pensé qué tanto…

Le había comprado unas All Star de esas que ha sacado Converse por sus 100 años, esas de edición limitada que son todas desgastadas y con la firma bordada del gran Kurt Cobain (líder del más exitoso grupo de grunge de todos los tiempos: NIRVANA), además de haberle grabado un CD con mi selección personal de los 17 mejores temas de esta espectacular banda.
Y fue así que en cuanto rompió el papel de regalo, a mi sobrino Dogor le cambió completamente la carita, estalló de alegría y al instante dejó caer sobre mí sus cuarentaypico kilos de peso, “Tienes que escuchar el CD Dogor…”, le dije asfixiándome, “…Porque así vas a aprender un poquito más de la música que le vacila a tu viejo tío…”… “De hecho tío, de hecho…” me decía Dogor, y yo le creo, porque mi sobrino ha sacado esa bendita curiosidad que tienen algunos chiquillos por escuchar música de otras generaciones, y por eso, y por muuuuuchas otras cosas más… yo lo quiero mucho, y me siento muy ORGULLOSO de él...

Fin del post.
Colofón_1: Luego de almorzar y de hacer “sobremesa” un rato, un estruendoso ruido de batería y bajos llegó al comedor proveniente del cuarto de Dogor (escuchar canción de "Un Temita..."). Un poco asustada, mi mamá se levantó de la mesa, caminó lentamente hacia el tragaluz más cercano, y le gritó a su nieto con todas sus fuerzas “¡¡¡ JOSE ALONSO, DEJA DE ESCUCHAR ESA MÚSICA DEMONIACA QUE ACABAS DE HACER TU PRIMERA COMUNIÓN !!!!”
Colofón_2: Esto se lo dijo un amigo mío a su novia (hace unas tres semanas), luego de que esta lo jodiera hasta el cansancio, por la camisa a cuadros recontra vieja que llevaba puesta….:
“¡Es que yo soy grunge pes carajo!... yo crecí en los noventas… chibola reggaetonera de mierda…… tu no entiendes…… ¡no puedo hablar contigo…!”
Había pasado mucho tiempo sin que yo escuchara la palabra “Grunge”…
Colofón_3: Aquí les dejo este videito. Momento exacto en que el padre Jacinto, como dándole la bienvenida a los próximos carnavales, nos baña a todos con agua bendita, como diciendo "¡Ustedes también renuncien a Satanás carajo!", en él también aparecen (no me la miren mucho nomás que me pongo celoso..) mi viejita Doña Elsita, mi sobrino "Dogor", y mi hermanita Rossana :-)
Colofón_4: Releyendo este post me doy cuenta, que han quedado algunos cabos sueltos con este post, cositas que podrían resultar curiosas, como el hecho de que el banner de este blog, es una foto distorsionada de unas zapatillas mías, unas Converse modelo "One Star", que fueron las tabas que llevaba puestas Kurt cuando lo encontraron muerto en el año 94, y que son (les va a sonar medio "creepy") uno de mis objetos fetiche. Así mismo la frase que aparece en el banner ("Las estrellas están allí, solo debes mirarlas") es una de las tantas frases celebres dichas por el mismo Kurt...
UNO
Los primeros quince minutos eran de calentamiento, los segundos quince minutos eran para ensayar los nuevos golpes, y la última media hora era para practicar en parejas todo lo que se había aprendido hasta el momento. Debido a ello a mí siempre me tocaba practicar con un muchacho rubio de mi misma edad cuyo nombre era Dulio.
Dulio tenía una hermana gemela que también estaba en nuestra clase, una niña pecosa y ligeramente obesa, a quien Dulio botaba cada vez que se acercaba al lugar donde estábamos nosotros, la protegía mucho.
Nos hicimos muy amigos con Dulio, nos gustaban las mismas bandas de rock y a los dos nos fascinaba andar todo el día en Skate (él tenía un “Vision” nuevecito con lija transparente y yo un viejo (pero guerrero) “Santa Cruz” de lija negra).
Un día en los casilleros, mientras nos cambiábamos la ropa para irnos a nuestras casas Dulio me dijo:
- ¿Qué te parece si cambiamos de tabas?
- ¿En serio? –Dije un poco incrédulo, primero porque nunca antes nadie me había propuesto tal cosa, y segundo porque las zapatillas que tenia puestas Dulio eran unas Converse (caña alta, blancas con azul) que eran las que mas me gustaban del montón de zapatillas que él tenía-
- Claro pues, es en serio, habla, ¿quieres o no?...
