"Y qué tal? Cómo se me ve?", preguntó Evita con una sonrisa de oreja a oreja. Yo le había prestado, debido al frío que hacia aquella noche, mi polera favorita en esos tiempos: una fiorucci color gris con aplicaciones… "Pareces un payaso..", le respondí, arrepintiéndome inmediatamente de la boludés que había salido de mi boca.
Evita era una chica muy linda, alta, achinadita, de cabellos largos y lacios, ligeramente castaños debido al sol, tez morena, y un cuerpo formado y bonito. Me la había presentado –a mi solicitud- mi mejor amigo no hacia mucho tiempo, ella era prima de su actual enamorada..
-Discúlpame Evita –dije apenado-, no fue mi intención ofenderte, soy un imbécil.
-Tienes razón.. eres un imbécil.. ja ja.. –dijo sonriendo, mostrándome sus blanquísimos dientes-
La acompañé hasta su casa y quedamos para salir el próximo sábado. Iríamos a la casa de mi prima Isabel. Aquella era –por esas épocas- una de mis estrategias infalibles para impresionar a una chica: la llevaba a la casa de mi prima en Huaral, donde mi prima –que me quería mucho- siempre me atendía a cuerpo de rey, haciendo que la chica de turno, quedara impresionada con las atenciones brindadas y sobre todo con el hermoso fundo donde vivía mi prima, y luego durante el camino de regreso, amparándome en la romántica oscuridad del bus, yo aprovechaba para decirle al oído lo mucho que me gustaba y lo perfecto que había sido ese día de paseo junto a ella. Por lo general –lo digo humildemente- esa estrategia del paseo a Huaral tenia una efectividad del 90%, y aquella vez con Evita no fue la excepción. Nos besamos durante casi todo el viaje de vuelta, tanto así, que mis labios quedaron resecos durante varios días luego de ese sábado de gloria.
Recuerdo que salimos un par de veces más, fuimos al cine a ver una comedia romántica y a caminar por larco mar, y siempre, durante y luego de las salidas, yo aprovechaba para colocarle unos cuantos besos furtivos sobre su carnosa boquita.
Lo curioso era que no éramos enamorados, al menos no formalmente. Todo había sucedido de una forma tan espontánea, que la necesidad de una declaración no había sido necesaria. Pero a mi Evita me gustaba un montón, y un buen día, al regreso de una salida, en el taxi, aproveché para describirle mis sinceras intenciones de formalizar nuestra relación de amigos cariñosos..
-Evita.. ¿Quieres estar conmigo?..
-¿Ah?.. –dijo confundida-
-Que si quieres estar conmigo, que si quieres ser mi enamorada…
Evita se quedó callada por un momento, me miró a mi, miró hacia la calle, miró el espejo retrovisor del taxista y respondió con naturalidad..
-¿Y para qué?
-¿Cómo que para qué? –dije sorprendido-. Para estar bien pues, para ser enamorados por la legal… No quiero que nadie en el barrio ande diciendo que tu solo eres mi "agarre"..
Evita volvió a quedarse callada, su mirada denotaba una sorpresa total a todo lo que yo le estaba diciendo, luego de pensar un poquito y volver a pasear sus ojos chinitos por todo el taxi, respondió..
-Pero si así estamos bien..
No podía creer lo que estaba escuchando, Evita no quería estar conmigo por la legal, pero sin embargo seguía sosteniendo mi mano en la suya como si nada. Luego de que me dijo eso, no pude decirle nada más durante todo el viaje, cuando llegamos a su casa me dio un beso en la boca, me hizo adiós con la mano y desapareció tras el umbral de su puerta con una sonrisa, como si nada.
No dormí bien aquella noche de febrero. Me la pasé analizando el episodio del taxi por todas sus aristas y llegué a la conclusión que Evita, en su inocencia, se conformaba con llevar esa relación libre conmigo, porque no estaba totalmente segura de mi cariño, y no quería aceptarme como novio oficial por temor a enamorarse perdidamente de mi y luego sufrir cuando yo me cansara de ella y la dejara. Tenia que hallar la forma de convencerla, que mi cariño por ella era sincero.
Ni bien los primeros rayos solares se colaron a través de mi ventana, me levanté, prendí la pc y me puse a escribir una inspiradísima carta de amor para Evita. La escribí en modo de cuento, narrando con algunas exageraciones, la manera como nos habíamos conocido y los mejores momentos de nuestros paseos. Una vez que terminé, salí de mi casa, cogí mi bicicleta y manejé hasta la casa de Evita, ubicada a pocas cuadras de la mía. Llegué justamente en el momento en que su mamá salía con sus cosas hacia el mercado, dispuesta a iniciar un nuevo día de trabajo –la mamá de Evita vendía jugos en el mercado del barrio, y fue allí, en ese pequeño puesto de madera, donde divisé un día caluroso, la grácil figura de Evita tras el mostrador-
-¡Seño!..
-Hola Pepito.. ¿Cómo está Pepito?
-Bien seño, bien… ¿Evita está?
-Uy.. muy temprano vienes pues Pepito, Eva está todavía durmiendo…
-Hmmm… ¿Seño le puedo pedir un favor?.. ¿Seria usted tan amable de dejarle esta cartita en la mesa de noche de su hija? –dije ruborizado-
-Ja ja.. Ya pues Pepito, espéreme un ratito que lo hago al toque..
Y así pues, la misma mamá de Evita me sirvió de mensajera del amor con su hija. Y luego de aquel acto de bondad y de simpatía hacia mi persona, como un mero acto de reciprocidad y agradecimiento, le cargué los 2 enormes baldes de chicha que la señora tenia que llevar hasta el mercado. Luego me despedí amablemente y me retiré hasta mi casa, sudado, pero contento.
Permanecí ansioso todo el resto del día, esperando que el teléfono sonara en cualquier momento y fuera Evita para agradecerme la cartita tan bonita, y para invitarme a conversar con ella en la puerta de su casa. Ahora, luego de leer mi misiva, no le quedaría duda alguna de mi cariño sincero, ya no tendría que decirle que no a mi propuesta formal para protegerse de mi, porque en mi carta yo había dejado bien claro que estaba flechado por ella desde la primera vez que me sirvió aquel vaso delicioso de chicha heladita.
