Lalo era alto, flaco, de cabello marrón lacio y largo, nariz afilada, de aspecto relajado, siempre con una sonrisa chueca en la cara, por esas épocas tendría como dieciocho años y andaba siempre con un gorro de vaquero en la cabeza…
Los chiquillos de mi cuadra admirábamos mucho a Lalo, lo admirábamos por como jugaba al futbol, por la forma como peleaba, por las bromas pendejas que hacía y por lo bien que se vestía… pero sobre todo… admirábamos a Lalo, por todas las chicas bonitas con las que siempre paraba…
Cuando Lalo pasaba por nuestra cuadra todos lo saludábamos con respeto “Habla Lalo” y él nos contestaba quiñándonos el ojo y con su sonrisa rara “Y muchachos?” y todos nos sentíamos orgullos porque Lalo nos conocía y nos pasaba la voz…
Lalo paraba siempre con el mismo grupo, otros muchachos Surquillanos que lucían parecido a él y que por las tardes, a eso de las 6 pm, se desaparecían en un Volkswagen amarillo rumbo a las calles de Miraflores y regresaban bien de noche con la mochila llena de relojes, zapatillas y skates importados… cosas alucinantes que luego nos remataban a los chiquillos del barrio…
Pero hubo un día en que Lalo desapareció del mapa y tiempo que no se le veía por la cuadra, le pregunté a mi hermano mayor y me dijo con la educación y la prudencia que lo caracterizaba “A ese weon del Lalito lo han metido en cana por choro”…
...
Pasaron como dos años para volver a ver a Lalo, yo estaba en la calle conversando con mis amigos cuando lo vimos aparecer en la esquina, al principio no lo reconocimos, pero luego cuando otros chicos grandes se acercaron a saludarlo supimos que era él.
Estaba excesivamente flaco y con el pelo muy corto, vestía ropas feas y tenía la cara huesuda y llena de marcas producidas por un acné que antes no tenía, lucia como enfermo… Luego de que terminó de hablar con esa gente pasó por nuestro lado, pero cuando lo saludamos no nos respondió, se pasó de frente mirando el suelo con destino a su casa…
Cuando llegué a la casa le conté a mi hermano que había visto a Lalo en la calle y mi hermano me respondió “Bien feo está el conchasumare no? la gente dice que en la cárcel se lo han cachado y lo han dejado medio loco”
Una noche de la semana siguiente yo estaba solo en la esquina con mi skate, estaba practicando unos trucos que había visto en un video cuando de pronto vi que alguien salía de un callejón y se acercaba a mí, llevaba pantalones anchos y una capucha, cuando estuvo lo suficientemente cerca noté que era Lalo… “Habla Lalo” lo saludé, pero él no me contestó, me quedó mirando de forma rara, como si no me conociera, luego de un rato me dijo “Chibolo préstame tu skate”…
Yo tenía 13 años pero no era cojudo, sabía que si le prestaba mi skate a Lalo no lo vería más, sabía que Lalo estaba fumadazo y no se acordaba quien era yo, sabía que en cuanto Lalo se subiera a mi skate correría a venderlo para comprar más de esa cosa que fumaba desde que salió de la cárcel, y si yo no me dejaba seguro me iba a pegar (como seguro le pegó al chiquillo a quien se lo robó años atrás para vendérmelo a mí)…
Me sentí solo, pequeño, débil y con mucho miedo en aquella esquina oscura… “Ya pe suelta, doy un paseo al toque y regreso” dijo haciéndose el buena gente… “No pe Lalo, justo ya me iba a quitar a mi casa”… “¿Cómo? ¿No me vas a prestar?” dijo esta vez sujetándome del brazo, mirándome con esos feos ojos rojos…
De pronto se escuchó un silbido a lo lejos y ambos volteamos a ver de dónde provenía… en la puerta de mi casa apareció la figura de mi hermano mayor, “Apúrate oe carajo! A tragar!”…
Lalo me soltó el brazo y me preguntó “Eres hermano de patevieja?”, “Si” le respondí, aun asustado… Luego me soltó el brazo y se fue caminando balbuceando “Ese patevieja… cague de risa es…”
ECHP está sentado en la mesa de su sala estudiando para un examen del colegio, su hermano a pocos metros mira la televisión, ambos están solos en la casa…
-Qué examen tienes mañana "mierdita"? (así le llamaba de cariño su hermano)
-Química
-Asu mare tan rápido?, cuando yo era chibolo eso recién nos lo enseñaban en 3ro de media
-Las cosas han cambiado pes...
