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martes, 23 de marzo de 2010

Momentos...

Este fin de semana estuvo movido…… El viernes me fui a jugar futbol con la gente del trabajo (quiero retomar eso de jugar pelota los viernes, como quien baja la wata) y, para que, nos fue más o menos, ganamos varios de los partidos e incluso me di el gusto de meter un gol de una factura muy aceptable, para celebrarlo me tapé la cara con la camiseta y corrí algunos metros con los brazos extendidos (como solía celebrar Romario sus goles), hace mucho tiempo que no hacia eso, estaba feliz……

El sábado muy temprano me quité a polvos azules y me compré 5 dvds: “Preciosa” (mejor actriz de reparto), “El secreto de sus ojos” (la que le ganó a La Teta), “Un sueño posible” (con la mamacita de Sandra Bullock), “Loco corazón” (la verdad esta solo la compré para completar la oferta de 4 dvds x 10 soles) y un fabuloso material con las mejores peleas de “Vale Todo” de la UFC.
Por la noche nos fuimos con la K a beber unas cervezas en el local que ha abierto uno de mis mejores amigos, allí nos encontramos con mucha gente conocida, incluso mi hermano bajó un rato, la pasé muy bien las 3 horas que estuve allí, quería quedarme más tiempo pero no podía, al otro día teníamos un almuerzo con mis padres y los padres de la K en nuestra “nueva” casa y teníamos que estar 100% OK para recibirlos………

El domingo nos levantamos temprano y nos fuimos a comprar las cosas para el almuerzo, además compramos un mantel bonito y unos individuales que le hicieran juego. A la 1:30 p.m. llegaron nuestros padres a la casa, como nuestra mesa es pequeña, solamente las mujeres se sentaron a almorzar allí (mi mamá, la mamá de la K, Cami y la K), los hombres tuvimos que acomodarnos en los sillones, la K se lució con un riquísimo puré de papa con asado y de postre comimos helado de chocolate. Luego del almuerzo los llevamos a dar una vuelta en auto por la costa verde y nos bajamos en una playa de Miraflores para caminar y conversar mirando el mar, fue un momento en familia muy bonito……


Fin

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jueves, 28 de enero de 2010

Cuando boto la basura

Ayer sentí la necesidad de verte, y fue por eso que junté todas las bolsas de basura y caminé hasta tu casa para dejarlas, porque una vez tu me dijiste “Si se te juntan las bolsas de basura puedes llevarlas a mi casa, que yo me encargaré de botarlas”, y yo sentí para mis adentros, que eso que me habias dicho, había sido una de las cosas más dulces que me habías dicho en la vida…

Por eso abro la puerta de tu casa con mi llave (con esa llave vieja que me diste alguna vez, y que no sabes (ni sabrás) para todas las cosas malas que sirvió), y caminando hacia el patio veo la luz de tu cuarto prendida y me alegro, así que dejo mis bolsas dentro del tacho inmenso, y camino hasta tu cuarto y me detengo en el marco de tu puerta, porque yo nunca entro a tu cuarto (¿te has dado cuenta?), tal vez sea porque no me gusta, tal vez sea porque nunca me has invitado a pasar. Estás allí echado en la cama, viendo televisión, sin zapatos, el clásico vividí percudido, el rosario en el cuello, me saludas con un “¿Y?” y yo te respondo con un “Allí”, y luego me dices “¿Y cómo está la chamba?” y yo te respondo que “Bien”, y luego los dos nos quedamos callados, y tu vuelves a mirar la televisión, y yo recorro con la mirada tu cuarto, ese cuarto de 3 por 3 donde vives solo y aislado, y veo tu ropero de expolicia, y veo tu mesa de noche llenecita de cuadros e imágenes religiosas, y veo tu biblia verde, esa viejísima biblia verde que lees todos los días, esperando quizás que leyéndola, borrarás todas las equivocaciones del pasado...
Y entonces los dos nos vemos-sin-vernos por un instante (un instante en el que yo confirmo lo mucho que me parezco a ti, todo el mundo me lo dice), y yo me despido de ti con un “Bueno, me voy”, y tú me respondes con un “Ok, cuídate”, y entonces camino hasta la puerta, sintiéndome extrañamente reconfortado, pensando, “Hasta la próxima vez que venga a botar la basura, Papá”…

Fin.