Pero llegó las 7 de la noche y de la llamada nada que ver. Por un momento pensé que la señora Adela, madre de Evita, no le había dejado mi encargo a la vista aquella mañana. Odié en secreto a mi futura suegra, por ineficiente y por abusiva, por haberme hecho cargar esos dos baldazos de chicha sin invitarme siquiera un vasito refrescante luego de semejante esfuerzo. Decidí que lo mejor era visitar a Evita y asegurarme personalmente que hubiera recibido mi carta, descarté la idea de llamarla por teléfono porque sentía una enorme necesidad de verla. Y fue caminando hasta su casa, mientras acababa el puchito de un "Camel" -que descubrí con sorpresa en mi billetera– que me di cuenta que estaba enamorado como un becerro de Evita..
Efectivamente, sin darme cuenta, la simpática chinita, a quien al principio tomé como una ilusión pasajera de verano, se había adueñado de mi corazón loco de 17 años. No había nada porque preocuparse, por el contrario, era un momento de alegría para El Chibolo Pepin, ya que no hay nada mejor en este mundo que el amor cuando este es correspondido, y era un hecho que Evita me quería, me lo había demostrado en todas esas salidas juntos, con sus miles de besitos y con la cara de cojuda que ponía cada vez que yo le decía algo bonito, algo halagador. Caminé sobre nubes aquellas siete cuadras que separaban mi casa de la suya y cuando doblé la última esquina que me impedía divisar su casa, pude verla en la puerta, paradita, haciéndole "chau" a un auto guinda que se alejaba..
-Hola Evita –dije sonriendo y le di un beso en la mejilla-
-Hola Pepito –dijo ella, con un gesto entre amable y sorprendida-
Los dos nos sentamos como siempre, en unas enormes piedras que estaban enclavadas en el jardín de su casa y hacían de improvisadas bancas para los visitantes.
-¿Recibiste mi carta? –ataqué-
-¡Claro que si! –dijo con una enorme sonrisa-
-¿Y..? .. ¿Te gustó?
-¡Por su puesto! –dijo emocionada, riéndose, y con un rápido movimiento se me acercó y me dio un beso- .. ¡Gracias Pepito!
No puedo describir con palabras la enorme felicidad que sentí cuando ese fugaz besito se depositó sobre mis labios, ¡Qué lindo era el amor carajo!..
-Entonces… Evita… –Me acerqué hasta donde estaba ella y la abracé, ella no opuso resistencia- Supongo que ahora si me vas a decir que si…
-¿Decir si a qué? –dijo extrañada-
-A estar conmigo pues tontita –dije acariciandole el cabello- yo no quiero que nadie de tu familia, ni nadie del barrio, piense que me estoy aprovechando de ti. Quiero estar contigo en serio, como debe ser..
-Pero Pepito.. –dijo Evita y al instante su rostro se volvió una mueca triste-… Yo no quiero estar contigo..
Sentí como si una culebra asquerosa revoloteara dentro de mi estomago.. pero aun así reuní las fuerzas suficientes para proseguir con la conversación..
-Pero… ¿Por qué no?
-.......
-Respóndeme pues, ¿al menos eso no?
-No sé… es que a ti, yo solo te veo como amigo..
-¿Cómo amigo?
-Ajá.. –dijo con la mayor naturalidad del mundo-
-Pero… ¿Y entonces porque me besas?
-No sé… porque eres lindo, porque me dices cosas bonitas.
-Y eso.. ¿No significa que me quieres?
-No.
Sentí un poco de nauseas, y como si todo mi cuerpo, repentinamente, experimentara un bajón de temperatura..
-Pero… No crees que, si seguimos saliendo como hasta ahora… algún día… ¿Me puedas llegar a querer?
-No Pepito.. Yo nunca te voy a querer..
-¿Estás segura?
-Si –dijo, y se puso de pie, como dando por finalizada esa conversación-
-Bueno, me voy..
-Ya pepito.. ¿Y cuando vienes? –dijo con una sonrisa-
No lo podía creer, la cojuda estaba sonriendo, me había roto el corazón y estaba sonriendo..
-No sé... Yo te llamo..
-¡Ya pues! –dijo entusiasmada-
Me le acerqué para despedirme y me quiso dar un beso en la boca, como siempre. No me dejé, le volteé la cara, y recibí el beso en la mejilla, di media vuelta y me alejé del lugar pensativo..
¿Qué era exactamente lo que yo quería de Evita?
¿Pasear con ella?
¿Abrazarla?
¿Besarla?..
¡Pero si todo eso lo hacíamos ya!..
¿Qué quería entonces?...
Quería que me quisiera, que sintiera lo mismo que yo sentía por ella, y que eso no pasara me hacia sentir triste, me dolía como mierda, en el corazón, en mi amor propio...
Continué martirizándome muchas cuadras más, mientras caminaba hacia mi casa, con la mirada enterrada en el piso. De pronto, una visión, me sacó del trance en el que me encontraba. Allí, en frente mío, estaba el puesto de jugos de la mamá de Evita, unos cuantos pedazos de madera unidos por clavos. Mi mirada recorrió minuciosamente aquella covacha de 3 x 3 metros, construida improvisamente sobre un cuadrado de mezcla de cemento, un monumento a mi estupidez...
"Sigue vendiendo tu chicha nomás, china de mierda"
Dije para mi mismo, me reí solo y continué mi camino a casa, ahora me sentía de mejor humor...
Fin.
PD1: En la actualidad Evita ya está casada, tiene una hijita de 1 año, a veces me la encuentro caminando por el mercado y me saluda como siempre, con la misma hermosa sonrisota de dientes blanquísimos..
PD2: Esta historia es un "enlatado", la escribí hace mucho tiempo..
PD3: Hoy la K me dijo "¿Y que milagro que ya no escribes?" y yo le dije "¿Tu crees que no quiero?, lo que pasa es que no tengo tiempo..". Y es verdad, ultimamente no tengo tiempo de escribir cosas nuevas :(
.. Luego de almorzar, regresamos a paso lento hasta el lugar donde horas antes habíamos estado vendiendo nuestra mercadería, y fue grande nuestra sorpresa cuando en el mismo lugar, disfrutando de la acogedora sombrita de nuestro ciprés, se encontraba un muchacho bajito, trigueño, algo rechoncho y de largos cabellos cobrizos, quien al descubrir nuestras miradas, nos regaló la mejor de sus sonrisas y nos invitó a preguntar sin compromiso por el precio de su mercancía, la cual constaba de toda clase de accesorios alucinantes: pititas para la muñeca hechas de fibra de marihuana, pipas elaboradas con coco de la selva y bambú, collares con místicos símbolos celta, anillos de emantita, aretes de oxiliana, un viejo tótem construido con un pedazo de madera viejo –que luego nos contaría, encontró durante una peregrinación a la Virgen de las Cocharcas–, un poco de "duropox" y el diente de un tiburón, es decir pues, la mayor y más variopinta colección de productos "hippie" que había visto en mi vida...