-Oe pero... (acercándose)... Para qué estudias tanto si al final tú ya sabes de qué vas a trabajar...
-Jajaja.. Ya vas a empezar con esa wada...
-Claro pe, tú ya sabes cuál va a ser tu chamba para toda la vida si o no? (sonriendo)
-Ni cagando huevón, primero muerto!
-Tu vas a ser como mi causa "el gordo" del mercado, si o no?, ESE ES TU DESTINO!!
-NOOOOOOOOOOO!!, JAJAJAJA (ahora su hermano le pega en el hombro jugando)
-TU VAS A SER "GUACHIMAN DE PINBALL" MIERDA!!
Afortunadamente para ECHP en esos momentos hace su aparición en la pantalla la espectacular Sabrina con su "Boys, boys, boys...", al instante su hermano lo suelta, se tira al sofá, coge un cojín y se queda mirando la pantalla con cara de cojudo...
Fin.
PD: Para quienes se quieran relajar un poquito, aquí les dejo el video ;)
Tenía 19 años y entraba con mi hermano mayor a Ripley de San Isidro. Por esas épocas mi hermano tenía un buen trabajo en una empresa constructora y cada vez que iba de compras me decía que lo acompañe para comprarme algo a mí también. Luego de casi una hora de recorrer la tienda ambos salimos con una bolsa inmensa bajo el brazo.
Caminábamos hacia la Av. Javier Prado por Begonias, cuando en la acera de en frente vimos a una chica muy bonita conversando con dos patas, los 3 iban muy bien vestidos, así que mi hermano y yo seguimos caminando como si nada. Habremos avanzado unos 15 pasos y de pronto (no sé porqué) se me dio por voltear a verlos, y fue allí que me di cuenta de que la chica se estaba quitando los aretes y se los estaba entregando a uno de los tipos, luego hizo lo propio con el reloj y algo que se sacó del cuello. Al toque le pasé la voz a mi hermano, quien para sorpresa mia tiró su bolsa al suelo y cruzó la pista corriendo con dirección a los ladrones, yo recogí la bolsa y corrí detrás de él. Como los ladrones se iban caminando como si nada los alcanzamos rápido, entonces mi hermano se les cuadró en frente y les dijo tranquilo “Denme las cosas que le han robado a la chica”...
Los tipos miran alrededor (hay algunos curiosos que miran pero nadie parece querer meterse), nos miran de arriba a abajo a mí y a mi hermano y luego se miran entre ellos confundidos, mi hermano ahora grita “¡Apúrense mierda!”. Y entonces los tipos calladitos, sin decir nada, sacan las cosas de su bolsillo y colocan en la mano de mi hermano todo lo que le habían robado a la chica: un reloj, un collar, un par de aretes y una bonita billetera de cuero color verde limón. Luego cruzan la avenida Javier Prado y desde el otro lado nos quedan mirando furiosos. Solo entonces mi hermano voltea a verme y coloca las cosas en mis manos, “Anda corre, devuélveselos a la chica” me ordena. Entonces yo empiezo a correr a toda velocidad hacia la chica y como a 2 cuadras de distancia (porque ya se iba) logro alcanzarla… “Hola!, mira, aquí están tus cosas!” , le dije devolviéndole sus pertenencias..
La chica me mira sin poder creer lo que le decía y con las manos aun temblando del susto me recibe sus cosas… “Gracias”… me dice bajito, y yo le regalo la mejor de mis sonrisas para que se calme porque se le nota que aun está recontra asustada y luego me doy media vuelta y regreso corriendo feliz hasta donde está mi hermano…
Fin.
