Mostrando entradas con la etiqueta pamela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pamela. Mostrar todas las entradas
miércoles, 19 de mayo de 2010

Redención

Mario y Pamela ingresan a la iglesia de las Nazarenas cogidos de la mano y se detienen frente a la imagen gigante de un Cristo crucificado.

Sin soltarse, se arrodillan uno al lado del otro y se ponen a orar, a orar por largo rato, y mientras oran lloran, pero no son lágrimas de pena, son lagrimas de alegría…

Entonces Pamela coge fuerte de la mano a Mario y le pregunta “¿Lo trajiste?”, y Mario le responde que “Si”, entonces los dos hurgan en sus bolsillos y luego de mirarse a los ojos con ternura, colocan en el dedo del otro, el respectivo aro de matrimonio…

“Nunca más nos los vamos a volver a sacar”, dice ella
“Nunca más”, responde él

Ahora Mario y Pamela abandonan la Iglesia abrazados y más unidos que nunca, la horrible pesadilla al fin se acabó y ahora ambos pueden volver tranquilos a casa…


Continuará, para siempre...

Leer más...
viernes, 23 de octubre de 2009

Hombre de Mundo (por un "diíta" nomás)

Solo para comentarles que el día de hoy estoy de blogger infiltrado en el Blog "Mujeres de Mundo", o sea, hoy soy un "Hombre de Mundo"!! jajaja... Así que si disponen de algo de tiempo y/o no tienen nada mejor que hacer, pueden darse una vueltita por allí y leer el post que he colgado hoy en horas de la madrugada (para que quede claro que yo soy un hombre que cumple con su palabra, jum!)
Así que nada, espero de todo corazón que el post al menos los entretenga un poquito, aqui les dejo el link...

BUEN FINDE!!

Leer más...
viernes, 24 de julio de 2009

El Falso Joven

Cuando desperté, la mañana de mi cumpleaños número 35, mi mujer se encontraba parada al borde de la cama… "Hoy te voy a dar un regalo que nunca olvidarás" me dijo sonriente, y fue allí que empezó todo...

--- o ---

Cuando dieron las 8 de la noche ya tenía toda mi ropa lista y extendida en la cama. Me había comprado unas zapatillas converse negras de última generación, unos jeans de diseñador desteñidos y un polo manga larga con la cara de Sid Vicious..

Puse un CD de Prodigy en el equipo de sonido, le subí el volumen al máximo, e ingresé a la ducha dejando la puerta abierta para no perderme ninguna nota de la canción, "Change my pitch up, smack my bitch up", canté mientras jabonaba mis áreas nobles…

Una vez bañadito caminé en pelotas hasta el cuarto y me paré delante del espejo, "Estas gordo carajo", me dije a mi mismo, sujetando una lonja de mi prominente barriga con ambas manos. "¡Pero que chucha, tienes ropa nueva!", dije luego para animarme y comencé a vestirme rápidamente, cuando hube terminado cogí el auto y me dirigí al SPA…

--- o ---

- "¿Como siempre no Marito?", me preguntó Panchita, mi estilista oficial…
- "No Panchita, hoy es un día muy especial. Así que quiero que me hagas un peinado moderno… con el pelo parado… y harto GEL... no se... algo que me haga lucir 15 años menos Panchita… esfuérzate al máximo, ¡usa todo tu ingenio y creatividad!…"
- "¿En serio?", dijo divertida Panchita
- "¡En serio pues!", dije yo, un poco avergonzado porque creo que me excedí a la hora de motivar a Panchita
- "¿Y a qué se debe tanta producción?", preguntó Panchita dando el primer tijerazo
- "Es que hoy es mi cumpleaños pues Panchita"
- "Ah carajo, FELIZ CUMPLEAÑOS PUES MARITOOO…", me abrazó Panchita, "¿Y qué planes para hoy?"
- "Hoy es un día recontra raro Panchita, alucina que hoy Pamela me despertó diciendo que me tenía el mejor regalo de cumpleaños…"
- "¿Ah si, y que te regaló?"
- "Permiso para echarme una canita al aire"
- "¿Una canita al aire?"
- "Así es Panchita, como lo oyes…", dije contentísimo

2 horas después Panchita había terminado su obra maestra…

- "Ya está, ya puedes mirarte…"