- ¡Ya pues! –Contesté, sin poder ocultar mi alegría-
Aquella noche antes de acostarme, saqué los pasadores de las zapatillas y los lavé con esmero, luego limpié el cuero con una gasa mojada en agua y jabón. Al día siguiente por la mañana sonriente me dirigí al colegio, pensando en lo que dirían mis compañeros de clase cuando me vieran llegar al colegio luciendo esas zapatillas importadas tan bonitas.
---- o ----
Cuatro días después atravesé la puerta del Dojo buscando a Dulio con la mirada, estaba un poco preocupado porque mi mamá se había enojado cuando se dio cuenta que había cambiado mis zapatillas con las de otro chiquillo. Cuando al fin lo ubiqué (estaba sentado en una esquina conversando con un chiquillo nuevo, que se llamaba Franco y que estudiaba en el mismo colegio que él) le pregunté por mis zapatillas y me dijo que las había dejado en el casillero, así que iba a tener que esperar el fin de la clase para realizar el cambio. La verdad, durante esos días yo había extrañado mucho a mis fieles “puma”, así que fuera de los reclamos de mi madre, yo también las quería recuperar con prontitud.
Al finalizar la clase y ya en el vestuario, saqué de mi mochila las zapatillas de Dulio y se las entregué (por consideración, antes de salir de mi casa las había limpiado un poco), él ni siquiera las miró, seguía conversando entusiasmadamente con Franco de un juego de video que yo nunca había jugado en mi vida. Casi sin mirarme sacó mis zapatillas de su mochila y me las devolvió, cuando quise ponérmelas noté que la zapatilla derecha tenía un raspón horrible en la parte frontal y otro aun peor en la parte lateral, era evidente que Dulio había usado mis zapatillas (las únicas bonitas que tenía, aquellas que con tanto sacrificio mi madre compró) para montar Skate… “¿Qué pasa chochera?”, me dijo Dulio al verme callado, “Nada, no pasa nada…”…
Regresé a mi casa caminando, no tuve ganas de subirme al Skate. Me fui pensando en como haría para disimular los raspones en las zapatillas, y también en lo que nos había dicho el profesor antes de despedirnos: “La próxima semana es el examen para cambiar de cinturón, así que si quieren decirle a sus padres que vengan, por favor les avisan…”.
--- o ---
Cuando llegó el día del examen nadie vino a verme, mi mamá no pudo venir porque (por mas que rogó) no consiguió que le dieran permiso en el trabajo, mis hermanos no podían porque iban al colegio en el turno tarde, y mi papá cuando le dije que era mi examen de “cambio de cinturón” bajó la mirada, me miró con cara de extrañeza y me dijo “¿Qué?”, a continuación sin hacerme ningún caso me dio un billete sucio y me mandó a comprar dos botellas de cerveza a la tienda de la esquina.
Estaba sentado en una banca, viendo como llegaban los papás y mamás de mis compañeros de clase, el papá que más curiosidad me despertó fue un señor colorado y enorme, que lucia un terno impecable y que ingresó al Dojo mirando a todos con cara de malo, “Ese es mi papá” me dijo Dulio al oído.
Previas palabras del profesor, las parejas fueron saliendo en orden, una por una, al centro del Dojo, el examen era sencillo, tan solo era demostrar todo lo aprendido en una pelea de exhibición con la pareja, a mi obviamente me tocaba luchar contra Dulio, no había problema, lo habíamos hecho un montón de veces.
Cuando nos tocó nuestro turno el profesor dijo nuestros nombres y nos llamó al centro del Dojo, desde mi lugar pude ver al papá de Dulio sacándose un conejo del cuello, al parecer estaba un poco nervioso, no entiendo porqué. Pero lo que más sorpresa me causó fue ver la cara de Dulio, estaba muy extraño, me miraba con cólera desde su sitio, el tronco erguido, las piernas firmes ligeramente separadas, los puños muy tensos, nunca lo había visto así.
Cuando el profesor dio la orden de comenzar Dulio se me vino encima. Olvidándose por completo que se trataba de una pelea de exhibición comenzó a patearme y a golpearme de verdad, me había agarrado frío y yo solamente atiné a cubrirme, aun así logró colocarme un par de patadas en las costillas y uno que otro golpe en el rostro. Desconcertado comencé a retroceder para evitar la andanada de golpes que Dulio me propinaba, y fue así que por retroceder sin mirar, tropecé con la pierna de unos de los otros chiquillos y me caí.