- A decir verdad loco, hasta hace un rato éramos nosotros los que estábamos aquí vendiendo –le dijo Alfredo muy serio-
- Pues no hay problema –respondió, haciéndose a un lado y sin perder la sonrisa– aquí hay espacio para dos y hasta para tres, si son flacos como ustedes..
No pudimos evitar sonreír ante la simpatía de aquel muchacho, quien luego nos contaría, había salido semanas atrás de su natal Huancayo, para aprovechar estas épocas y hacer (como nosotros) algo de platita. Cuando le preguntamos hasta cuando planeaba quedarse por estos lares se encogió de hombros y respondió que "se regresaría a Huancayo cuando se le acabara la merca o cuando se aburriese, no había apuro", hablaba con un ligero dejo serrano, como si por ratos, cantara en vez de hablar…
- ¿Y ustedes que venden en su parche?
- ¿Parche? –preguntamos curiosos-
- ¡Su trapo pues!, ¿no saben?, se le llama "parche" porque parece eso pues, cuando se le pone en el suelo con la merca encima… un parche pa'l suelo..
- No es un trapo loco –aclaró Alfredo–, es el manto de mi abuelo, lo trajimos para que nos traiga suerte y nos ayude a vender la… la merca como tu dices
- ¿Ustedes son de Lima no?, se les nota por como hablan, "Osea manyas loco" –dijo riéndose.
- ......
- ¿Y qué es lo que venden pues?, todavía no me han contestado
Por toda respuesta –y ya resignados con la presencia de nuestro nuevo vecino– procedimos a extender nuestro "parche" y acomodar en él toda nuestra mercadería, añadiendo esta vez, algo de buen gusto citadino en su armado, logrando que nuestros productos lucieran más vistosos y provocativos para nuestra clientela. Desde su lugar Miguel –qué así nos había dicho que se llamaba– nos observaba curiosísimo…
- ¿Qué?... ¿También venden ropa?
- Así es, mi estimado –le respondió Alfredo-
- ¿Ah si?... ¿Y cuanto cuesta ese polito con la estrella roja en medio?
- El módico precio de veinte soles –le contesté esta vez yo-
- ¡Veinte morlacos!... ¿y por qué cuesta tan caro?
- Porque es una prenda All Star, de Converse, una marca de calidad reconocida en el mundo entero –se ufanó Alfredo-
- Vaya que ustedes si son locos en serio –se burló Miguel-
A pesar de que varias personas se detuvieron a preguntarnos el precio de algunas cosas, no vendimos nada durante el resto de la tarde. Curiosamente las que más preguntaban eran las chicas, a quienes les llamaban bastante la atención los anillos y las pulseras elegidas por Vane. Por otro lado, nuestro publico objetivo, los jóvenes y adolescentes más fashion de la zona, se pasaban de largo, mirándonos a Alfredo y a mi de reojo, con algo de desconfianza, parecía que a pesar de estar sentados en el piso, llevar zapatillas viejas y de estar vestidos con ropa muy sencilla, aun lucíamos como dos jóvenes limeños disfrazados de comerciantes, éramos una farsa y nosotros más que nadie lo sabíamos, pero como todo en esta vida, sólo era cuestión de tiempo para superarlo, y llegaría el día en que las calles de Tacna y en particular las dos cuadras de este pasaje Vigil –histórico pasaje donde se firmó el acta de la entrega de Tacna al Perú en 1929–, nos terminarían de aceptar y asimilar del todo...
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PD: El texto que acaban de leer forma parte de un cuento (la verdad bastante largo, por eso no lo colgué todo) que escribí hace ya algunos años, basado en una de las experiencias mas chéveres y enriquecedoras que he tenido en mi vida, la de ser "Parchero" :)
De izq. a der.: Chibolo Figuretti, Juan El Pintor, Pintor Número 2 (no me acuerdo su nombre, lo conocimos el día que tomamos la foto y nunca más lo vimos), El Buen Miguelón (le gustaba que le digan "Micky"), EPP (El Parchero Pepín), El Buen Alfredo y El Tío Zapatero (quien muchos años después cuando regresé al pasaje, era el unico que seguía allí, cuando lo saludé no me reconoció, pero al rato que le di su propina se acordó toditito.. jaja.. no había cambiado nada..)
Ella tenía unas Converse moradas y yo unas negras… así que por una simple cuestión de lógica, era un hecho que tarde o temprano estaríamos juntos. Pero ya había pasado una semana, y luego otra, y yo aun no me había animado a hablarle, era medio cojudo en esas épocas, la verdad…
Pero no vayamos tan rápido y retrocedamos unos diítas…
Eran las vacaciones de verano del año milnovecientosqueteimporta, y mi vieja, viendo el prospecto de fumón que tenía en casa, decidió matricularme en un pequeño instituto, a estudiar la carrera de moda en esas épocas: Computación.
La verdad sea dicha, a mi me gustaba la computación. Desde los 13 años me divertía creando pequeños jueguitos en un computador atari que mi viejita me había traído de Arica. Así que cuando doña Elsa me informó que me había inscrito en un instituto, no le puse fea cara, es más, hasta me emocionó un poquito la idea.
Pero todo cambió el primer día de clases, cuando bien bañadito y oloroso, hice mi ingreso en aquel instituto del centro de Lima. Creo que no había transcurrido ni quince minutos y yo ya estaba completamente desencantado. El instituto era misio y feo (seamos honestos), el profesor era un huevón (lo odié desde que lo vi), y con respecto a las clases me había dado cuenta de que allí no aprendería nada de lo que en verdad me gustaba, no aprendería a programar, ni a diseñar, ni a crear ni mierda, y todo eso porque a mi vieja se le había ocurrido matricularme en unas aburridísimas clases de 'Office'…
Cuando por fin llegó la hora de salida, a mí lo único que me había quedado claro, era que no volvería nunca más a esas clases de mierda, ya encontraría mejores y más productivas cosas que hacer en esas horas, como irme a Galerías Brasil a que me graben música, o practicar mi flip 360 con el skate (truco que por cierto, nunca me llegó a salir carajo). Y en esas estaba, despidiéndome de ese feo lugar para siempre, cuando la vi… estaba parada a un lado de la entrada, con su carita de mala y su zapatilla morada apoyada en la pared. Debía tener como 17 años (2 más que yo, que por esas épocas tenía 15), pero eso a mi no me importó porque desde ese preciso momento, quedé templado como un becerro de aquella chica desconocida, ¿no regresar al instituto?, ¡las huevas!, tenía que seguir yendo nomás y encima quedarme todo el tiempo que pudiera para poder conocer y estar con esa flaquita..