Entonces abrí los ojos y me vi al espejo…

- "¡Putamare Panchita!"
- "¿Qué cosa?"
- "¡Me has cagado Panchita! ¡Qué has hecho!"
- "¿Me dijiste que te haga lucir más joven o no?"
- "Si, pero…"
- "Ya pues… entonces te he hecho un poco de iluminación, unos rayitos que ni se te notan, te lo he cortado un poco por aquí, lo he parado un poco por allá, y nada pues… no se porque me haces tanto laberinto…"
- "¡Porque me has maquillado!"
- "Un poquito de base para disimular las patas de gallo y las arrugas de la frente…"
- "¡Y también me has depilado las cejas!"
- "El depilado de las cejas estiliza y rejuvenece el rostro Marito, tu mismo me dijiste, Panchita.. quiero 15 años menos…"
- "Si, pero luciendo como hombre…"
- "Ya Marito tampoco me ofendas ah…"
- "Es que Panchita…"
- "¡Jum!"
- "Ya ya Panchita, no te molestes, pero es que…"
- "Lo que pasa es que no estás acostumbrado Marito, pero déjame decirte que así maquillo yo a todos los artistas de la tele que vienen por acá y nadie se queja, todos salen de lo más contentos…"
- "¿Ah si?"
- "Ajá… además tu de acá te vas a una discoteca ¿si o no?"
- "Si… supongo…"
- "Ya pues, allá con la oscuridad y todas las luces se te va a ver regio, lozanito, sin ninguna marca ni arruga en la cara…"
- "¿Tú crees Panchita?..."

--- o ---

Eran las 12 de la noche y ya me encontraba bebiendo una cerveza personal en la barra de la discoteca "VOLCANO", había escuchado a mis amigos solteros miles de historias prometedoras acerca de esa discoteca, todas ellas incluían: poco esfuerzo, mucho alcohol y (la razón por la que estaba allí) sexo fácil...

Desde mi sitio observé todo a mi alrededor, las cosas no habían cambiado mucho desde aquellas épocas en que (aún soltero) me marketeaba libre por las discotecas, las chicas mostraban mucha piel, los chicos bebían en exceso, todos bailaban alegres, borrachos y demasiado pegados en medio de una pista exageradamente chica. Yo hasta ese momento me había abstenido de bailar, estaba esperando el momento preciso, la canción precisa, la chica precisa… y fue justo en ese momento en que la vi... Tendría unos 22 años a lo mucho, era delgada, de piel morena, y de cabellos cortos, llevaba zapatos de tacones color rojo, jeans ajustados y una blusita calada color blanco… estaba sentada con cara de aburrida como a 10 metros de donde yo estaba, en su misma mesa había una pareja ya bastante borracha, me paré para ir al baño, mi intención era pasarle cerca para verla mejor...

Cuando entré al baño todos los lavabos estaban ocupados, en todos había muchachos mojándose la cara, arreglándose el cabello, mire a cada uno de ellos, ninguno parecía tener mas de 25 años, todos eran más guapos, más delgados y definitivamente más jovenes que yo. Me dirigí a los urinarios para hacer hora y recién cuando todos se fueron regresé frente al espejo, y fue en ese momento en que REALMENTE ME VI… Tenía los cabellos parados y tiesos debido al GEL, los ojos amarillos, el rostro hinchado, los pectorales caídos, el vientre abultado… parecía… una caricatura cruel de un falso joven, "Un falso joven... eso es lo que tu eres Marito"… tenía 35 años y de pronto me había hecho viejo, no se en que momento sucedió, pero esa era la realidad, de nada servía la ropa fina de marca, ni el corte de cabello y mucho menos el ridículo maquillaje, "Estás viejo huevón… VIEJO"...

Continuará…

PD1: ¿Crees que esta historia se acaba acá y que no pasó nada con la flaca?... pues te equivocas…
PD2: El miércoles vi nuevamente la película "I am Sam" (interpretada magistralmente por Sean Penn), la novedad fue que esta vez la vi con Cami, su mamá me había dicho "Hazla ver a la bebe, para ver si la entiende"…
Una hora después la K entra al cuarto y nos ve a los dos abrazados y llorando… "¿Qué pasó acá?" preguntó riéndose, "No quiero irme nunca más a vivir a otra casa" le respondió furiosa Camila...
La escena cuando están en la tienda comprandole zapatos a Lucy es fabulosa...