Nunca podré olvidar la carcajada general que recorrió todo el Dojo, el rostro consternado de algunas madres, la sonrisa orgullosa del padre de Dulio mirando a su hijo, la cobarde mirada complaciente del profesor…… pero el recuerdo que mas claro tengo en la mente… es el inmenso dolor que sentí por dentro cuando vi la cara de burla con la que me miraba Dulio…
DOS
Estaba sentado en la banca solo, esperando mi turno para las prácticas en pareja, cuando de pronto sucedió lo esperado. Ana, la hermana de Dulio nunca tenía con quien practicar (no había en la clase ninguna niña de su edad), por lo que siempre el profesor animaba a cualquiera de nosotros a practicar voluntariamente con ella. Aquella noche no tuvo que obligar a nadie, yo mismo me ofrecí y caminé hacia el centro del Dojo, ante las risas de todos los compañeros y la mirada atenta de Dulio.
Cuando el profesor dio la señal empezó todo… utilizando el robusto cuerpo de la hermana de mi mejor amigo, hice gala de mis mejores patadas, las hice en giro (que eran las que mejor me salían), las hice con salto, y las hice doble en el aire, todas sin excepción dejaban huella en la pobre Ana, quien solo atinaba a cubrirse y a retroceder, era una magistral exhibición de mis mejores golpes, de todo lo bueno (y lo malo) que había aprendido en ese Dojo, aquello que nadie me dejó demostrar el día de la ceremonia de cambio de cinturón. Como era obvio que algo raro pasaba conmigo, el profesor intentó detener la pelea varias veces pero yo no le hice caso, lo único que quería en ese momento era hacer realidad aquello que había pensado durante todo ese horrible fin de semana y lo logré con creces: Ana tropezó y cayó al piso.
Desde su lugar Dulio miraba la escena horrorizado, y no tuvo que esperar a que el profesor lo convocara al centro (que era lo que yo había previsto que haría), para pararse y embestirme como un toro rojo, tal cual lo había hecho la ultima vez, solo que ahora, yo ya lo estaba esperando…
Lo recibí con un puñete directo al rostro para frenarlo en seco, luego hice lo mismo que hacía cada vez que me peleaba en mi barrio o en el colegio, una vez atontado por el golpe, lo tomé de ambas piernas y lo alcé en peso, Dulio cayó aparatosamente al suelo de cabeza y cuando lo tuve a mi alcance lo pateé en la cara tres veces… El profesor (esta vez si) reaccionó ágilmente para cogerme fuertemente de los hombros, tuvo que hacer un gran esfuerzo para inmovilizarme porque yo estaba fuera de mi, Dulio seguía en el piso y no reaccionaba, el profesor comenzó a arrastrarme hacia fuera del Dojo, yo me resistía con todas mis fuerzas (… porque faltaba algo…), y luego de algunos segundos, cuando pensé que ya no sucedería, Dulio alzó el rostro al fin…........... Y entonces pude mirarlo… con toda la furia que encerraba mi corazón lacerado…...

Tengo 14 años y estoy en el cumpleaños de la chica más guapa de mi cuadra, mis amigos organizan turnos para sacarla a bailar, pero todos saben que el único que podrá darle besitos al final es el marrano de Jaime (yo odio a Jaime, una vez de niños nos peleamos y me pegó, pero ahora me tiene miedo porque soy más alto y estudio en una gran unidad escolar). Yo no espero turno para bailar con Rebeca, yo estoy con el rostro pegado a la ventana esperando a que llegue Katty, la chica nueva. Minutos después el milagro ocurre y suena el timbre, la mamá de Rebeca abre la puerta y aparece Katty en el umbral con un vestido celeste, es la única de la fiesta que lleva vestido, las otras chicas usan jeans y pantalones de lycra, yo soy el único que está sentado, observándola, enamorado como un becerro, todos los demás están en el medio de la sala, bailando "A little respect" de Erasure.
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Tengo 16 años y estoy en el Acenespar, es el quinceañero de una compañera de colegio de mi primo, llevo puestas unas Nike plateadas, una capucha Quicksilver y en el bolsillo trasero de mis jeans una cajetilla de cigarrillos Camel. Mi primo no bebe pero sus amigos del colegio si, a todos los conocí esa noche, pero estoy seguro que les caigo mejor que mi primo (primer puesto y brigadier general de todo el colegio). El que mejor me cae es un muchacho de nombre Javier, según mi primo, un huévonaso, un patán, un bruto de mierda, pero la verdad a mi me cae bien, cruzamos bromas y compartimos cigarros (él tiene unos Yves Saint Laurent). De pronto en los parlantes suena fuerte "A little respect" de Erasure. Ambos nos acercamos donde una pareja de chiquillas que parecen hermanas y las sacamos a bailar..