PD1: Escribí esto porque hace poco me dijeron que yo terminaría como tu…

PD2: Escribí esto porque no puedo decirtelo en tu cara y se que nunca lo vas a leer..

PD3: Y finalmente, escribí esto, porque fue (en cierta forma) como botar la "basura" que llevo dentro…

PD4: Seguimos dando batalla.. Votar AQUI por “Un orgasmo para Pamela”

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domingo, 30 de agosto de 2009

Estrategia para ganar

Año 1982…

El pequeño Pepín escucha atento las indicaciones de su entrenador, en 10 minutos apenas, su equipo “Los Tigres FBC”, saldría al gramado del estadio Municipal de Surquillo a disputar la final de la categoría “Miniaturas” frente al peligroso “Sporting Colina” (actual campeón vigente).

El pequeño Pepín está muy nervioso, sabe que afuera en las tribunas, está sentada toda su familia: su mamá Elsa, su hermana Rossana, su hermano Beto y (lo que mas nervioso lo pone) su Papá Pepe, a quien (¡maldita sea!) se le ocurrió venir justamente hoy a verlo jugar por primera vez...

El entrenador les habla fuerte y tiene una tiza en la mano con la que hace garabatos sobre una pizarra vieja. Esos garabatos son “La Estrategia”, el pequeño Pepín lo sabe bien, porque el entrenador les dice siempre lo mismo antes de cada partido: “Muchachos, siempre para ganar se necesita una estrategia, sino, estamos cagados”... Y bueno, parecía ser verdad, porque esos pequeños Tigres no conocían la derrota, en los 10 partidos que iban jugados de ese campeonato.

Entonces el entrenador se dirige al pequeño Pepín, le dice: “Lobito (así le llamaba de cariño), tu vas a marcar al chiquillo Quiñones, ten mucho cuidado con ese negrito porque cuando arranca no lo para ni su vieja, corre como un ratero ese huevón carajo, así que ya sabes, pegadito nomás como chicle, y si sientes que se te va, le metes su ‘chiquita’ solapa nomás, siempre cuidando que no te vea el arbitro, porque si te expulsan nos cagas a todos”...

Cuando el reloj marcó las 9 y 30 de la mañana, los pequeños Tigres entraron a la cancha, un ruido ensordecedor se escuchó en una de las tribunas (porque en la otra estaba apertrechada la barra rival). El pequeño Pepín corrió presuroso hasta su posición de lateral izquierdo e inmediatamente como un cazador que busca a su presa, ubicó con la mirada al chiquillo Quiñones.. ambos se miraron con odio..

Y bueno comenzó el partido, que estuvo muy emocionante desde el principio, el pequeño Pepín cumplía a cabalidad con la estrategia de su entrenador y no soltaba ni un segundo la marca del chiquillo Quiñones. Pero fue en una desafortunada jugada (todos los Tigres se habían lanzado al ataque) que el arquero rival despejó el balón con tanta fuerza, que por más que saltó el pobre Pepín, la bola se le pasó por encima de la cabeza sin poder despejarla, entonces el chiquillo Quiñones, aprovechando la ocasión, comenzó a correr como alma que lleva el diablo en pos del esférico...

Mientras corría detrás de aquel chiquillo con todas sus fuerzas, por la cabeza del pequeño Pepín desfilaban muchos rostros: los de su familia, los de sus amigos del barrio, el de su entrenador, los de sus compañeros de equipo, todos aquellos que estaban allí de pie gritándole, “¡¡Alcánzalo Joseeee!!”, pero de alcanzarlo nada y lo que es peor, segundo a segundo, el pequeño Pepín notaba con angustia, como ese chiquillo lo iba dejando mas y mas atrás..

Era el momento de tomar una decisión y el pequeño Pepín así lo hizo: se tiro al piso con toda la energía que le quedaba y barrió arteramente y por detrás al pequeño Marcelino Quiñones, quien cayó aparatosamente de cara frente a la vista de todo el respetable (entre ellos su padre, el ex campeón sudamericano de box del mismo nombre). Al instante toda la tribuna rival se puso de pie y comenzó a insultar furiosa al pequeño Pepín, quien asustado y con las piernas todas raspadas, se paró y fue a ayudar a levantarse al otro chiquillo. Las tribunas se volvieron un campo de batalla donde por varios minutos más de uno se agarró a golpes, menos mal que las cosas se calmaron un poco cuando el pequeño Pepín salió expulsado con la tarjeta roja.