Leer más...
lunes, 27 de abril de 2009

Pactos peligrosos

Pamela y Mario ya se tomaron 4 jarras de cerveza y están un poco ebrios. Están sentados frente a frente en un pub de música grunge, ubicado en pleno malecón, en una hermosa provincia al norte del Perú, a su lado hay una ventana desde donde se puede divisar a un pobre flete cagándose de frío en la calle, "Pobrecito, es jovencito y bien simpático", dice Pamela.
Mario se siente bien, el lugar que le recomendó un buen amigo está bacán, ponen buena música y hay bonito ambiente, frente a ellos hay una mesa donde hay 3 flacas y 2 patas, una de ellas (la que parece ser la menor de todas) lo mira de vez en cuando.
Mario se para y se va al baño, orina, se lava las manos, se moja la cara y el cabello, se mira al espejo, está un poco borracho, se siente 'papi' porque una flaca que no es su novia lo miró. Regresa a la mesa, mira a Pamela, "Solo a ti se te ocurre venir así vestida a un lugar de estos" le dice sonriendo. Pamela no le hace caso, saca un cigarro de la cajetilla y le pide a Mario que lo encienda, él lo hace, ella aspira un poco de humo y luego lo bota formando una línea perfecta, luego responde "Porque yo soy una reina huevón y asi me guste esta musica yo no me visto como una loca". Mario se ríe, Pamela también, él sirve otros dos vasos con cerveza.

- Siempre he querido probar éxtasis –dice Mario de pronto-

- No empieces con tus huevadas –dice Pamela mirándole el poto a un barbón tatuado que acaba de pasar por su lado-
- En serio, es lo único que no he probado y me da curiosidad, además sería bajo tu supervisión, tú estarías conmigo cuando lo hiciera…
- ¿Y si te pasa algo?, ¿y si te da un paro cardiaco o algo así?
- No lo creo, si quieres pruebo con media pastillita nomás para ver qué tal, y si quieres, te doy la otra mitad a ti –Mario le guiña el ojo a Pamela-
- Yo lo que quiero es coca –dice Pamela muy seria-
- No, coca no Pamelita…
- ¿Porqué no?
- Esa huevada al otro día te hace sentir fatal, recontra deprimido, coca ni cagando, tu ya sabes como es esa huevada…
- Bueno, entonces éxtasis, está bien, pero aquí no, hagamos un trato

A Mario le encantan los tratos con Pamela, ella siempre tiene una idea inteligente y novedosa para hacer las cosas, algo que le da mucho valor agregado a la situación…

- ¿Qué clase de trato? –pregunta Mario riéndose, acomodando el mechón lacio que le cae a Pamela sobre el ojo derecho-
- Si probamos éxtasis tiene que ser en un lugar especial, muy lejos de aquí, solo lo haremos una vez y todo lo que hagamos allá se deberá quedar allá, la experiencia completa… ¿me entiendes?
- Suena chévere, ¿y donde sería ese lugar?
- ¿Qué te parece Cusco? –dice sonriendo-, en la mejor discoteca de Cusco, bailando música electrónica, rodeados de gente de todo el mundo
- Me parece excelente, ¿o sea en Cusco Pamelita? –dice Mario-
- Así es, ¡en Cusco Marito!, dice Pamela riéndose, haciendo chocar su vaso contra el de Mario...

Leer más...
domingo, 30 de septiembre de 2007

Me voy a fugar con Mónica.