Y ahora si volvemos al principio de esta historia, como les digo, ya habían pasado 2 semanas, y de hablarle a la flaquita nada. No se si a ustedes les haya pasado, pero a mi de chibolo, cuando una chica realmente me gustaba, me ponía más cojudo que de costumbre y me quedaba mudo. La cosa es que estaba decidido a hablarle a Sandrita, que así se llamaba la susodicha (se lo había escuchado decir a una de sus amigas), pero para mi mala suerte, Sandrita no estudiaba en mi mismo horario, yo estudiaba de 3 a 5 de la tarde, y ella de 5 a 7, o sea que ni con el horario la había chuntado mi vieja!, todo era más difícil para su amigo ECHP (en esas épocas, El CHibolo Pepín), ya que solo tenía aproximadamente 10 ó 15 minutos (entre mi salida y su entrada) para intentar hacerle el habla..
Pero cuando las cosas tienen que pasar, pasan, y un día que nunca olvidaré, me la pasé toda la primera hora de clases, lucubrando como conocer a Sandrita, “Ya basta de mariconadas carajo, hoy mismo te quitas un poco más temprano, sales y le hablas, no hay de otra”, y así pensando huevadas estaba, cuando de pronto sentí un lapicero en mi espalda, “¿Qué fue, qué pasó?”, le dije a Miguel, el pata que se sentaba atrás mío, y al toque este me indicó la pizarra, donde el profesor me estaba mirando con cara de asado..
“Señor, hace como 2 minutos estoy que le digo que conteste una pregunta, y usted está todo ido, pensando en los huevereques del gallo seguramente…”, (todo el salón ríe), “Por favor, le repito la pregunta, ¿Cuál sería la formula para hallar el promedio ponderado en esta serie en Excel?”, entonces yo me quedé mirando la pizarra por un largo rato con cara de cojudo sin decir nada, porque no entendía ni mierda de Excel, ni de computación en general, porque yo a la única que me quería 'computar' era a Sandrita, la chica con cara de mala y zapatillas chéveres que entra a las 5 profesor, y yo en vez de estar afuera con ella intentando hablarle, estoy aquí mirando su cara de huevón profesor, porque vaya que usted está cagado profesor, porque yo 'cuando sea grande' profesor, no voy a ser ni cagando como usted, yo no voy a enseñar esta mierda de Office en un instituto 'medio-pelín', yo voy a estudiar Publicidad en la Toulouse y voy a trabajar de creativo en una empresota y voy a ganar un sueldazo y voy a tener mi carrazo y mi casota y mi esposota y…
- Señor, ¿hasta qué hora cree que le vamos a esperar, va a responder la pregunta o no?
- No, profesor…
- Ok, preguntémosle a alguien con cerebro esta vez…, (todos vuelven a reír), Alumno Demóstenes, haga el favor de responder la pregunta que le hice a su compañero
- =AVG(A1:A5)…
- ¿Ya ve qué simple señor?, ¿eso no puede hacer usted?
Como dije al principio de la historia, mi relación con el profesor fue mala desde el comienzo, supongo que yo le caí mal porque del saque se dio cuenta de que mi interés por su curso era nulo. Y a mi él no me caía por muchas razones (todas estúpidas y superficiales), se le notaba pedante, acartonado, creído, siempre iba a dictar clases vestido con sus zapatitos marrones bien lustrados, su pantalón crema medio ajustado, y su camisita celeste manga corta bien planchadita, planchadita como su pelo, el cual usaba todo para atrás bien peinado con harto gel. Era un tipo joven el profesor, debía tener máximo unos 27 años, lo recuerdo alto, trigueño, bien plantado…
Pero bueno, a la mierda con el profesor, sus insultos cojudos no me iban a afectar, porque esa tarde a la salida yo tenía una cita con el destino, el destino se llamaba Sandrita, usaba converse moradas y yo le tenía hartas ganas, así que saliendo nomás me fui al toque al baño, me lavé un poco la cara, y me miré al espejo, “Hoy día es el día huevón, así que sales y le hablas, nada más”, así que salí del baño, bajé por las escaleras y la busqué con la mirada, pero no logré ubicarla, no estaba por ningún lado, no era posible, “No era posible que justo hoy que estaba decidido a hablarte no vinieras Sandrita, eres mala, me cagas la vida carajo, me la cagas…”, cuando de pronto, una voz femenina sonó detrás mío, y me dijo “Hola”…
Díganme mentiroso, estafador, cuentero, florero, lo que quieran, pero en serio les digo, que era la misma Sandrita en persona. Teniéndola frente a mí me di cuenta de que era unos centímetros más alta que yo, “pero eso no importaba, en un par de años yo crecería más y la pasaría, así es la naturaleza carajo, las mujeres desarrollan más rápido que los hombres pero luego allí se quedan, en cambio nosotros crecemos hasta los 18…”, pensaba yo todo cojudo mientras ella me miraba divertida…
- Oye chibolo, me puedes hacer un favor…
(¿Chibolo?)
- Si, mira, ¿tú conoces al profesor Zanetti?
(¿Profesor Zanetti?)
- ¿Ah?... si, si… yo conocer… Zanetti… profesor… mío
- Chévere entonces, mira, entra y dile que Sandra lo está esperando en el laboratorio ¿ya?