Quince minutos después la tribuna del equipo rival volvería a convertirse en un loquerío, cuando el pequeño Marcelino Quiñones, anotaba el gol que le daría el campeonato (por segundo año consecutivo) a su equipo...

Cuando se acabó el partido, el entrenador con la cara muy seria, le dijo al equipo que se juntaran en el camerino porque quería conversar un minuto con ellos. El pequeño Pepín entró muy triste y asustado, pensaba que todos lo odiarían y le echarían la culpa de la derrota, el entrenador comenzó a hablarles:

“Muchachos, me siento muy orgulloso de ustedes, en serio, todos han jugado muy bien, todos se han sacado la mierda en la cancha… (Dijo esto ultimo mirando al pequeño Pepín)… hoy todos ustedes se han portado como hombres, porque en esta vida muchachos lo que vale no es ganar, ni perder, lo que vale... es dejarlo todo en la cancha...”

--- o ---

No se si este humilde hombre de 35 años, ingeniero sin chamba, taxista por necesidad, entrenador por vocación, se haya dado cuenta de la gran lección de vida que le dió a esos 14 niños que lo escucharon atentos, pero al menos en lo que a mi respecta, se me quedaron grabadas para toda la vida estas dos frases, que quiero compartir con ustedes:


"Siempre para ganar, se necesita una estrategia"

"En esta vida no importa ganar, ni perder, lo que vale es dejarlo todo en la cancha"

Fin.

PD1: Esta historia la tenía guardada por ahí y decidí colgarla, porque creo que tiene muchísimo que ver con el triunfo de este Blog en el concurso de los 20 blogs peruanos.

PD2: El sábado el cumpleaños de Cami quedó buenísimo, mi gorda bailó y se divirtió muchísimo, aquí les dejo estas fotitos del Happy B-Day y la piñata.



PD3: Queda pendiente la reseña por el Blog Day 2009, la publicación de mi simple (pero efectiva) “Estrategia para ganar” (porque sino estábamos cagados, como decía el entrenador), el chisme de porqué llegué tarde ese día y la respuesta de uno de los organizadores del evento cuando le pregunté cuantos votos había logrado este blog en el conteo final..

PD4: ¡¡FELIZ DÍA DEL BLOG!!.. Un abrazo fuerte a todos mis amigos blogueros y un besototote (con el permiso de la K, jaja) a todas mis amigas blogueras, pero sobre todo un Feliz Día muy especial a mi Blogcito, que si no fuera por él no hubiera podido conocer a tanta gente linda como son todos ustedes mis queridos amigos =)

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jueves, 18 de junio de 2009

Mi razón, eres tu...

Cuando me enteré que mi hija iba a ser mujer me sentí muy decepcionado porque yo quería un varón, hasta el nombre le tenía listo... José Damián se iba a llamar...

Era agosto del 2004 y mi mejor amigo daba su fiesta de despedida (se regresaba para New York luego de haber estado en Lima como un mes). La K y yo nos vestiamos para ir al tono cuando las contracciones comenzaron. Le pregunté a la K si podía aguantarse el dolor un día más, que por favor quería ir a esa fiesta, la K con el rostro contraído por el dolor me dijo que no y yo me resentí con ella..

La llevé inmediatamente a la clínica y allí la doctora nos dijo que debía quedarse, que ya iba a dar a luz, ambos nos acomodamos en un cuarto a esperar el momento..

Eran las 12 de la noche y el momento no llegaba, la K no dilataba. Vino una enfermera y me indicó que debía salir del cuarto, me fui al hall y pasé frío toda la noche, demás está decir que no pude dormir nada.

Al otro día me cagaba de sueño, me dolía la cabeza y tenia jodido el estomago, así soy yo, cuando no duermo se me descompone todo, odié sentirme así. Me sentía preocupado por el estado de la K (desde que nos casamos nunca habiamos dormido separados), quería que los doctores me llamasen y que todo esto se acabase de una vez..