-- Hola Mónica
-- Como está señor..
-- Bien y tu?
-- Aquí pues, tranquila
-- Pero toma pues
-- Mejor no señor, me da miedo…
-- Miedo de qué?
-- No sé, usted cuando toma se pone medio raro…
-- Raro? Jaja, como así raro?
-- Usted sabe a que me refiero, no se haga…
-- Ya pues toma
-- Esta bien, pero solo un poquito ya?
-- Ya
Me encanta Mónica, es joven y tiene un lindo cuerpo, y lo mejor de todo, es que se le trepa el trago rápido.
-- Pero ven mas acá pues, porqué te vas tan allá?
-- Aquí estoy bien…
-- Ya pues ven –le ruego-
-- Okay, está bien… pero solo un ratito
-- Ya pues, un ratito
Mónica se sienta encima mío, ambos tenemos una copa de whiskey en la mano.
-- Porqué estás tan nerviosa?
-- Porque la señora puede venir en cualquier momento…
-- No va a venir, está en una reunión de su trabajo
-- Pero y si viene temprano?
-- No me importa. Si viene, le digo que a quien amo es a ti. Ya me harté de esa babosa.
Mónica me pega una cachetada en la cara.
-- No hable tonterías señor!
-- Okay, okay, olvídalo… Dame un beso ya?
-- No le digo, cuando usted toma se pone espesito…
Mónica me besa con lengua, y mientras lo hace, yo le acaricio las piernas…
-- Uy se despertó mi amiguito! -dice traviesa, tocandome allí debajo-
-- Ya ves todo lo que provocas –nos reímos-. Mónica, vamos al cuarto?
-- Mejor no señor…
-- Porqué eres así ah?, sabias que eres una calienta huevos de lo peor?
-- No diga groserías señor! –otra cachetada-
-- Ya ya… Vamos pues…
Mónica se pone de pie, lleva puesto un vestido ceñido color perla, los ojos con mucho rimel y todo el cabello recogido hacia atrás, nos vamos al cuarto, nos besamos con avidez al borde de la cama.
-- Ay Mónica te deseo como mierda…
-- En serio?
-- Si, en serio, eres tan sexy, tan puta… eres perfecta
-- Me desea mas que a su mujer?
-- Más... mucho más…
Y otra cachetada…
-- Si me vuelves a pegar te volteo y te doy por atrás!
-- No ya? –poniendo cara de niña-, por ahí me duele.
-- Está bien…
Le quito lentamente el vestido sin dejar de besarla, ahora Mónica está en ropa interior.
-- Me encantas Mónica…
Ya no aguanto más, le bajo el calzón, me bajo el calzoncillo…
...............
-- Mamaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
-- Noooooooooo por la puta madreeeeeeeeeee!!!!!!!!!!
-- Pucha la bebe Mario!!!… Ya vengo ya?
-- Okay…
Mónica se viste apurada, el gesto sexy fugó de su cara, se convirtió rapidamente en Pamela, la mamá de mi pequeña hija, mi serena esposa.
Me subo el calzoncillo, me voy a la sala, me sirvo otro trago, me conecto a Internet un rato.
Luego de veinte minutos…
-- La bebe no quiere dormirse Mario, el otro viernes jugamos ya?
-- Ya mi amor
-- Hoy has estado muy mandado con Mónica ah! –se ríe-
-- Te juro que me voy a divorciar de ti, y me voy a fugar con Mónica –bromeo-
-- Ja!!!!...
-- Mamaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!
-- Anda anda…
-- Te queyo mucho –me besa-
-- Yo también te queyo mucho –la beso-

Leer más...



- Estas bromeando… ¿No?...
- No, es en serio Marito. Invítame pues… -repitió, con una sonrisita rara que indicaba que el trago ya le había chocado-
- Estas mareada Pamelita, mejor te acompaño a que tomes un taxi ¿Ya?...
- No, no quiero irme a mi casa… está bonita la fiesta… y si estoy un poquito mareada, pero mejor pues, tu no me has dicho que con “eso” te pasa…

Era la primera vez que una chica me pedía que le invite… no… eso no es cierto y lo aclaro: era la primera vez que una chica, que nunca antes había probado, me pedía que sea yo, quien le rompiera la ñata (como vulgarmente se le llamaba a la primera vez que jalabas coca). Y bueno, como el trago y la coca, aun no terminaban de derribar la totalidad de mis valores morales, le dije que no…

- No Pamelita… no me hagas esto, yo sería incapaz de hacerte probar esa mierda, yo sería incapaz de hacerte algo así…
- Pero tú no me estás obligando… soy yo, la que te lo estoy pidiendo –dijo despacito, acercando su rostro hacia mí. Era la primera vez que realmente me sentía atraído por ella-
- Aun así, no… -dije acariciándole el cabello-

Cuando terminó la canción llevé a Pamela donde mi grupo de amigos más íntimos, y con ellos seguimos bebiendo, bailando y haciendo bromas. No se en que momento pasó, pero de un momento a otro empecé a ver a Pamela con otros ojos, ya no era la chibola aburrida y sin personalidad con la que salía para olvidar los desplantes de Evita (esa china maldita que me traía loco desde hace tiempo). Ahora, desde mi sitio, mientras saboreaba un vaso de trago corto color naranja, la veía moverse con gracia al lado de mi amigo dante, agitando su cabello corto y lacio al compás de una música electrónica, ambos parecían estarse divirtiendo mucho, y a mi eso me puso contento, ver como mis amigos disfrutaban de mi fiesta me hacia feliz, así que, para disfrutar aun mas de ese momento, entré de nuevo al baño para aplicarme mas coca, cerré la puerta con seguro, y enseguida, bailando, al ritmo de la música, saqué de mi bolsillo el paquetito de papel transparente que abrí con mucho cuidado, y haciendo uso de mi oxidada llave, me metí cuatro jalones bien dados, dos por cada fosa nasal, luego me mojé la cara, el cabello, y salí de nuevo hacia la sala. Cuando llegué al sitio de mis amigos, pude notar que pamela ni dante estaban…