- Es queeeee…
- Ya pues… no seas malito, ¿ya chibolo bonito?, yo aquí te espero…
Con lo de “chibolo bonito” me cagó, así que contra todo pronóstico, le estaba llevando un recado de mi hembrita al profesor Zanetti, que así se llamaba el hijo de puta de mi profesor, “porque estaba claro para mi que Sandrita era mi hembrita, bueno, y si aun no lo era, lo sería de aquí a un tiempo corto, porque si pues, no me gustó que me dijera chibolo, pero al menos me veía bonito, y eso ya era algo positivo, así que tiempo al tiempo nomás, yo me la sabría ganar a Sandrita, que ahora que la he visto de más cerca, hasta los ojitos un poco claros tiene, ¿y que rica que está por detrás no?, nada que hacer que tengo buen gusto carajo, así que ahora llegando a mi casa, me meto dos ‘harakiris’ en su nombre, temporalmente nomás eso sí, porque como dije antes, en corto tiempo, ya no tendría la necesidad de hacer eso porque ella sería mi hembrita oficial, la más oficial de las oficiales”…
Cuando llegué al salón mi profesor no estaba, así que lo odié más aun, porque justo en este momento en que en verdad me iba a servir de algo conocerlo, no estaba en su sitio este huevón, “Ta' mare, ¿Y ahora?, ¿Cómo le hago el favor a mi Sandrita?, que seguro quiere hablarle de sus notas o algo así, porque seguro que este huevón del profe la odia como a mi, porque con esa pinta que tiene, segurito es un poquito relajada la pobre, y como a mi, no le entran las formulas del Excel de mierda en la cabeza”…
Así que bajé a la primera planta del Instituto pero Sandrita ya no estaba, “Putamadre, ¿y donde se metió?”, entonces se me ocurrió que como me había demorado mucho, ella se había adelantado y se había ido de frente para los laboratorios, “Esperando tal vez que yo, su futuro enamorado, llegaría de la mano con el profe, para que juntos lo convenzamos para que le suba un poquito la nota o lo que sea”.. Fue entonces que caminé presuroso hasta el laboratorio, abrí la puerta sin tocar, y los vi… el profesor estaba apoyado en el pupitre y tenía a Sandrita cogida de la cintura, se estaban besando…
Todo pasó muy rápido, ellos voltearon para verme pero yo ya había desaparecido…
Aquella fea tarde, de ese feo verano, salí de ese feo instituto para nunca más volver, y me fui caminando por toda la avenida arequipa, sintiendo como si algo hubiera reventado dentro de mi pecho, hasta que llegué a la playa, y una vez allí, me quedé mirando el mar hasta que se hizo de noche…
Fin.
PD1: Me acordé de esta historia ayer, cuando vi a una linda chica con unas All Star moradas en el Centro Comercial...
PD2: Tiempo que no publicaba una historia tan larga, espero que no los haya aburrido mucho...
Solo para comentarles que el día de hoy estoy de blogger infiltrado en el Blog "Mujeres de Mundo", o sea, hoy soy un "Hombre de Mundo"!! jajaja... Así que si disponen de algo de tiempo y/o no tienen nada mejor que hacer, pueden darse una vueltita por allí y leer el post que he colgado hoy en horas de la madrugada (para que quede claro que yo soy un hombre que cumple con su palabra, jum!)
Así que nada, espero de todo corazón que el post al menos los entretenga un poquito, aqui les dejo el link...
BUEN FINDE!!
Siempre he creído que el bailar, es una de las cosas más extrañas y divertidas que existen en la vida. Y desde que tengo uso de razón, siempre me ha gustado mover el esqueleto al compás de una canción que me vacile.
A la K también le encanta bailar, lo malo es que no le gusta la misma música que a mi, y esto hace que siempre nos sea difícil encontrar un lugar donde nos divirtamos los dos por igual...
Como a papá y a mamá les gusta bailar, es natural que al producto de ambos también le guste ¿no?, es así que nuestra Cami (“Luz del alma mía, luz de donde el sol la toma”) nos ha salido bien alegrona y bailarincita la niña, gracias a Dios… El único “problema” con mi cachorra, es que debido a la influencia de ambos ritmos musicales, sus bailes por lo general, son una extraña mezcla de los pasos (elegantes y coordinados) de su madre, con los movimientos (mas bien algo torpes) de su padre, lo cual a mi y a la K cada vez que la vemos, primero nos hace matar de la risa y segundo nos pone recontra contentos porque notamos que nuestra hija crece libre y sin inhibiciones de ningún tipo...
Siempre que la Cami escucha una canción que le gusta, automáticamente se para sobre su cama (totalmente en contra de nuestras recomendaciones) y se pone a bailar y saltar como si de pronto todo su pequeño cuerpecito hubiera sido invadido por un maravilloso torbellino de energía y alegría… esto sucede desde que era pequeña y la he grabado un montón de veces haciéndolo…
Desde hace días que a la Cami se le ha pegado una canción, una canción que yo al principio no le paraba bola, pero ahora de tanto que la he escuchado, también se me ha pegado, lo cual me parece recontra loco porque de alguna forma, es la primera vez que la Cami logra “influenciarme” musicalmente…
Debido a ello el día de ayer se me ocurrió hacer un video divertido con esta canción, he tratado de traducir un poco la letra para que se entienda el mensaje de la misma, el cual por cierto me parece muy chévere...
Fin.
PD1: Hoy fui a ver a mi abuelita después de muuucho tiempo y me sentí muy bien, te quiero mucho abuelita!!!
PD2: Las chicas de "Mujeres de Mundo" me han invitado a escribir en su Blog este viernes y me han dicho que puedo escribir sin censura y de lo que me de la gana... (Ya se fregaron!!!! jajaja)
PD3: Que todos tengan una linda semana!!!!
Ya era casi de noche, estaba feliz de la vida escuchando música en mi cuarto, cuando de repente la puerta se abrió de un empujón y entró mi madre desesperada, "¡Rápido! ¡Sube a la azotea!", me gritó nerviosa. Al instante salí corriendo de mi cuarto y a grandes trancos subí por las escaleras, pero cuando llegué a la azotea ya era demasiado tarde, el cuadro que presencié era aterrador...
Mi madre le compró el cachorro a una vedette de la tele y esta misma en persona me lo trajo a la casa como regalo por mis veinte años, ¿qué quieren que les diga?, mi madre siempre ha sido así, una trome con los regalos. Tenía un ojo celeste y el otro marrón, así que no dudé un segundo y le puse "Manson" (como el rockero Marilyn Manson, que tenía los ojos del mismo color).
Manson y yo nos volvimos inseparables. Yo le hacia su comida, lo bañaba, lo entrenaba, recogía lo que rompía (que no era poco) y lo sacaba a pasear 3 veces al día para que corriera e hiciera sus necesidades. Manson era un perro feliz, bastaba verlo para darse cuenta, era un Siberian Husky enorme, hermoso y lleno de vida, demás está decir que yo lo adoraba...