A las 8 y 25 me hicieron entrar a la sala de partos y con la ayuda de una filmadora 8 mm grabé el momento en que la Cami llegó a este mundo, la verdad me emocioné, pero no mucho, estaba más preocupado en que la filmación quedara bien...

Aquella fue la primera noche que la K y yo no pudimos dormir por culpa de la Cami, de un momento a otro mi vida cambió totalmente: Ya no podía dormir en las noches, la K ya no me hacia ningún caso (todo era "la bebe, la bebe") y el dinero que ganaba en el trabajo ya no era suficiente..
Como a las 2 semanas hablé con la K y le dije que no podía seguirme levantando en las noches para ayudarla con la Cami, le expliqué mis razones egoistas y ella aceptó. En adelante cada vez que la Cami lloraba por las noches la K se levantaba y la atendía sola..

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La Cami es muy engreída, no le gusta dormir en su cuna, cuando la ponemos allí grita horrible y su mamá la carga y la trae para nuestra cama, le digo que no debe hacer eso, que la está mal acostumbrando, pero ella no me hace caso, "si quieres vete tu", me dice. Así lo hago, abandono mi cama y me voy a dormir a otro cuarto, "Como no te mueres, así podría recuperar mi vida", pienso acerca de la bebe, luego me pego en la cabeza con mi mano y me pongo a llorar despacio por pensar y sentir esas cosas...

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Estamos discutiendo fuertemente con la K en el comedor y de pronto la Cami (de 1 año y 5 meses) entra y le pide "leche" a su mamá. Como ve que su mamá no le hace caso, se pone a llorar a gritos horrible. Su mamá entonces me deja gritando solo y se va a la cocina a preparar la bendita leche. Siento mucha cólera dentro de mi... me siento relegado... siento que ya no valgo un pincho en esa casa... siento que toda mi vida está hecha una mierda sin control y todo por culpa de ella.
Entonces me dirijo al cuarto furioso, la veo a la Cami que está parada al costado de su castillo inflable y la pateo, la pateo fuerte en su pie, y la Cami se cae, se cae y llora, llora mucho, entonces la K viene al cuarto y me grita "¡¡Carajo, qué le has hecho a la bebe!!" mirandome con odio y yo me siento una cagada, una mierda, y salgo del cuarto y me tiro en el jardín boca arriba mirando el cielo, y pienso llorando "¿Que chucha me está pasando Dios?"...

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He querido resucitar en este post algunos de los peores momentos de mi vida. Momentos en los que dudé si realmente quería a mi hija, momentos en los que pensé que nunca llegaría a ser un buen padre...

Yo NO estaba preparado para ser padre de Cami. Así como quizás.. muchos de ustedes NO estaban preparados para ser padres de sus hijos, o así como quizás muchos de sus padres NO estaban preparados para ser padres de ustedes. Joder, nadie nos prepara para eso ¿no?.. nadie nos enseña a ser buenos padres...

Ser padre de Cami me hizo entender muchas cosas, entre ellas, entender a mi propio padre (con el cual viví resentido gran parte de mi vida, pero esa es otra historia), a entenderlo y perdonarlo... porque creo que a los padres hay que aceptarlos como son.

Ser padre de Cami ha sido la experiencia más rica y alucinante de mi vida (y lo sigue siendo cada segundo que pasa), y si bien es cierto que al principio yo era un imbecil egoísta que no merecía ser su papá, pues ahora creo que las cosas han cambiado bastante. ¿Y saben como lo se?, porque lo puedo sentir...

Lo siento cada vez que llego a la casa del trabajo y la Cami corre desde su cuarto a recibirme con sus bracitos abiertos, y me grita emocionada "¡Papito ya llegasteee!", y luego me lleva de la manito a su cuarto y me entrega todas las tarjetas y dibujos que me ha hecho "yo solita papito con mis manos"... Lo siento cuando me meto a su cama al amanecer y me quejo como perrito cachorro "hi hi hi.." y ella me sonríe sin despertar y me abriga calientito con su frazadita de princess... Lo siento cuando me levanto todos los días para ir a trabajar, pensando en que tengo que crecer cada día más para poder darle a la Cami todo lo que se merece... Y lo siento todas las noches, cuando ya va a dar la hora de salida en el trabajo y me apuro para regresar a la casa pronto y seguro, para encontrar a mi Cami despierta, a mi Cami preciosa, a mi Cami inteligente, a mi Cami graciosa... a quien aprendí a respetar y amar de a pocos porque ella misma me lo enseñó...