- ¿Donde está dante? –le pregunté al mox, otro de mis grandes amigos-
- Salió un rato con pamela tío, creo que se fueron a comprar cig…

Ni siquiera dejé que mox terminara la frase, al instante bajé como pude las escaleras, salí a la calle y comencé a correr hacia el parque que quedaba a la vuelta de mi casa, desde las bancas mas oscuras, desde detrás de los árboles, oculta, gente en tinieblas me pasaba la voz “habla marito”, “acá tengo marito”, pero yo no les hacia caso, porque a lo lejos había divisado las sombras de pamela y dante, que se acercaban la una a la otra… “¡Dante!”, grité lo más fuerte que pude, y vi como ambos, un poco avergonzados, se separaban y se acercaban hacia mi, “¿Qué pasó tío?... ¿Ahora asustas en los parques?…” –dijo dante, queriendo bromear conmigo- … “Sabes que webon, de ahí hablo contigo ya, déjame un rato a solas con pamela…” –dije sin mirarlo, si poder ocultar mi enojo-, “Ok tio, es tu Cumple…” –dijo dante, y se fue-

- Puta mare… ¿Qué se supone que ibas a hacer pamela?
- Nada…
- ¡Como qué nada!, si no llego a buscarte, ya estuvieras agarrando con dante…
- ¿¡¡¡¡YYYYYYY!!!!? –gritó pamela, sorprendiéndome, haciéndome sentir en plena cara su aliento levemente alcoholizado-
- ¡Cómo que ¿Y?!
- Si pues, ¿¡¡YYYYY!!?... sabes qué mario, así tú lo pienses, yo no soy ninguna cojuda, ya me cansé de ser yo la que le pone más a… “esto”… que ni siquiera se que cosa es…
- ………..
- Yo… para ti… soy solo la chibola webona, que te escucha tus wadas, que lee las cojudeces que escribes… ¿Sabes qué?... ¡Ya me cansé!... ¡Ándate a la mierda!

Y así, luego de todo lo que me dijo, luego de cagarme toditito, dio media vuelta y se puso a caminar furiosa hacia mi casa, mientras yo, en mi sitio, me había quedado sin palabras, pensando, que en esa escena “tarantinezca”, definitivamente la que se había llevado las palmas había sido ella… Y por primera vez la admiré… Y creo que la amé… y corrí hasta darle el alcance, y la cogí fuerte del brazo, aun podía salvar aquello …

- ¿Aun quieres que te invite coca?
- Si

**********

Muy despacio, abrí la puerta del primer piso de mi casa, mis padres probablemente estarían durmiendo, en realidad, ya estaban acostumbrados al ruido y a las fiestas locas que organizaba su hijo en el segundo piso cada cierto tiempo. Sin encender las luces, hice entrar a pamela al baño, y allí, alumbrados apenas por un encendedor, sentados ambos al borde de la bañera, hice que pamela inhalara varias veces coca, y luego de ello, excitados por la droga, la oscuridad, y la sensación de que en cualquier momento mis padres podían despertar y encontrarnos, comenzamos a besarnos y a sacarnos la ropa como locos, y así, al ritmo de “Don’t look back in anger”, que sonaba fuertísimo allá arriba, caímos los dos dentro de la bañera y nos amamos de una forma que podría describir como tierna y violenta, dulce y acida, placentera y dolorosa… hubo amor, pasión, caricias, forcejeos, besos, mordiscos… y sangre… mucha sangre…
Y luego de que hubimos terminado, sentados de nuevo al borde de la bañera, ayudaba a pamela a vestirse, cuando una idea fugaz cruzó mi mente...

- ¿Sabes qué?, Algún día voy a escribir una historia de esto…
- ¿Ah si? –dijo divertida-, ¿Y cómo le pondrías, a ver?...
- “Orgía de drogas y sexo en la tina”… ¿Te parece?
- Naaaaaaa……. Que te parece… “Su primera vez, en mi bañera”…
- Puta madre pamela… ¡es perfecto!
- Ja, ja… ¡Para que veas!…

Dijo riéndose, y por cada segundo que transcurría, yo admiraba y me enamoraba más de esa chiquilla, que con el tiempo, llegaría a ser mi esposa.

Leer más...