PD: Hace como 2 años conté esta anécdota en una reunión familiar, todos estábamos medio borrachos y cuando terminé de contarla mi hermano dijo “Ya ni me acordaba de esa huevada” y todos se rieron. Entonces yo me acerqué donde mi hermano, lo abracé y le dije “Te quiero como mierda, tu siempre has sido mi héroe”, mi hermano me acarició la cabeza, me dio un beso en la mejilla y luego me dijo “Ok, pero ya no chupes ya mierdita?”…
La versión 2009 de mi cumpleaños estuvo de la putamadre :) :) :) :) :) . Como siempre. Toda mi vida he pensado que el cumpleaños de uno es un día muy especial (joder, ¡ese día nacimos!) y en mi caso siempre trato de pasarla lo mejor que puedo. Por lo general siempre pido vacaciones y me quito de viaje, pero eso fué imposible ahora porque como ustedes saben (bueno, los que leen este blog con alguna frecuencia) últimamente ando un poco bajo de fichas. Así que a la K se le ocurrió que pasara mi cumple en ZeVIIen (su discoteca favorita. Ojo, no la mía. La mía es un antro de rockeros noventeros fumones que queda más allá jaaaaaaa). Y bueno nada, que allí recibí las 12 en compañía del amor de mi vida (la preciosa K…, quien cada día se pone más guapa la condenada :) y los mejores amigos del mundo que se hicieron presentes esa noche para acompañar a este humilde barrigón (¡¡MUCHAS GRACIAS SERES HUMANOS!! jajajaja)… la pasé mostro en verdad (últimamente diosito se está portando muy bien conmigo, así que no la tengo que cagar (no la tengo que cagar no la tengo que cagar no la tengo que cagar no la tengo que cagar… repetir cien veces más jeje))… A continuación les comparto un resumen futbolero de mi cumple… se cuidan…
El pifiómetro (jaja):
- Se me acabó el cash y mi tarjeta dorada rebotó (puta que feo): nunca me había pasado carajo, y la verdad se siente malaaaasooo querer y no poder (y encima justo en el día de tu cumpleaños) comprar mas trago para los amigos :( , pero bueno, mis causas se pusieron una mano al pecho, otra al bolsillo derecho y se aportaron como los grandes… :) …
- El DJ (limitado de mierda): No se que pasó este sábado, pero el DJ que me echaron pal diario no se hizo ni una, por más que K fue con el escote abajo (inteligentísima maniobra suya para que le pongan la música que quiere) a pedir un rockcito noventero (o una de depeche, o una de erasure pe bro pal cumpleañero), ¡naranjas!, no se puso ni una el hijo de puta, pura pachanga nomás, pero bueno igual me vacilé rico y di lo mejor de mi en la pista de baile jajaja…
- Los que no estuvieron (recontrafallas, considerense hombres y mujeres muertos): A todos los que sabían donde iba a estar y no me acompañaron los odio profundamente y les deseo todo el mal del mundo........ jajajajajaja....... mentiiiiiiiraaaaaa :) .....
El Aplausómetro:
- El happy birthday (¡lo máximo!): fue un gesto muy chévere que me lo cantaran a las 12 en la discoteca (la K logró meter un pequeño cheesecake de fresa con su velita incluso) y a todo pulmón (“Happy birthday pepitoooooooooo” jajaja) y luego la nieve en spray que roció mi Laurita preciosa (y con la que dejó manchado absolutamente todo jajaja), en fin, fue un momento muy muy especial para mi…
- Mis amigos (tu si eres mi pata carajo): Un agradecimiento muy especial a todos los que se hicieron presentes ese día, fue muy chévere ver a mis mejores amigos (del barrio, de la chamba) juntos, en serio les agradezco un montón por acompañarme esedía snif snif ... ah y un agradecimiento especial a mi hermano el gran betadas por asistir también, muchas gracias bro, siempre te lo digo (más en tragos, es cierto) que te quiero como mierda..