Para ti mi princesita, aqui te dejo este videito ;)




FIN.

PD: Quiero a través de este humilde espacio, darles un fuerte abrazo por el Día del Padre a:

  • Todos mis amigos bloggers que son papás (Nandu, Restablex... y a todos los que se me estén escapando por allí..)
  • Todas mis amigas bloggers que son padre y madre para sus hijos (Maguita, Libelula, Cathy Pazos, Kalyitz (que no es blogger pero debería serlo porque escribe hermoso).. y mil disculpas si me olvido de alguien pero tengo memoria de pollo)
  • Todos los papás que visitan esta casa (Manolín, Shipi... y también a esos papás que visitan pero no dejan comentarios..)
  • Sus esposos (o parejas) que son papás
  • Los papás de todos ustedes :)
  • Y finalmente a mi papá... ¡Feliz día viejo!... que le voy a hacer, soy igualito a ti... jajaja... ¡¡allá voy llevándote tu par de medias!! jajaja


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viernes, 29 de mayo de 2009

La corbata de mi tío

- ¿Así que este lunes empiezas sobrino? –me preguntó mi tío Leo, con el aliento alcoholizado-
- Así es pues tío, este lunes comenzamos –respondí yo, en similares condiciones-
- Oiga pero eso no es cualquier cosa sobrino ah, ¿qué edad tienes tu sobrino?
- Veinticinco pe tío, ya no se acuerda, ¿ya ve?...
- Ah ya, ya, está bueno, está bueno…

De repente mi tío se quedó pensativo, mirando al vacío, luego me dijo que lo esperara un momento, que "ahorita" nomás regresaba. Entonces se metió a su casa y luego de algunos minutos volvió a salir a la calle con una elegante corbata en la mano…

- Toma sobrino, esto es para ti
- ¿Qué es esto tío?
- Es una corbata Oscar de la Renta, para que vayas bien presentable a tu primer día de chamba –dijo mi tío un poco emocionado-
- ¡Gracias tío Leo! –le agradecí con un fuerte abrazo, luego me puse la corbata encima de mi polo negro de Sonic Youth y seguí chupando con él hasta que se hizo de noche-

Contra todo pronóstico y a mis 25 años, por fin había conseguido trabajo. En mi casa todos estaban contentos (sobre todo mi viejo), ya era hora de que el pelucón vago de mierda de la casa se pusiera a trabajar. Así que el domingo me la pasé buscando entre mis cajones algo decente que ponerme para asistir a mi primer día de trabajo...

Luego de poner mi cuarto de cabeza descubrí que lo único más o menos rescatable para ir a chambear era un pantalón de corduroy color marrón, una camisa blanca con rayitas celestes y por supuesto la corbata recontra aputamadrada que mi tío Leo me había regalado de borracho, lo único que me faltaba eran los zapatos.
Enterado del problema, y conmovido de ver a su hijo menor en problemas de esa índole, mi viejo se metió a su cuarto, abrió su viejo ropero de tombo, y sacó de él un par de chancabuques negros con suela de llanta de camión, "Ponte estos hijo mío", dijo emocionado…

- No pues papá, no caen –dije para salir del paso, yo no me iba a poner esas tabas nicagando-
- ¿Ah? ¿Eh? ¿No caen? –dijo mi viejo confundido-
- No caen con mi ropa pues, mira, mi lompa es marrón, mi camisa es como que celeste y mi corbata es azul con roja, entonces tengo que ponerme unas tabas marrones oscuras pues, para que caiga…
- ¿Para que caiga? ¿Ah? ¿Eh?...
- No te preocupes pa', muchas gracias más bien –dije y arranqué rápidamente, mi viejo se quedó rascándose la cabeza con las botas en la mano, sin entender ni mierda-