La noche de mi cumpleaños número veintitrés, apareció en el umbral de mi puerta mi primo Toño.
- Aquí te traje tu regalo –dijo en mi oído, a la vez que depositaba en mi mano un misterioso y pequeño paquetito-
- ¡Gracias loco!, tu siempre con los detalles –respondí excitado-
Guardé mi regalo en el bolsillo secreto de mi pantalón y enseguida me acerqué a saludar a Pamela, la chica con la que llevaba un par de semanas saliendo.
- ¡Pamela!... pero que sorpresa... –dándole un abrazo-
- Feliz día Marito… Yo te dije que hoy venia… Y ya ves –dijo sonriendo-
Al instante alguien puso una canción que me gustaba mucho, así que la jalé al medio de la sala para bailar…
- En serio que hoy estás particularmente bonita...
- Gracias… -sonrió tímida-
La verdad no esperaba que Pamela viniera a mi cumpleaños. Vivía muy lejos de mi casa y además sus padres (que eran evangélicos) no me pasaban. Mentiría si dijera que tenía un serio interés por ella, para nada, la conocí en la fiesta de una amiga y en honor a la verdad, salía con ella solamente por pasar el rato. Habíamos pasado juntos el último catorce de febrero, ese día Pamela llegó a mi casa con una tarjeta gigante que decía “Feliz día de San Valentín”, yo no le había comprado nada.

Cuando terminó la canción presenté a Pamela con unos amigos y me metí en el baño. No podía aguantar más. Habían pasado cerca de tres semanas desde la última vez y mi ansiedad era fuertísima, un poco de coca cayó de la llave al suelo debido al temblor de mis manos.
Seguí dando vueltas por entre mis grupos de amigos, todos me saludaban con afecto exagerado y me invitaban vasos de trago, yo era en efecto, el rey de la fiesta.
Seguí visitando el baño cada vez con mayor frecuencia, todos los que me conocían sabían para qué entraba pero no me decían nada, sabían que era mi santo y que no me tenían que pedir, para eso estaba mi primo Toño, quien estaba haciendo su agosto vendiéndole a los desconocidos: medio chamo por diez soles.
Siempre de vez en cuando, sacaba a bailar a Pamela, quien así, vestida y maquillada como estaba, no aparentaba para nada sus recién cumplidos diecisiete años (fecha en la que fui a su casa con unos amigos, y uno de ellos se orinó de borracho dentro del horno de su cocina). Muchos me preguntaban porque no estaba con ella, y la verdad, siempre fue difícil responder a esa pregunta. Lo único que quizás, me desalentaba en esa idea, era que Pamelita carecía de personalidad, o al menos, una personalidad que a mi me pareciera atractiva, o sea, era una chica demasiado normal para alguien como yo, que por esas épocas, vivía mi vida de una manera libre y desenfrenada. Sin embargo, a pesar de todas mis virtudes y defectos (muchos mas defectos, obviamente), Pamelita parecía estar muy prendada de mi, situación que yo siempre le atribuí a la poca libertad que sus padres le concedían. Pamelita veía en mi algo así como un “rebelde sin causa”, alguien que le hizo escuchar música distinta, fuerte, con hartas lisuras, alguien que la llevaba a pasear (haciendo uso de un bajísimo presupuesto) a un sinfín de lugares divertidos y pintorescos, alguien que le hablaba de sexo y drogas sin pudor, y le devastaba sin asco, todas las fabulas religiosas que sus padres y maestros le habían impuesto desde niña, en fin, alguien que ingresó a su aburrida y monocroma vida para ponerle un poco de color.
Un amigo, Daniel, cuadró una canción que a mi me hacia recordar mucho a una ex, “Hole in my soul” de Aerosmith, y como era una balada y toda balada era especial, no quedaba otra que bailar dicha canción con Pamela. Y así fue, me acerqué donde ella por detrás, y le tomé la mano…
- ¿Bailamos?
- Claro que si Marito…
Fue hacia la mitad de la canción que Pamela me lo preguntó…
- Oye Marito, ¿No te molesta si te digo algo?
- Claro que no, dale…
- Tú estás drogado ¿no?
- ¿Qué?... Pero… ¿Por qué piensas eso? –dije, tratando de controlar las muecas de mi boca-
- Porque me han dicho, y además porque no soy tonta, a cada rato entras al baño y sales haciendo muecas raras…
- Entonces si ya sabes, para que me preguntas –dije, un poco enojado por haber sido descubierto-
- Porque quiero que me invites –dijo ella, con una decisión que me hizo estremecer-

Continuará…

Leer más...