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Tengo 19 años, llevo el pelo largo, zapatillas Reebok negras, jeans rotos, y un polo negro y viejo de Candlebox, estoy en el baño de una discoteca con Sandro y Carlos, turnándonos para fumar un bate desinhibidor, en eso tocan la puerta, "¡No jodas huevon, está ocupado!" -grita Carlos- "Tiene la diarritmia acelerada" –aclara Sandro- "¡Abran Carajo!" –grita la seguridad de la discoteca-… Mientras nos conducen "amablemente" a la puerta de salida maldigo mi suerte, acaban de poner "A little respect" de Erasure, y no podré bailarla.
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Tengo 23 años, estoy en un club gay de miraflores con mi mejor amigo del colegio, bailando una versión electrónica de "A little respect" de Erasure, bebemos unas cervezas, la pasamos bien, alzo la cabeza y veo varias drag queen balanceándose en columbios colgados en el techo, me parece un espectáculo alucinante, una de ellas tiene piercings fosforescentes en la cara y está totalmente vestida de color verde limón, descubro que me está mirando fijamente a los ojos desde arriba, siento que he visto al demonio.
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Tengo 26 años y estoy con mi novia en mi habitación en la casa de mis padres, descansamos desnudos y abrazados luego de haber hecho el amor, toda nuestra ropa está tirada en el piso, las cortinas están cerradas y las luces apagadas, la única iluminación del recinto la constituye el monitor de la computadora, "Te amo reynita" –le digo-, "Yo también te amo mi rey" –me dice-, de pronto en el Winamp se cuadra solita, "A little respect" de Erasure.
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Tengo 28 años e intento escoger una canción que poner en mi celular para que suene cada vez que mi esposa me llama, como no me decido –soy un indeciso de mierda- le pregunto a ella misma, "pon A Little Respect de Erasure, amor..", me responde, y así lo hago.
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Tengo 30 años, un corte de cabello barato y estoy gordo, tengo puestas unas zapatillas converse color verde militar con una estrella roja, un buzo adidas negro y una capucha azul que me compré de segunda mano en Tacna por 3 soles, estoy comiendo un pedazo de panetón y bebiendo un refresco de gelatina, sentado frente a la pc escribiendo estas líneas, para inspirarme, coloco "A little respect"... de Erasure y le subo al volumen, me gusta como mierda esta canción :)
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Update 10/04/2019:
Tengo 43 años, visto un polo celeste con la cara de un mono astronauta, un buzo gris que uso de pijama, unas sayonaras con medias (súper naco) y unos lentes de marco grueso (color entre marrón y naranja, recontra gays). Acabamos de terminar de cenar con mi hija y le recuerdo que hoy es su turno de lavar los platos, ella pone cara de poto pero igual entra a la cocina. Cuando estoy a punto de prender la televisión escucho que mi hija está cantando mientras lava, acerco mi oreja a la mampara y escucho que canta "A little respect" de Erasure con un bonito inglés, desde mi sitio le grito: "Hace mucho tiempo escribí una historia con esa canción", "¿Ah sí?, a ver mándamela al Whatsapp", me responde, así que saco la laptop, busco la historia y le añado este último párrafo que ahorita Uds están leyendo, muy contento porque de alguna forma he logrado influir en los gustos musicales de mi hija con esta canción..
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Update 10/01/2026:
Estoy gordo y barbón, visto un polo a rayas rojo, short verde militar y unas sayonaras de preso (como diría Keka). Inicio el post así porque me divierte dejar rastro de cómo ha ido involucionando mi look a través de los años (emoji de carita sonriente). Hoy por la noche escucharé “A little respect” en vivo por tercera vez en mi vida, iré con dos amigos del colegio, cincuentones como yo, por el whatsapp hemos decidido que los tres iremos con casaca de cuero (machazos, a lo Arthur Fonzarelli, no a lo George Michael en Faint, por si acaso). Afortunadamente la mujer de uno de ellos nos acompañará, sino pareceríamos tres viejos maricas en plena andropausia. Porque hablemos claro (como se hablaba antes), Erasure con el tiempo se convirtió en una banda de culto gay, pero en nuestra época (finales de los 80), todos bailábamos su música en los tonos. Toda esta semana hemos estado jodiendo con este tema en el chat, enviando fotos y videos transformados con IA, donde aparecemos los tres con sacos de colores y Andy Bell (vocalista de Erasure) detrás de nosotros, así que la expectativa es alta para hoy, más tarde subo una “story”..