Intenté conseguirme un par de tabas marrones entre mis amigos del barrio, pero todos estaban en las mismas que yo: nadie tenía tabas de calle y nadie tenia trabajo tampoco, que coincidencia no?... Así que harto de buscar y buscar, decidí con mucha pena sacrificar el único par de tabas que tenía: mis fieles Bass, las cuales tuve que llevar al zapatero más cercano para que las pinten de marrón oscuro… "Eso si maestro, por favor, no me vaya a pintar de marrón también la suela porque ahí si que se pierde el detalle de las Bass ok?", el zapatero me miró con odio y me dijo "Ya, ya, son 10 soles, en 1 hora los recoges"…

Al otro día, muy temprano en la mañana hice mi ingreso a la primera chamba, digamos, "formal", de mi vida, estaba muy contento y con muchas ganas de hacer las cosas bien, en la puerta de la conocida cervecera me esperaba un amigo de la universidad que fue el que me pasó la voz de la chamba...

- Buenos días señor Pepín, ¿listo para su primer día de chamba?
- Listísimo chino, ¿Cómo es la nuez?
- Ven conmigo, te voy a presentar al gerente, una formalidad, tu relajado nomás
- Yiiiiap…

Así que fuimos donde el gerente, que era un chato con cara de malo, nos sentamos en su escritorio y empezó a hablarme de lo que se trataba la chamba, yo lo escuchaba tranquilo y atento. Luego de casi media hora de cháchara el gerente se levantó de su elegante sillón de cuero y nos pidió que lo siguieramos, entonces me llevó hasta un rincón de la oficina donde había un computador color negro, "Esa es tu maquina", me dijo con toda la pompa, y yo le agradecí, luego el gerente comenzó a hacer una extraña mueca con su nariz y preguntó "Hace rato estoy que huelo algo raro, ¿ustedes no huelen?", "Yo no, nada", dijo mi amigo el chino, "Huele como a tinta o algo así", dijo el gerente, "¿Ah si?, yo tampoco huelo nada", dije yo, un poco avergonzado, "Bueno, que importa", dijo el gerente y se quitó…

- ¿Qué fue eso Pepín? –me preguntó intrigado el chino-
- Nada chino, que mis tabas se han visto con "tin-tan" ayer y todavía no secan del todo jaja
- Jajajaja!! veste Pepín...

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viernes, 20 de junio de 2008

Calcomanías

Cuando tuve frente a mi, a la primera mujer dispuesta a acostarse conmigo en mi vida, tuve que pagarle…

“¿Y ahora qué me vas a dar?”
Me dijo ella, de pie, en medio de mi cuarto, y yo totalmente entregado, caminé rápidamente hacia mi cómoda y saqué mi más preciado tesoro: un fólder azul llenecito de calcomanías.
Con mucha paciencia, tomándose su tiempo, sin notar que yo, a su lado, desfallecía de deseo, revisó página por página, sticker por sticker. Y así cogió, entre sus deditos, las cinco calcomanías mas bonitas del fólder, las introdujo en el bolsillo trasero de su diminuto short y me dijo “Ya, está bien”.
Se sacó el short, el calzón y los zapatos de colegio, pero se quedó con el polito de educación física puesto, “Tengo frío”, dijo, yo ya estaba desnudo hacia rato. Se echó en la cama boca arriba, yo me senté a su lado, la miré todita. Tenia los pies pequeños, las piernas y los brazos gorditos, el cabello corto lacio, castaño, la carita de bebe, siempre recordaría esa imagen. “Ya, ahora súbete encima”, le hice caso, me subí, “Ya, ahora métela”, traté de no hacer mucho peso sobre ella, de no lastimarla, no quería que ella me odiara, quería que me quisiera, yo la quería mucho… se la metí, y me quedé un rato allí, mirándola a los ojos, sin poder creer que al fin lo estaba haciendo, “¿Qué te pasa?”, “Nada”, “¡Entonces muévete pues!”. Y comencé a moverme, a moverme, a moverme, su aliento en mi oreja, mi nariz y su cuello, juntos, de abajo hacia arriba, de arriba hacia abajo, mis manos cogiendo sus muslos, sus garras detrás de mi espalda, y ese olor… cierro mis ojos… exploto…
Caigo, desfallecido a su lado, en la cama, ella sube su calzón…
“¿Qué harías si quedo embarazada?” –dijo en broma-
“Me caso contigo” –respondí muy en serio-
“Bueno, me voy”
“¿Por qué?, No te vayas…”
“Es que tengo que hacer mis tareas..”
“¿Mañana vienes?”
“No se… si tu quieres…”
“Si quiero..”
“Entonces ya pues”
“Chau”
“Chao”