Mi madre compró a las "chichirimuchis" una mañana en el mercado, eran cinco y vinieron en una cajita de cartón. Los primeros meses mi madre les hizo un espacio tibio en su cuarto y las alimentó con amor, pero cuando las chichirimuchis empezaron a crecer, ordenó a mi padre construirles un pequeño corral en la azotea. Cuando le preguntamos a mi madre porque les había llamado así (con ese nombre tan gracioso), mi madre respondió que cuando era pequeña ella tenía unas gallinas que se llamaban así, demás está decir que mi madre adoraba a sus chichirimuchis...
Había sangre y cuerpos mutilados por todos lados, algunas de ellas no habían muerto del todo todavía y se desangraban nerviosas haciendo espasmos en el piso, caminé con cuidado entre ellas para no pisarlas, me dio tanta pena verlas así que me puse a llorar. En un rincón de la azotea, como escondido, estaba Manson con las patas y el hocico manchados de sangre, me le acerqué lentamente y me gruñó (mi perro nunca me había gruñido en su vida), cuando estuve lo suficientemente cerca noté que aun tenía a una de sus victimas viva cogida del cuello... todo pasó muy rápidamente, el golpe que le di en el hocico para que la suelte, el aleteo desesperado de la gallina, el mordisco que Manson me dio en el brazo, los dos escobazos que mi madre le dio para que me soltara, los ojos rojos de mi perro mirándome con odio, el tristísimo llanto de mi madre viendo a sus gallinas muertas...
Al otro día muy temprano, antes de irme a la Universidad, me dirigí hacia la casita de Manson, no había podido dormir casi nada en la noche, habia tenido pesadillas feas con animales muertos. Cuando me quise acercar Manson se alejó de mi (debido al golpe de ayer me había cogido miedo), me le acerqué lo suficiente y comencé a acariciarlo en el lomo, "Tranquilo, no temas, todos sabíamos que le tenias ganas a las gallinas desde hace tiempo, la culpa es de nosotros por olvidar cerrar la puerta de la azotea... Yo te quiero mucho perrito, ¿sabes?, tú eres mi mejor amigo, (Manson me lamía la herida de mi brazo y me miraba como si entendiera todo lo que yo le decía), tu eres un lobito y tú naturaleza es la de un cazador, y yo no puedo hacer nada contra tu naturaleza, yo te quiero así como eres...", acto seguido besé a mi perro en la boca como siempre lo hacia y me fui a la Universidad a estudiar mas tranquilo...
Fin.
PD1: En la foto aparece mi madre con Manson a los pocos días que me lo regaló / El video es de hace mil años, y es el único que tengo donde aparece mi querido perro por algunos segundos..
PD2: Mi perro Manson es un personaje recurrente en mis historias, cuando murió (a los cinco años) juré que nunca más iba a tener un perro en mi vida, su cuerpecito está enterrado en el jardín de la casa donde vivo actualmente..
PD3: En la película "Amores Perros" hay una escena en la que un asesino apodado “El Chivo” le perdona la vida a un Rottweiler que mató a todos los perros con los que él vivía, esa escena me parece una de las mas alucinantes que he visto en una película, por todo lo que significa para mi, por todo lo que me hizo sentir…
Eran como las 7 de la noche cuando Alfredo me comunicó que María (mi ex enamorada) estaba en su casa haciendo unas tareas. Así que me lavé la cara, me cepillé los dientes, me eché algo de colonia y me dirigí hacia la casa de mi amigo.
Alfredo propuso abrir un trago del bar de su papá y para mi sorpresa María accedió a bebérsela con nosotros. Minutos después, luego de acabarse la botella, Alfredo se fue a comprar más trago al grifo, la idea era que nos dejara solos por varios minutos…
No fue difícil regresar con María (es más, apostaría que ella y Alfredo organizaron esto de la "chupeta" para que regresemos). Bastante influenciados por el alcohol, comenzamos a pedirnos disculpas por todo lo que había pasado y luego a acariciarnos y besarnos. Esa noche (para mi sorpresa) María se mostraba mas calentona que de costumbre, así que para no desaprovechar aquella oportunidad "única", le propuse hacerlo en el cuarto de los padres de Alfredo.
Al principio no quería, pero al final se rindió ante mis alegatos. Así que juntos y cogidos de la mano, ingresamos al cuarto de los padres de Alfredo y nos echamos en la cama. Comencé a desvestir a María con algo de torpeza, ella me detuvo, se puso de pie al lado de la cama y comenzó a sacarse la ropa ella solita muy despacio, yo hice lo propio echado en la cama, y mientras lo hacia, recordé lo que había hecho ese mismo día en la tarde, tan solo algunas horas antes de que recibiera la llamada de Alfredo...
Estaba en mi universidad, había ido a dar una practica y justo cuando me retiraba había ido a comprar un cigarro al quiosco de la facultad de letras, allí estaba ella, la chica guapa que atendía, no saben como afectaba mis hormonas esa mujer, era preciosa y tenia un cuerpazo, valgan verdades, yo solo caminaba ese largo trecho que separaba esa facultad de la mía para pedirle un cigarro y verla voltearse, para verle ese trasero hermoso que la madre naturaleza le había regalado, y con esa imagen en mi mente, había llegado a mi casa, me había encerrado en el baño y me había masturbado dos veces pensando en ella, lo peor de todo fue que... luego de eso no me había bañado...
María y yo estamos desnudos en la cama, nos estamos besando, estamos sudando, y en eso, un olor fuerte emerge del centro de nuestros cuerpos, un olor desagradable, rancio, soy yo, es mi cuerpo, es mi área genital aun sucia delatando la travesura solitaria de la tarde, no podía concentrarme, estaba seguro de que ella lo podía percibir también, y eso me desconcentraba, me avergonzaba, me "empequeñecía". No pude lograr una erección permanente esa noche, tenía a la mujer mas sexy del mundo encima mío y mi "compañero" no respondía a las expectativas, era una situación horrible...
-¿Qué pasa amor? –Me dijo ella-
-Nada, nada, es solo que… (¿Le cuento?... Noooo… ¿Como le cuentas eso a tu enamorada?)
-¿Solo que…?