- La Solidaridad (a ver, a ver, veinte luquitas por mitraaa jajaja): Cuando pasó lo de la tarjeta todos se pusieron las pilas y comenzaron a aportarse también con el trago :) . Porque un tono sin alcohol no es tono jolines y una mesa sin trago es como una mujer sin tetas…… ¡Y en mi cumple todavía!, no peeeeeeeee causaaaaaaa jajaja
El momento tóxico de la noche:
- El mensaje de B: En un momento de la noche recibí un mensaje de B (la chica con la que estuve el tiempo que me separé de K) saludándome por mi cumpleaños, nada malo ah, un mensaje de lo más cordial, K leyó el mensaje (no recuerdo exactamente cómo) y se molestó conmigo por eso, fue un momento un poco incomodo pero de ahí se superó, incluso fue bueno después de todo porque (al fin) hablamos de eso (se habia convertido en tema taboo) y eso me pareció recontra positivo, no me gusta tener que ocultarle nada a la K :)
El gol de la fecha (¡De lejos ah!):
- El regalo de la K (gracias a todos los demás por los calzoncillos y las medias): Me regaló una riquísima (y recontra aputamadrada) torta de El Vengador :D (a parte de una camisa putonga y un par de zapatillas :), un gesto muy lindo de su parte (últimamente la K me está sorprendiendo mucho, tengo que ponerme las pilas con eso porque hace tiempo que me ha sacado ventaja en ese aspecto, antes era yo el de los detalles, joder…)
Corrí a despertar a mi madre quien se asustó mucho porque pensó que alguien había entrado a la casa a robar o algo así, le dije que papá había vuelto y se levantó rápido, cogió la llave y abrió la puerta, mis dos hermanos también se levantaron, todos hicimos un circulo alrededor de él. Por lo tarde de la hora y las circunstancias que rodeaban aquella extraña reunión familiar a media noche, aquello parecía mas un sueño que algo real. Mi padre abrió su maleta y empezó a sacar una serie de objetos que fue entregando uno por uno a sus destinatarios, casi al final saco un par de zapatos marrones y una chompa de alpaca, "Esto es para el bebe", todos en la casa me llamaban así porque yo era el menor, el bebe de la casa a pesar que ya tenia como seis años.
Algunos días después fui con mi madre a visitar a mi padre al hospital, por recomendación de sus jefes, mi padre había sido internado en el área psiquiatrica del hospital de la policía, al parecer los tres meses que había pasado en Ayacucho en plena época del apogeo senderista lo habían trastornado, le contó a mi madre que sus propios compañeros habían querido matarlo mientras tomaba cerveza con ellos, y todo porque a mi padre se le ocurrió contarles, ya algo borracho, que algunos primos de mi madre (de origen Ayacuchano) eran senderistas.
Mi madre me puso la chompa y los zapatos que me trajo mi papá de Ayacucho, recuerdo que la chompa picaba como mierda y los zapatos se parecían a los del chavo del ocho, pero acepté únicamente porque pensé que mi padre se alegraría de verme así, vestido con la ropa que él me regaló. Cuando llegamos al cuarto de mi papá en el hospital la enfermera le dijo a mi madre que por favor sacara al niño del lugar y que entrara sola, que mi papá se encontraba algo indispuesto, mi madre entró sola y yo me quedé jugando fulbito con mi amigo imaginario y una pelotita que hice con una hoja de papel periódico.
Ese día ni nunca me dejaron entrar a ver a mi padre en el hospital, resultó que cada vez que íbamos a visitarlo con mi mamá, mi padre estaba "indispuesto", yo no entendía que carajos significaba esa palabra, así que camino a casa solicitaba las explicaciones respectivas a mi madre, ella solo me decía que papá estaba muy bien y que ya muy pronto regresaría a la casa con nosotros, luego de eso se ponía a llorar bien bajito con la cabeza pegada a la ventana del microbús para que yo no me diera cuenta.
A mi hermano Beto, 9 años mayor que yo, si lo dejaron entrar varias veces. Así que fue él con su gran experiencia lingüística y pedagógica quien se encargó -luego de mil favores a cambio- de explicarme que demonios significaba "indispuesto", me dijo ...
-Escucha webon y ya no jodas, mi viejo está loco, la vez pasada que fuimos a verlo con mi mamá al hospital, se había cagado en el calzoncillo y de ahí se había metido a bañarse a la ducha con todo y pijamas, la enfermera rosita, que está buenaza por cierto .. puta que tal culo que tiene esa..
-¡¡Beto!!
-Ya ya .. La enfermera rosita nos dijo la otra vez que el viejo hasta la había amenazado de muerte y no está mintiendo webon, porque yo mismo escuché la ultima vez que fui, que mi viejo le decía a mi mamá que se iba a tirar por la ventana si no hacia algo para sacarlo de allí ya mismo, así que ya sabes mierdita, no estés jode y jode a mi mamá con ese tema porque la vieja esta sufriendo un culo, entiende ¿ya?