Corro feliz hacia el calendario, marco la fecha con un plumón rojo… Luego de dos meses de felicidad, mi fólder de calcomanías quedaría vacío… tenía yo catorce años…


Ocho años después…

Tengo el cabello muy largo, la barba rala, un polo negro de cypress hill debajo de un sacón viejo. Luego de mucho tiempo regresé a mi antiguo barrio, me han dicho que ella volvió de estados unidos y que se va dentro de poco, yo solo quiero verla aunque sea de lejos.
Prendo un cigarro, camino hacia la esquina, y entonces la veo venir, está con una amiga, caminan por la acera del frente. Empiezo a temblar, no se porqué, su sola presencia me infunde temor, miedo, respeto, no lo sé, tan solo siento como si toda mi sangre se congelara de repente. Ella también está fumando, ahora la puedo ver bien, está bastante subida de peso, pero eso a mi no me importa, porque ella no es ella, ella es lo que fue, lo que siempre será para mi. Siento que me mira, pensé que no me reconocería, pero si lo hizo, nuestras miradas se cruzan por unos segundos, mi boca está seca, no se que haré si me llama, si quiere saludarme. Pero no lo hace, sigue caminando de frente, pasa por la que antes era mi casa. Este barrio, aquella casa, ella… me parece increíble estarla viendo luego de tantos años… Necesito fuerzas para cruzar la pista, necesito fuerzas porque quiero hablarle…

“Tengo tantas cosas que decirte, cosas que en el fondo, solo puedo compartir contigo… tantas cosas por las cuales agradecerte, tantas cosas por las cuales pedirte disculpas. ¿Recuerdas aquella tarde tan horrible, en que mi padre nos encontró desnudos en su cama?, ¿recuerdas todas las cosas feas que nos dijo?... éramos tan solo unos niños… ¿recuerdas?. Aquella tarde cambió mi vida para siempre, de muchas formas, tú no sabes todo lo que me dijo mi papá cuando te fuiste, cuando escapaste avergonzadita por la puerta trasera de mi casa, tu no sabes las cosas que me preguntó, tu no sabes todas las asquerosidades que él pensaba de mi. Aun así, le rogué que no le contara nada a mi mamá, pero lo hizo, y mi mamá me tiró muchas cachetadas, y me jaló mucho el pelo, y lloró mucho también, me dijo que yo era un cochino, y yo insulté a mi padre, le dije que era un soplón, un cabrón conchasumadre. Tardé muchos años en enterrar eso… sabes… ¿Sabes que a pesar de todo el tiempo que pasó, aun te quiero?, ¿sabes, que el mejor sexo que he tenido en mi vida lo tuve contigo?, ¿Sabes?... No, no sabes…”

Debí haberte dicho todo eso aquella vez, debí haber cruzado la pista y decirte que necesitaba hablar contigo unos minutos, tal vez hubieras aceptado, y yo no sentiría nunca más, que llevo estas palabras atragantadas en el alma…

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sábado, 4 de agosto de 2007

El Loco


Escribo porque tengo una necesidad innata de escribir. Escribo porque estoy molesto con el mundo. Escribo porque adoro sentarme en un cuarto todo el día escribiendo. Escribo porque puedo participar en la vida real solamente si la cambio. Escribo porque es una pasión. Escribo porque tengo miedo de ser olvidado. Escribo para estar solo. Escribo porque me gusta ser leído. Escribo porque todos esperan que escriba. Escribo para ser feliz. (Orhan Pamuk).



Esa noche yo estaba haciendo mis tareas y era el único de la familia despierto en la casa, serian como las 12 de la noche cuando vi un rostro en la ventana que daba a la calle, dos enormes ojos negros y sin brillo me miraban desde afuera: era mi padre.