-Es solo que estoy nervioso porque en cualquier momento llega Alfredo –Mentí-
-Oye Mario... tienes un humor bastante fuerte no? –Agregó risueña-
No pude más, me incorporé, la alejé de mí y me empecé a vestir, ella algo confundida empezó a hacer lo mismo. Como Alfredo no venia, salimos los dos a la calle a buscarlo y cuando lo encontramos, María anunció que debía irse (al otro día muy temprano debía regresar a la Escuela de Policía). Nos despedimos los tres en una esquina, la vi alejarse preciosa, con sus jeans ajustados que marcaban el bonito cuerpo de mujercita de dieciocho años que minutos antes había estado encima mío desnudo...
-¿Y loco? ¿Y?... ¡Cuéntamelo todo! –dijo Alfredo excitado-
Pensé un poco, recordé lo sucedido…
-¿Y que pues huevón?, ¿Qué crees?
-Regresaron obvio, porque estaban de la mano, pero… ¿Estuvieron?... o sea… Ya tu sabes…
Callé por un momento, me acomodé un mechón de cabello grasoso que caía sobre mi frente…
-¡¡Y no va che!!
-Jajajajaja... ¡Ese mi Marito Carajo!... Ya, ahora cuéntamelo todo compadre, quiero detalles ah, ¡detalles pormenorizados!
-¿Sabes que loco?, quiero una chela, se me ha antojado una chela, con una chela adentro, te cuento lo que quieras ¿ok?
-Ok, vamos…
Nunca hice el amor con María, a los pocos meses, ella me dejó por un oficial de la policía bastante mayor que ella, un tipo con carro que hizo lo que yo no pude y la embarazó antes de cumplir el año, un tipo con el que se casó y hasta ahora vive, y que por lo que parece les va muy bien, me alegro por ella, juntos tuvieron dos hijas lindas...
Cada vez que María me ve, me saluda con la mejor de sus sonrisas... hasta ahora me sonrio con la idea que ella aun sigue teniendo de mi: "que tengo un humor fuerte"...
Luego de muchos años le conté a Alfredo la verdad de la historia y no lo podía creer, "Que tal pajero me resultaste Marito ah", me dijo, para luego cagarse de risa en mi cara...
Fin.
PD1: El video adjunto pertenece a la legendaria banda peruana LeuZemia, la canción se llama "Al Ramerio" y creo que la dedicatoria que los músicos hacen al inicio le calza perfectamente al personaje de este post jajaja...
PD2: Esta historia fue escrita hace como cinco años y estuvo colgada por mucho tiempo en este Blog... nunca nadie la leyó ni comentó...
PD3: Cuando le preguntas a un hombre si alguna vez se ha masturbado la mayoría te responde que si, pero cuando le preguntas a una mujer sucede todo lo contrario, la gran mayoría te responde que NO... ¿Porqué ah?...
Tuve que renunciar a mi chamba para poder tener "vacaciones", se que suena estúpido, pero así fue. Hace un mes entré decidido a la oficina de mi Jefa y le dije: "Nina, renuncio..", mi Jefa no atinó a responderme nada, solo se me quedó mirando como si yo hubiera perdido la razón. El paso siguiente fue redactar una carta de renuncia donde especifiqué claramente "que no me iba de la empresa por cuestiones de índole económico, sino por motivos estrictamente profesionales", siempre me ha sonado más "cool" poner eso...
Llegó el viernes 11 de septiembre y con él, mi último día de chamba en ibm, los amigos que me quieren me organizaron un almuerzo de despedida y por la noche me fui a beber y celebrar mi "libertad" en el Bar Yacana...
La mañana del sábado amanecí contento, estaba desempleado pero extrañamente feliz. Al fin tenia tiempo para hacer las cosas que realmente me gustan, así que comencé el día con un rico desayuno que me preparó la K (café con leche y 2 panes con huevo frito) y luego fugué al Sauna. En ese antro del relax estuve por 3 horas, sudando como cerdo en la cámara de vapor, tirado como vaca en el yacuzzi de hidromasajes y jateando como lirón en la sala de descanso. Por la tarde me fui a polvos azules, allí compré varias peliculas y dejé mi celular para que lo arreglaran (ya tengo celular por si acaso).
El domingo por la mañana me levanté muy temprano y escribí el post "Sueños" (que por ahí algunos de ustedes ya leyeron). No se ustedes, pero yo para escribir tengo que contar con absoluto silencio, lo cual significa que tanto la K como la Cami deben estar dormidas. Luego de un almuerzo delicioso (bistec con arroz, ensalada y choclo con queso) nos tiramos toda la familia a la cama a ver videos. Vimos "Escuela de Rock", que es una película que a todos nosotros nos encanta, sobre todo a la Cami, que incluso se sabe varios de los diálogos completos y eso a mi me hace cagar de risa y me pone recontra orgulloso...
De Lunes a Viernes me la pasé haciendo las cosas de la casa (llevar a Cami al colegio, a la K al trabajo, limpiar un poco la casa, lavar la ropita, etc etc), haciendo algunos tramites, fui a la Clínica a que me viera el traumatólogo y me dijera porque desde hace meses siento un agudo dolor en varios de mis dedos. El doctor me dijo que debido a mi trabajo (me la paso tecleando todo el puto día) tenía varios de los tendones inflamados, así que me recetó unas pastillas, una crema desinflamatoria y hacer baños en agua tibia con sal (todo esto lo vengo haciendo todas las noches con puntualidad y he sentido una considerable mejoría, lo cual me pone muy contento).
El día viernes en la tarde decidimos con la K tener un día entero para nosotros solos, así que dejamos a nuestra bebe en casa de mis suegros (benditos sean) y nos fuimos al cine a ver "Mancora" (que hace tiempo que la quería ver), lamentablemente llegamos tarde y no nos quedó otra que entrar a ver "Tarata". Las actuaciones estuvieron cumplidoras pero el argumento me pareció muy soso y en ocasiones hasta aburrido. Al final de la película nos salimos riendo del Cine porque un señor que estaba sentado detrás de nosotros (y que había ido a verla con toda su familia) dijo algo así "¿Tarata?, ¡De Tarados nos han visto la cara con esta película!"..
Luego de ver la película nos fuimos (oootra vez y a solicitud de la K) al Sauna, y luego de un par de horas, bien limpiecitos y relajaditos, nos fuimos a tomar unos tragos al mejor lugar que tiene Los Olivos para tal fin: "El Casa Blanca". Regresamos a la casa golpe de una y media de la madrugada, estábamos algo picaditos (la K se habia tomado un daiquiri de fresa tamaño XL y yo me habia empujado dos jarritas de cerveza) así que como ustedes supondrán.. hubo que cerrar la noche "como manda el manual"... ;)
Fin.