Mi hermano me decía "mierdita" de cariño cuando yo era niño y siempre cuando íbamos al colegio juntos hacia que me bajara sin pagar del micro para agarrarse mi pasaje, yo lo adoraba. No volví a preguntarle a mi mamá por mi papá, ni volví a insistirle para que me llevara al hospital a visitarlo.
Luego de 4 meses de tratamiento psiquiatrico mi papá regreso a la casa un domingo a la hora del almuerzo en un taxi con mi madre, estaba un poco mas flaco y llevaba el cabello bien corto, cuando me vió me dijo que había crecido y me sacó un conejo de la oreja, ese día mi madre para agasajarlo le había preparado su comida favorita: jalea de pescado.
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Llegó la mañana y solo yo, coqui y el carlitos (el mono) habíamos aguantado, y cuando el cielo al fin se puso celeste nos miramos y con la mirada nos abrazamos y nos felicitamos, luego nos pusimos a buscar cohetes, rasca-pies y chispitas mariposas en el suelo, que no habían sido reventadas ni usadas, cosa de chibolos…
En eso, como a las 6 de la mañana, divisamos un volkswagen amarillo que se estacionaba en la esquina, era el auto de micky Lara, uno de nuestros ídolos del barrio. Era un auto con vidrios polarizados, y por mas que corrimos a asomárnos, no pudimos ver quienes estaban y qué ocurría adentro.
De pronto, un señor, cuyo nombre era similar al de un presidente de los estados unidos salio de su casa, mas de una vez nosotros lo habiamos visto en la calle peleándose con su hermano por las calles a punta de cuchillo, este tipo rojo, de ojos claros y de pelo escaso, salió de su casa y embestió contra el volkswagen de micky Lara… ninguno de nosotros podía asimilar en su totalidad lo que veía, parecía, que debido al sueño, lo que presenciábamos era una alucinación… pero no, no lo era, en nuestras propias narices veíamos como el señor ese, cargaba un bote de la basura por encima de su cabeza y lo arrojaba con toda su furia encima del parabrisas de micky Lara, sin que nadie desde dentro del carro hiciera nada por impedirlo.
En eso, luego de unos segundos, como si hubieran estado dormidos, mis amigos y yo presenciamos como desde dentro del carro salían uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete muchachos, todos, espectacularmente vestidos, bajo una nube de humo mistico, jóvenes, fuertes, bellos, corriendo, con cuchillos, piedras o cualquier cosa en sus manos, dispuestos a todo, para defenderse… y entre ellos… mi hermano, el beto, mi ídolo, corriendo furioso, dispuesto a todo por vengar la ofensa de la cual nuestra cuadra había sido victima, y luego de eso, ver como todos esos jóvenes, embestían con botellas, patadas y tacles, contra una de las familias mas prestigiosas de ese surquillo, que ya estaba muriendo, Los Sumarini, que se había visto ofendida, porque uno de esos jóvenes, había chocado esa misma noche, en una fiesta, contra una de sus mujeres, el buen Michelle, quien sin medir consecuencias, había aprovechado su buena apariencia para gozar de las caricias de aquella mujer dentro de aquel mismo auto, que ahora lucia el parabrisas destrozado.
Mi hermano y sus amigos, representaban para mi, todo aquello que en un barrio como el nuestro era necesario tener para sobrevivir. Mi hermano, nueve años mayor que yo, nunca pudo enseñarme matemáticas, ni literatura, y nunca destacó como yo, por sus buenas notas en el colegio, pero a cambio, siempre me enseñó con el ejemplo: a ser valiente, a nunca dejarme ni rendirme, a defenderme, a entregarme siempre por entero.
Horas despues, mi madre regresó al fín de la guardia (mi madre era enfermera en una clínica pituca de miraflores, donde no le perdonaban ni la navidad ni el año nuevo...), caminó -quizás presintiendo que su hijo mayor estaba allí- hasta el pequeño auto destrozado (donde descansaban los muchachos luego de la pelea) y tocó la puerta. Todos los amigos de mi hermano, con los ojos extrañamente rojísimos, la saludaron con respeto, sonriendo, "¡Feliz año nuevo doña Elsita!", y la abrazaron, la besaron, y mi hermano regresó a mi casa, con un poquito de sangre en la nariz, trayéndo a mi madre abrazada, como si nada hubiera pasado.....