Corrí a despertar a mi madre quien se asustó mucho porque pensó que alguien había entrado a la casa a robar o algo así, le dije que papá había vuelto y se levantó rápido, cogió la llave y abrió la puerta, mis dos hermanos también se levantaron, todos hicimos un circulo alrededor de él. Por lo tarde de la hora y las circunstancias que rodeaban aquella extraña reunión familiar a media noche, aquello parecía mas un sueño que algo real. Mi padre abrió su maleta y empezó a sacar una serie de objetos que fue entregando uno por uno a sus destinatarios, casi al final saco un par de zapatos marrones y una chompa de alpaca, "Esto es para el bebe", todos en la casa me llamaban así porque yo era el menor, el bebe de la casa a pesar que ya tenia como seis años.

Algunos días después fui con mi madre a visitar a mi padre al hospital, por recomendación de sus jefes, mi padre había sido internado en el área psiquiatrica del hospital de la policía, al parecer los tres meses que había pasado en Ayacucho en plena época del apogeo senderista lo habían trastornado, le contó a mi madre que sus propios compañeros habían querido matarlo mientras tomaba cerveza con ellos, y todo porque a mi padre se le ocurrió contarles, ya algo borracho, que algunos primos de mi madre (de origen Ayacuchano) eran senderistas.

Mi madre me puso la chompa y los zapatos que me trajo mi papá de Ayacucho, recuerdo que la chompa picaba como mierda y los zapatos se parecían a los del chavo del ocho, pero acepté únicamente porque pensé que mi padre se alegraría de verme así, vestido con la ropa que él me regaló. Cuando llegamos al cuarto de mi papá en el hospital la enfermera le dijo a mi madre que por favor sacara al niño del lugar y que entrara sola, que mi papá se encontraba algo indispuesto, mi madre entró sola y yo me quedé jugando fulbito con mi amigo imaginario y una pelotita que hice con una hoja de papel periódico.

Ese día ni nunca me dejaron entrar a ver a mi padre en el hospital, resultó que cada vez que íbamos a visitarlo con mi mamá, mi padre estaba "indispuesto", yo no entendía que carajos significaba esa palabra, así que camino a casa solicitaba las explicaciones respectivas a mi madre, ella solo me decía que papá estaba muy bien y que ya muy pronto regresaría a la casa con nosotros, luego de eso se ponía a llorar bien bajito con la cabeza pegada a la ventana del microbús para que yo no me diera cuenta.

A mi hermano Beto, 9 años mayor que yo, si lo dejaron entrar varias veces. Así que fue él con su gran experiencia lingüística y pedagógica quien se encargó -luego de mil favores a cambio- de explicarme que demonios significaba "indispuesto", me dijo ...

-Escucha webon y ya no jodas, mi viejo está loco, la vez pasada que fuimos a verlo con mi mamá al hospital, se había cagado en el calzoncillo y de ahí se había metido a bañarse a la ducha con todo y pijamas, la enfermera rosita, que está buenaza por cierto .. puta que tal culo que tiene esa..

-¡¡Beto!!

-Ya ya .. La enfermera rosita nos dijo la otra vez que el viejo hasta la había amenazado de muerte y no está mintiendo webon, porque yo mismo escuché la ultima vez que fui, que mi viejo le decía a mi mamá que se iba a tirar por la ventana si no hacia algo para sacarlo de allí ya mismo, así que ya sabes mierdita, no estés jode y jode a mi mamá con ese tema porque la vieja esta sufriendo un culo, entiende ¿ya?

Mi hermano me decía "mierdita" de cariño cuando yo era niño y siempre cuando íbamos al colegio juntos hacia que me bajara sin pagar del micro para agarrarse mi pasaje, yo lo adoraba. No volví a preguntarle a mi mamá por mi papá, ni volví a insistirle para que me llevara al hospital a visitarlo.

Luego de 4 meses de tratamiento psiquiatrico mi papá regreso a la casa un domingo a la hora del almuerzo en un taxi con mi madre, estaba un poco mas flaco y llevaba el cabello bien corto, cuando me vió me dijo que había crecido y me sacó un conejo de la oreja, ese día mi madre para agasajarlo le había preparado su comida favorita: jalea de pescado.

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