PD1: Mi semana de “vacaciones” termina hoy domingo mientras escribo estas líneas. El día de mañana (Lunes 21) empiezo a trabajar en otro sitio. Luego de trabajar 9 años de mi vida en el sector Privado comenzaré una nueva etapa en el sector Público, ya se enterarán del lugar (y de cómo me está yendo) en un siguiente post...
PD2: El siguiente video es un fragmento de la película “Escuela de Rock”. La cual trata de un guitarrista afanoso (Jack Black) a quien botan de su banda y se pone a trabajar de profesor sustituto en una Escuela Primaria. La película es un cague de la risa de principio a fin. Para los que no la han visto en verdad se las recomiendo. A continuación una de las partes más divertidas de la película, en ella aunque no lo crean, aparecen varios amigos bloggers cuando eran niños, a ver si adivinan cuales jaja
Sueño con trabajar en algo que realmente me guste.
Sueño con tener un muñequito de “El Vengador”.
Sueño con tener una casa bonita, con gimnasio, sauna, piscina temperada y (lo más importante de todo) un enorme jardín donde puedan jugar mis nietos con mi futuro perro “Manson 2”.
Sueño con alcanzar una posición económica que me permita hacer un poquito más felices a todas las personas que amo...
Sueño con poder vencer mi miedo a las alturas y tirarme desde un avión en paracaídas amarrado a la mujer que amo...
Sueño con nadar en mares turquesas, acariciar un león y hacer el amor en un castillo.
Sueño con conocer Roma, Londres, Tokyo y New York (y en todos esos sitios comprarme un polito).
Sueño con que me entreviste Jaime Bayly y que me firme todos sus libros (hasta los piratas).
Sueño con poder enseñarle Física (Ciencia) al quinto año de mi colegio y no cobrar ni un sol por ello.
Sueño con que mi hija sea escritora, diseñadora ó rockera (o si se puede todo junto).
Sueño con poder cantar “The World I Know” en una gran fiesta celebrada en mi honor.
Sueño con tomarme unos tragos con Ed Roland y poder decirle (y que me entienda) lo mucho que significó su música en mi vida.
Sueño con envejecer dignamente.
Sueño con poder salir a correr todos los días, y correr y correr, sin preocuparme del tiempo, sin importarme a donde voy.
Sueño con escribir un libro donde pueda contar todas las aventuras que me han pasado en la vida y que todas ellas encajen de una manera armoniosa y perfecta.
Sueño con hacer algo en la vida que pueda inspirar a otras personas a ser mejores de lo que ya son...
Se harán realidad, imposible de no hacer,
imposible de no hacer...
Fin.
PD: El tema se llama "Dreams" (Sueños) y viene a cargo de "The Cranberries", a esta versión en particular (tocada en el Woodstock 94) le guardo mucho cariño...
El borracho va y viene del baño, bebe copa tras copa y enciende pucho tras pucho. El borracho se pasea de un lado a otro, aplaude a todas las parejas con desmedido entusiasmo y luego (para terminarla de cagar) improvisa un brindis que todos escuchan entre burlones e impávidos...
El borracho sale de la fiesta sin despedirse de nadie, huye porque sabe que en cualquier momento hará algo de lo que luego se arrepentirá. El borracho sube torpemente a su auto, lo enciende, y transita por las calles de Lima, alcoholizado y sin brevete, hasta que llega a su antiguo barrio...
En vez de ir a la casa de sus padres a descansar, y agradecer a la vida el hecho de haber llegado vivo, el borracho llama a los celulares de sus mejores amigos porque quiere beber con ellos, hace tiempo que no los ve y los extraña.. o tal vez.. lo único que quiere es seguir bebiendo...
El borracho y sus amigos llegan a la bodega del barrio con la música a todo volumen. El borracho se siente feliz y poderoso de poder financiarles el trago a todos. Cuando el borracho se junta con sus amigos le da por hablar y hacer tonterías, cosas estúpidas que (él cree) dan risa, cosas que nadie (así nomás) se atreve a hacer...
Unas horas después (cuando ya es de madrugada) los padres del borracho reciben la llamada de un vecino que les dice que su hijo está haciendo escándalo en la esquina y no deja dormir a nadie...
Los padres del borracho salen molestos de su casa y van hacia la esquina, su padre le quita las llaves del carro y su madre se pone a resondrarlo delante de todos sus amigos. El borracho entonces, al verse derrotado por las circunstancias, recurre a un último acto de payasada: Se baja el pantalón y se pone a orinar delante de su madre...
(Una vez, hace muchos años, el borracho golpeó a su madre en el rostro, el borracho sufre cada vez que se acuerda de eso, pero piensa que todo en esta vida, hasta la experiencia mas horrible, ocurre por "algo"... nunca más lo hizo y nunca más lo volvería a hacer...)
La madre no aguanta más, coge de los pelos a su hijo y a punta de cachetadas y empujones logra meterlo a la casa...
...
Minutos después, echado en la cama que solia ser suya, el borracho escucha a lo lejos las carcajadas burlonas de sus amigos, quienes continuan en la esquina, bebiendose el trago que él compró, como si nada hubiera pasado...
Fin.
PD1: Como Soundtrack de este post los dejo con uno de mis temas favoritos de The Prodigy, se trata de un video que muestra (de forma muy cruda) hasta donde se puede llegar en una noche desenfrenada de alcohol y drogas, el tema se llama Smack My Bitch Up... (guarda que tiene sus escenitas fuertes) (checken el final que es muy bueno)...
PD2: El sábado en la mañana el buen Dammy me llamó al celular para decirme que en la página central del Perú 21, había aparecido una pequeña nota de este blogcito... 
No puedo negar, que el ver la imagen impresa de mi engendro me alegró y mucho, pero luego me di cuenta de que habian corregido la palabra "beluchi" (de mi sección "Acerca De") por "Bellucci", supongo porque se imaginaron que me refería a la actriz Monica Bellucci, y nada que ver, porque cuando escribo "beluchi" yo me refiero a un trago que inventamos mi amigo y yo a finales de los 90s, cuyo nombre es la unión de los nombres de dos chicas que nos traian locos por aquellas épocas: Belú y Luchi, incluso hay un post que escribí de eso por aqui... Pero nada, igual muchas gracias al diario por la mención :)

